La ONU declara 2026 como el Año Internacional de la Agricultora para cerrar brechas de género y potenciar la seguridad alimentaria
Regeneración, 27 de enero de 2026.– Las Naciones Unidas declararon oficialmente el 2026 como el Año Internacional de la Agricultora. Esta iniciativa busca reconocer el papel fundamental de las mujeres en el campo.
Ellas participan en la producción y también en el comercio mundial. Sin embargo, su esfuerzo suele ser ignorado por las sociedades actuales.
La FAO coordinará las actividades junto con otros organismos internacionales relevantes. El objetivo central es cerrar la brecha de género en el sector agrícola.
También se pretende impulsar reformas legales para proteger a las trabajadoras rurales. La igualdad de género es esencial para lograr sistemas alimentarios resilientes.
Un pilar económico desatendido
Casi el 40 por ciento de las mujeres trabaja en sistemas agroalimentarios. Ellas son responsables de la nutrición en millones de hogares del mundo. A pesar de esto, enfrentan condiciones laborales muy precarias e informales. Sus salarios suelen ser bajos y carecen de acceso a tierras.
El economista jefe de la FAO advirtió sobre el estancamiento del empoderamiento femenino. La inacción tiene un costo enorme para la economía de todas las naciones. Colmar la brecha de género podría elevar el PIB mundial significativamente. Esta medida reduciría la inseguridad alimentaria de 45 millones de personas.
Desafíos ante el cambio climático
Las agricultoras enfrentan riesgos desproporcionados debido al calentamiento global actual. Las temperaturas extremas afectan más a los cultivos gestionados por mujeres. Los hogares encabezados por mujeres sufren mayores pérdidas económicas por el clima.
Además, ellas ganan solo 78 centavos por cada dólar percibido por hombres. La brecha de productividad en la tierra alcanza un alarmante 24 por ciento. Las tareas de cuidado no remuneradas también limitan sus oportunidades de crecimiento. Urge eliminar estas disparidades para fortalecer la economía rural global.

Hacia un compromiso práctico
El Año Internacional busca convertir los debates en acciones y políticas nacionales. Se promoverán inversiones directas en tecnologías y servicios de extensión para mujeres. El objetivo es otorgarles mismos derechos de propiedad que a los varones.
Las agricultoras incluyen a mujeres indígenas, jóvenes, pescadoras y también emprendedoras rurales. El compromiso debe extenderse mucho más allá de las celebraciones de 2026. Empoderar a las mujeres rurales aumentará los ingresos de millones de personas. La resiliencia global depende directamente del apoyo a la labor femenina.









