Europa está mostrando resistencia a participar en el conflicto con Irán, lo que enfurece a Trump y podría separar el grupo
Regeneración, 31 de marzo 2026– Francia, España, Italia, y otros aliados europeos han limitado el uso de sus bases y espacios aéreos por parte de Estados Unidos, lo que ha provocado la ira de Donald Trump y ha acentuado la división en la OTAN.
Reacciones europeas
El lunes, España restringió su espacio aéreo a los aviones de Estados Unidos.
Italia rechazó permitir el aterrizaje de aeronaves militares estadounidenses en una base en Sicilia con dirección a Medio Oriente, según un informante cercano a la situación.
Polonia indicó que no tiene planes de mover sus baterías Patriot.
El martes, Trump mostró su descontento por la negativa de Francia a permitir que aviones con suministros militares usen su espacio aéreo.
Francia y Gran Bretaña
“Francia ha sido muy poco servicial con respecto al carnicero de Irán que ha sido exitosamente eliminado, Estados Unidos recordará esto”, apuntó Trump.
El republicano también criticó a Gran Bretaña por no apoyarlo en la guerra contra Irán y para abrir el Estrecho de Ormuz.
“Tengo una sugerencia para todos esos países que no pueden conseguir combustible por lo del Estrecho de Ormuz como Gran Bretaña que rehúsa involucrarse en la decapitación de Irán:
Número 1, cómprenselo a Estados Unidos; tenemos mucho, y número 2, tengan un poco de coraje tardío vayan al Estrecho y tómenlo”, indicó el presidente Trump.
“Tienen que empezar a aprender a luchar por ustedes mismos, Estados Unidos ya no estará más ahí para ayudarlos.
Así como ustedes no estuvieron por nosotros, esencialmente Irán ha sido diseminado”, acotó Trump en referencia al mensaje dirigido a los británicos.
Momento complicado
Los líderes europeos se encuentran en un momento complicado desde que Estados Unidos e Israel comenzaron su guerra contra Irán el 28 de febrero.
Rechazaron inicialmente las solicitudes de Donald Trump para asegurar la navegación por el estrecho de Ormuz.
Más tarde, se unieron para ofrecer la creación de una coalición que garantice la libertad de tránsito en este paso estratégico una vez terminados los combates.
Aunque Estados Unidos inició su guerra en Irán sin notificar a sus aliados, su campaña se basa en instalaciones europeas: bases, puertos y espacio aéreo.
No involucrarse
Sin embargo, los países europeos no están dispuestos a involucrarse directamente en la guerra.
El conflicto es ampliamente impopular en Europa, que ya enfrenta las repercusiones de un notable aumento de la inflación debido a la guerra.
Uno de los principales objetivos de la frustración estadounidense ha sido España.
Esto se debe a que cerró su espacio aéreo a vuelos de Estados Unidos relacionados con operaciones en Irán y prohibió el uso de bases norteamericanas en su territorio.

Guerra «ilegal»
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, critica al presidente estadounidense por iniciar una guerra «ilegal» en Irán.
El primer ministro británico, Keir Starmer, también fue objeto de duras críticas por parte de Trump tras rechazar inicialmente la solicitud del presidente.
El magnate le solicitó que Estados Unidos tuviera acceso a las bases militares británicas para ejecutar ataques contra Irán.
Desde entonces, el gobierno británico ha permitido a Estados Unidos utilizar las bases para “acciones defensivas limitadas”.

Portugal
Siguiendo esta tendencia, Portugal ha adoptado una postura cautelosa respecto al uso de la base aérea de Lajes en las Azores por parte de Estados Unidos.
Otorga acceso bajo los acuerdos bilaterales y de la OTAN vigentes, al mismo tiempo que aclara que no forma parte del conflicto.
Lisboa ha limitado la autorización para el apoyo logístico, incluyendo el suministro de combustible y el paso de vehículos.
El ministro de Relaciones Exteriores, Paulo Rangel, mencionó que cualquier permiso se restringe a acciones defensivas y ajustadas contra objetivos militares.
Reiteró que Portugal “no participará en este conflicto” y aclaró que no se han llevado a cabo misiones de ataque desde las Azores.
Italia
En cuanto a Italia, la restricción para utilizar las bases en Sicilia no era definitiva y las relaciones con Estados Unidos seguían siendo positivas.

Sin embargo, Italia rechazó el aterrizaje de aviones militares porque ya estaban en vuelo cuando se solicitó su uso en combate.
De acuerdo con un comunicado del gobierno italiano, “no hemos detectado fricciones ni problemas con nuestros socios internacionales”.
“Las relaciones con Estados Unidos, en particular, son sólidas y fundamentales para una colaboración plena y leal”.









