Costa Rica aceptará hasta 25 personas deportadas desde Estados Unidos bajo un nuevo esquema de cooperación migratoria voluntaria
Regeneración, 24 de marzo de 2026.– Costa Rica anunció un convenio migratorio no vinculante con el gobierno de los Estados Unidos de América este lunes. El pacto establece la recepción de un máximo de 25 personas deportadas cada semana en el territorio costarricense.
Esta medida se formalizó durante la visita oficial de la enviada especial estadounidense, Kristi Noem, a la capital. Los extranjeros trasladados recibirán un estatus legal especial mientras las autoridades locales resuelven su situación jurídica particular.

- Laura Fernández, Rodrigo Chaves y Kristi Noem
El presidente Rodrigo Chaves encabezó la reunión bilateral en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en San José. Acompañaron al mandatario la presidenta electa, Laura Fernández, y diversos representantes del gabinete ministerial del país centroamericano.
Dicho encuentro permitió definir los protocolos de actuación para el traslado seguro de ciudadanos extranjeros no estadounidenses. Ambas naciones buscan fortalecer la seguridad regional mediante mecanismos de cooperación internacional en materia de movilidad humana.
Su conversación se centró en profundizar los lazos bilaterales mediante una mayor colaboración en materia de seguridad, incluyendo la lucha contra la delincuencia transnacional, el narcotráfico y la migración ilegal.
Voluntariedad y Derechos Humanos
El mandatario costarricense enfatizó que este protocolo mantiene un carácter estrictamente voluntario para su administración soberana actual. «Nosotros podríamos bajo este protocolo rechazar a quien sea, no aceptar nacionalidades específicas», declaró tajantemente el presidente Chaves.
La prioridad del gobierno será colaborar siempre dentro del marco vigente de los derechos humanos internacionales reconocidos. Costa Rica se reserva el derecho de admitir o rechazar las propuestas de traslado enviadas por Washington periódicamente.
Por su parte, la funcionaria Kristi Noem destacó la importancia de contar con aliados sólidos en la región. «Estamos muy orgullosos de contar con socios como el presidente y Costa Rica», expresó la enviada especial norteamericana.
Según Noem, este esfuerzo garantiza que las personas sin estatus legal regresen eventualmente a sus países de origen. El esquema pretende ordenar los flujos migratorios irregulares que afectan a todo el continente de manera creciente.
Presionado por Estados Unidos, el gobierno de derecha de Costa Rica ordenó el cierre de la embajada de Cuba y la expulsión de sus diplomáticos, alegando la «falta de legitimidad» de La Habana. El presidente saliente de Costa Rica, Rodrigo Chávez, afirma que el hemisferio necesita ser «limpiado» de comunistas.
Financiamiento y Logística Internacional
Estados Unidos se comprometió a gestionar el apoyo financiero necesario para la atención integral de los deportados. La Organización Internacional para las Migraciones será la entidad encargada de administrar el alojamiento de estas personas.
Se otorgará una condición migratoria especial para evitar que los sujetos enfrenten peligros de persecución en sus traslados. El plan prohíbe explícitamente el retorno de individuos a naciones donde su integridad física corra un riesgo real.
Las leyes migratorias de Costa Rica regirán el trato y la estancia de todos los extranjeros recibidos. El objetivo es brindar un tránsito humanitario que respete las normas básicas de protección a poblaciones vulnerables desplazadas.
La infraestructura local contará con recursos externos para no afectar el presupuesto público destinado a los ciudadanos costarricenses. Este modelo de gestión compartida busca ser un referente de corresponsabilidad migratoria en toda la zona geográfica.
Nuevos datos de la OIM muestran que el 94% de los cubanos encuestados en Costa Rica planean quedarse, mientras que el movimiento hacia el norte a través de Honduras ha disminuido drásticamente.
Antecedentes y Contexto Regional
Costa Rica cuenta con experiencia previa tras recibir a 200 deportados entre febrero y marzo del año pasado. Aquellos migrantes fueron ubicados inicialmente en el Centro de Atención Temporal cerca de la frontera con Panamá.
Esa operación generó controversia judicial y una orden de liberación inmediata por parte de la Sala Constitucional local. Los extranjeros de aquel grupo procedían de diversos continentes como África, Europa y el lejano continente de Asia.
La visita de Kristi Noem a Centroamérica incluyó reuniones estratégicas con líderes de otros países como Honduras. En esas sesiones se abordaron temas críticos como el narcotráfico y el crimen organizado transnacional en la zona.
La estabilidad regional depende de acuerdos que combinen la seguridad nacional con la asistencia humanitaria a migrantes. Costa Rica reafirma así su papel como un actor clave en la política exterior de los Estados Unidos.










