Slim compró películas de época del cine oro a evasores de impuestos

Adquirió los derechos de 253 películas de Ismael Rodríguez y Roberto Rodríguez, quienes acudieron a Mossack Fonseca para evitar declarar el monto real de la venta en México.

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Regeneración, 06 de abril 2016.- Ismael Rodríguez Vega y Roberto Rodríguez Enríquez herederos de transmisión de 253 películas, algunas de la Época de Oro del Cine Mexicano evadieron al fisco durante la venta de los derechos por un monto de 35 millones 420 mil dólares a la empresa América Móvil de Carlos Slim, así lo revela otra investigación de los Papeles de Panamá.

Como representantes de los hermanos, intervino el despacho Doporto & Asociados y la firma Mossack Fonseca, la cual se encargó de crear una estrategia que pasó por fideicomisos de Nueva Zelanda, Amsterdam y las Islas Vírgenes Británicas, esto de acuerdo a la información obtenido durante la investigación Panama Papers.

La transacción se hizo en dos momentos. Primero en 2014, los herederos entregaron por 500 mil dólares los derechos de esas cintas a una empresa holandesa llamada Movie Capitals, la cual sólo existe en papel y fue creada por el despacho Infintax en Ámsterdam.

Cinco meses después, esos mismos derechos se vendieron a la compañía América Móvil en 35 millones 420 mil dólares, es decir 70 veces el valor de la primera operación.

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Las ganancias de los hermanos Rodríguez Ruelas cayeron en una red de fideicomisos en Nueva Zelanda, empresas en Holanda y las Islas Vírgenes Británicas.

Mossack Fonseca recurrió en Nueva Zelanda a uno de sus ejecutivos más experimentados, Daniel León (el mismo del caso Higa) para abrir los fideicomisos: Petrus y Potros, en los que los herederos de las películas mexicanas aparecen como beneficiarios.

Después crearon una compañía en las Islas Vírgenes Británicas a la que llamaron Vortex Global Business, la cual también únicamente existe en el papel, no tiene oficinas, pero si cuentas bancarias en Italia, como propietarios pusieron a dos empresas creadas recientemente en Holanda Meredith y Montura.

El abogado Bernardo Jaskille, en aquel entonces miembro de Doporto & Asociados, a través de un correo electrónico a Mossack Fonseca aseveró que deseaban tener una estructura de negocio suficientemente sólida para “romper el vínculo de control que marca la legislación mexicana en su Código Fiscal”.

Dentro del lote de 253 películas que los hermanos pusieron a la venta por no haber llegado a ningún acuerdo comercial con Televisa, se encuentran títulos como “Píntame angelitos negros”, “Ay Jalisco no te rajes”, “Los Tres García”. También están las películas del Santo, el enmascarado de plata, y títulos como “El Gato con Botas”, “Rubí” y “Caperucita Roja”.

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Pese a que el abogado Luis Doporto aseguró en entrevista para los investigadores de Aristegui Noticias que únicamente apoyó a los hermanos con la primera transacción, es decir, la venta de los títulos a Movie Capitales y que desconocía el resto de las transacciones, los #PanamaPapers documentan que tanto los abogados Bernardo Jaskille, Lea Maud Fischer y el mismo Doporto, tenían conocimiento de la estructura desde el principio.

En los correos electrónicos se demuestra que los despachos de abogados armaron empresas de papel que simulaban tener interés en la venta de películas.

La firma Vortex Global Bussines, creada en las Islas Vírgenes Biritánicas, fue el eje sobre el que giró la operación. Sus directivos –trabajadores de Mossack Fonseca- contrataron a otra firma, Movie Capitals –también controlada por Mossack – para que comprara las películas a la familia Rodríguez por 500 mil dólares.

Ya con los derechos, Movie Capitals vendió las cintas a América Móvil por 35 millones, de los cuales retuvo 4.75 por comisiones.

El restante, fue enviado a la cuenta de Vortex en Italia, la cual, a su vez, redistribuyó el dinero hacia las empresas holandesas operadas por fideicomisos en Nueva Zelanda donde los hermanos Rodríguez aparecieron como beneficiarios, de esta forma evitaron reportar el 100% de la operación en México y el dinero podía quedarse en el extranjero.

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Un portavoz de América Móvil dijo a Aristegui Noticias que el papel de la multinacional fue verificar la identidad de los vendedores y el material.

Al llegar a un acuerdo sobre el precio y condiciones, la empresa de Carlos Slim depositó los recursos y firmó los contratos correspondientes y aseguró no conocer las operaciones previas de la familia Rodríguez y en todo caso ellos deben responder por el pago de sus impuestos.

Con información de Aristegui Noticias.

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