La cancillería de Cuba rechazó el reporte de Estados Unidos sobre supuesta subversión, calificándolo como un mediocre panfleto de propaganda
Regeneración, 21 de julio de 2026.– El Gobierno de Cuba rechazó enérgicamente el reciente informe difundido por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
La cancillería caribeña calificó el reporte norteamericano sobre supuesta influencia subversiva como un «mediocre panfleto de propaganda» institucional.
Las autoridades diplomáticas sostienen que Washington intenta justificar un castigo colectivo e injusto contra la población de la isla.
Por consiguiente, la administración cubana denunció que el documento pretende fabricar consenso para una eventual agresión militar directa.
Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba remarcó el carácter contradictorio de la postura oficial estadounidense.
La diplomacia isleña señaló la falsedad de los señalamientos presentados por la administración norteamericana sin sustento probatorio alguno.
«Es el gobierno estadunidense el que cada año destina decenas de millones de dólares para subvertir el orden interno», denunció.
De esta manera, el gobierno cubano expuso la injerencia financiera permanente enfocada en derrocar a su administración.

Denuncian maniobras de injerencia y señalamientos de patrocinio al terrorismo
En este contexto, la cancillería de La Habana recordó el historial de interferencias extranjeras del gobierno de Estados Unidos.
Las autoridades cubanas reprocharon las ejecuciones extrajudiciales, agresiones bélicas y presiones políticas en comicios de naciones soberanas independientes.
Igualmente, La Habana rechazó nuevamente que se mantenga a la isla caribeña dentro de listas sobre terrorismo internacional.
«Resulta hipócrita insistir, sin pruebas, en calificar a Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo», enfatizó el ministerio diplomático.
Por consiguiente, el Gobierno de Cuba acusó a Washington de violar flagrantemente el derecho internacional y la soberanía.
La diplomacia cubana condenó las agresiones sistemáticas orientadas a generar desabastecimiento social severo dentro del territorio insular.
«Busca provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno cubano», sentenció el comunicado de la cancillería cubana.
Por esta razón, La Habana reafirmó su postura de resistencia política ante las presiones económicas norteamericanas.

Alerta por narrativa sobre terrorismo de izquierda y persecución política
Por otra parte, La Habana alertó sobre una nueva narrativa promovida estratégicamente por la Casa Blanca a nivel global.
Las autoridades cubanas señalaron que el discurso del supuesto terrorismo de izquierda busca criminalizar causas y movimientos progresistas internacionales.
«Se busca, en especial, reprimir y atacar a la propia población estadunidense», advirtió la diplomacia isleña con preocupación.
En consecuencia, el informe norteamericano intenta instaurar un ambiente de intimidación política contra activistas solidarios con la isla.
Finalmente, el Gobierno cubano sostuvo que estas acusaciones pretenden silenciar a quienes denuncian las sanciones económicas estadounidenses.
La estrategia discursiva de Washington persigue perseguir el compromiso social dentro y fuera del territorio continental norteamericano.
Por ello, La Habana continuará defendiendo la verdad frente a los ataques ideológicos provenientes del departamento de estado.
De este modo, Cuba reafirma su soberanía frente a las presiones diplomáticas provenientes de la Casa Blanca.
















