No hay indicios de un incremento en la transmisión humana que justifique la implementación de restricciones de viaje o comercio por Nipah
Regeneración, 30 de enero 2026– La comunidad internacional vuelve a centrarse en una infección que no es novedosa, pero que presenta características preocupantes: el virus Nipah, un patógeno que puede transmitirse de animales a humanos, ha sido identificado en brotes ocasionales en diversas zonas del sur y sudeste de Asia.

Vigilancia
Este virus ha regresado a ser objeto de vigilancia epidemiológica tras la confirmación de casos en India.
Hasta ahora, no hay pruebas de una transmisión descontrolada ni indicios de que pueda desencadenarse una pandemia.
Sin embargo, se conoce su rápida propagación y la existencia de síntomas graves, como convulsiones o pérdida de conciencia.
Esto ha llevado a especialistas y organismos de salud pública a intensificar la vigilancia en aeropuertos y atención primaria.

Patógeno zoonótico
El virus Nipah (NiV) pertenece al grupo de los Henipavirus y es un patógeno zoonótico, lo que implica que puede transmitirse de animales a humanos.
Principalmente a través de murciélagos frugívoros del género Pteropus o mediante contacto con animales infectados y productos contaminados, como frutas o savia de palmas datileras.
La transmisión de persona a persona también ha sido documentada en brotes previos, aunque este modo de contagio suele ser limitado y requiere contacto cercano.
En la situación reciente en India, el estado de Bengala Occidental confirmó dos casos en enero de 2026.

Seguimiento
Las autoridades han hecho un seguimiento de aproximadamente 196 personas que estuvieron en contacto con los pacientes, sin registrar nuevos contagios, según informes oficiales.
La infección por Nipah puede originar una amplia variedad de síntomas, que van desde leves hasta formas severas con complicaciones neurológicas.
En sus primeras etapas, los enfermos pueden presentar fiebre, cefalea, dolor muscular, vómitos y malestar general, similares a otras infecciones virales.
En manifestaciones más graves, la enfermedad puede progresar hacia neumonía atípica y encefalitis.

Encefalitis
Esta inflamación del cerebro puede ocasionar somnolencia, confusión, convulsiones y alteraciones en el estado de conciencia, lo que preocupa a los expertos en salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también indica que las complicaciones neurológicas pueden dejar secuelas duraderas en quienes sobreviven.
Como convulsiones o variaciones en la personalidad, y subraya que no existe un tratamiento antiviral específico ni vacuna aprobada.
A pesar de la gravedad potencial del virus, los especialistas reiteran que el riesgo de una pandemia similar a la del Covid-19 no se ha concretado en esta ocasión.

Indicios
La OMS ha declarado que no hay indicios de un incremento en la transmisión humana que justifique la implementación de restricciones de viaje o comercio por el momento.
No obstante, las autoridades de salud de India han intensificado los protocolos de contención.
Incluyendo estrategias de aislamiento y seguimiento de contactos, lo cual ha sido efectivo, dado que ningún contacto cercano de los pacientes confirmados ha contraído la enfermedad.
Por otro lado, naciones en el sureste asiáticohan aumentado las medidas de salud en los aeropuertos.








