AMLO se reúne con embajador de China en México

El virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se reunió con el embajador de la República China, Qiu Xiaoqi, en la oficina de la colonia Roma, Ciudad de México

Regeneración, 2 de agosto de 2018. El embajador de la República Popular China en México, Qiu Xiaoqui, se reunió con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, en su casa de transición ubicada en la colonia Roma de la Ciudad de México, a las 10:48 horas.

 

Tras arribar a bordo de una camioneta negra, el embajador fue recibido en el inmueble de la colonia Roma por Marcelo Ebrard Casaubón, quien ha sido propuesto para ocupar la titularidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en la próxima administración federal.

Según El Universal, durante la reunión se tocaron temas comerciales y de intercambio cultural; el encuentro es parte de las visitas de cortesía que recibe López Obrador y que tienen como objetivo hacer los primeros acercamientos con el próximo presidente de México.

Minutos antes, alrededor de las 10:30 horas, hizo su arribo López Obrador, quien saludó a algunas de las personas que lo esperaban afuera del inmueble para luego ingresar a sus oficinas.

A su llegada, abordo de su automóvil color blanco, López Obrador fue recibido por camarógrafos que se encontraban en el lugar, sin que diera alguna declaración, y permitió el ingreso de dos personas, entre ellas una adulta mayor que quería saludarlo.

Antes que AMLO, había llegado Marcelo Ebrard, propuesto para ocupar la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en la próxima administración del gobierno federal.

En estas oficinas, López Obrador y su equipo han recibido a las delegaciones internacionales con las que se han reunido, como la encabezada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Michel R. Pompeo, y la canciller canadiense, Chrystia Freeland.

Quelites, nutritivas y poderosas hierbas en la comida mexicana y mesoamericana

Los quelites son un grupo de hierbas comestibles que incluyen a los quitoniles, pápalo, huauzontle, berros, entre otras.

 

Regeneración, 02 de agosto de 2018.- Los quelites son guerreros en el sentido de que son todo terreno y se adaptan a todo tipo de clima, son silvestres y con un alto valor nutricional ya que tienen mucho hierro, potasio y fibra. Gracias a estos atributos, los quelites fueron parte esencial de la dieta mesoamericana.

Existen muchas variedades de quelites, algunas de ellas son los romeritos, las verdolagas, los pápalos, el huauzontle, los berros, el chipil y la hoja santa.

Existen alrededor de 358 especies de quelites, aunque únicamente estamos familiarizados con alrededor de 30 especies que crecen en diversas regiones del país. Por ejemplo, según la UNAM, “la chaya crece en Tabasco y la península de Yucatán, el alache es poco conocido, pero se colecta en el área de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y en los alrededores de Ozumba en el Estado de México, y en cuanto al chepil, abunda en Oaxaca y se usa en cantidades pequeñas, como el epazote, con el fin de dar sabor a los guisos”

La presencia de los quelites en la dieta diaria mexicana es muy común pero pese a ello tienen poco reconocimiento social (especialmente en las urbes), lo cual a relegado su consumo para cambiarlo por «algo más chido, nutritivo y llenador» como puede ser la carne, el arroz o ya en el peor de los casos unos Doritos con coca cola.

De acuerdo a investigadores de la UNAM, a pesar de ser verduras nutritivas, baratas y fáciles de cocinar, en México no se consumen. Probablemente se deba a la connotación de bajo estatus social, que algunas personas le atribuyen. El hecho de que se pueda dar de manera silvestre en cualquier terreno, hace que la gente lo considere menos que una lechuga orgánica e hidropónica comprada en supermercados. Lamentablemente se ha desperdiciado una gran fuente de sabor y nutrición.

Los quelites han complementado la dieta tradicional por muchos años, agregándole vitaminas, minerales y fitoquímicos o compuestos bioactivos.

Aunque su contenido nutrimental varía de acuerdo con la especie o la tierra donde se cultive, e incluso la temporada, en general, los quelites son buena fuente de fibra, de vitaminas A y C, minerales, como el hierro y el calcio, así como ácidos grasos omega 3 y omega 6.

La vitamina C y los betacarotenos (vitamina A) son reconocidos antioxidantes que nos protegen de los radicales libes, y con ello del envejecimiento y otras enfermedades importantes, como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

Los quelites también son fuente de polifenoles, compuestos que funcionan como antioxidantes y antiinflamatorios, promoviendo así la salud cardiovascular al evitar que se obstruyan las arterias y benefician en general nuestra salud.

Además, contienen cantidades considerables de ácidos grasos omega 3 y 6, que se catalogan como indispensables, ya que el cuerpo no puede sintetizarlos y debemos consumirlos a través de nuestros alimentos.

Para esta época de crisis económica y social, una buena alternativa de nutrición son los quelites. En el mercado nunca les saldrá en más de 15 pesos el kilo, además, son más nutritivos que la lechuga y la espinaca.

Por Morrita Zen/ Con información de la Revista del Consumidor.

Peña Nieto envía fría felicitación a Angélica Rivera, olvida decir ‘te amo’

«Se acaba el sexenio, se acaba el amor (es una felicitación simple)», escribió el usuario de Instagram

Regeneración, 2 de agosto del 2018.-El presidente de México, Erique Peña Nieto envió la ya tradicional felicitación a su esposa, Angélica Rivera por su cumpleaños número 49.

Peña Nieto escribió en sus redes sociales de Facebook e Instagram una imagen en la que muestran dos fotografías donde se le ve sonriente al lado de su esposa y escribió el siguiente mensaje para felicitar a la Primera Dama:

«Muchas felicidades, en su cumpleaños, a quien me ha regalado ya 10 años de estar juntos y de compartir muchas vivencias que han dejado huella. Angélica, te deseo todo lo mejor en la vida, salud y muchas alegrías. Gracias por tu entrega y dedicación a nuestra familia. ¡Que Dios te bendiga!»

El mensaje tan frío llamó la atención de los usuarios de redes sociales, pues todos se preguntaban dónde estaban los te amo o te quiero que regularmente se escriben las parejas que siguen celebrando su amor.

«Se acaba el sexenio, se acaba el amor ( es una felicitación simple)», escribió el usuario de Instagram

Así otros comentarios:

Hedgardo Marín, jugador de Chivas sufre aparatoso accidente; sale ileso (VIDEO)

Hedgardo Marín, el defensa de Chivas estuvo involucrado en un accidente automovilístico la madrugada de este jueves


Regeneración, 2 de agosto del 2018.– El futbolista, Hedgardo Marín, defensa de Chivas estuvo involucrado en un accidente automovilístico la madrugada de este jueves.

De acuerdo a la información otorgada por diversos medios de comunicación el accidente se suscitó sobre la Avenida López Mateos, a la altura del fraccionamiento El Palomar.

Una maniobra mal realizada por el conductor de un tráiler, obligó a Marín a invadir el camellón central, hecho que permitió que el que accidente no pasara a mayores, mientras que el trailer bloqueó varios carriles de la Avenida tras el fuerte impacto.

Niño genio ingresó a la UNAM y se convirtió en el alumno más joven de la historia

Carlos Antonio Santamaría Díaz, niño genio, estudiará la carrera de Biomédica en la Facultad de Ciencias, en la UNAM.

 

Regeneración, 02 de agosto de 2018.- Carlos Antonio Santamaría Díaz, niño genio mexicano hizo el examen de selección para la Universidad Nacional Autónoma de México como miles de jóvenes, pero él tiene 12 años. Sí, 12 años.

El niño genio, comenzará el próximo 6 de agosto el primer semestre de la carrera Física Biomédica en la Facultad de Ciencias, luego de obtener 120 aciertos en el examen de ingreso al ciclo escolar 2019.

Aunque se convirtió en la persona más joven en la historia de la UNAM en ser matriculado, no es nuevo en los pasillos de la Universidad Nacional, de hecho recorre esos caminos desde 2015, cuando tenía ocho años y se inscribió a un par de diplomados, uno sobre química analítica y otro de bioquímica y biología molecular para la industria farmacéutica, que se impartieron en la Facultad de Química. También ha pasado por el Centro de Ciencias Genómicas (CCG) y en Instituto de Investigaciones en Materiales (IIM).

Ante la duda sobre cómo será su paso por la universidad, Carlos dice convencido que él sólo quiere estudiar “si me cierran las puertas, me meteré por las ventanas”.

Según el geniecillo, no hay mejor fórmula para el éxito que la constancia: :“Es estarle dando, nunca decir ‘no se puede, me voy a regresar a la primaria’. Siempre hay una forma de entrar.

«También estudié por internet, así he aprendido biología, cálculo, pero además hay que tener el apoyo de toda tu familia, lo más importante. Mis padres han hecho más que yo, ellos han preparado todo, y yo sólo estudio y apruebo los exámenes, pongo la última pizca para pasar a lo siguiente”, contó.

Aeroméxico podría perder su concesión si se determina que son responsables

Los diversos videos sobre el vuelo AM2431 despertaron las dudas sobre si Aeroméxico tuvo o no responsabilidad en el accidente de Durango.

 

Regeneración, 02 de julio de 2018.- Aeroméxico está en riesgo de perder su concesión si se determina que la aerolínea no cumplió con todos los ordenamientos y ello causó el accidente de Durango, indicó Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Una comisión investigadora, que entró en funciones el 01 de agosto, será la que determine si la aerolínea tiene o no responsabilidad en el desplome del Embraer 190 que cayó el pasado 31 de julio en Durango minutos después de despegar.

Las dudas se acrecentaron por los múltiples videos en los que se habla del mal tiempo, y aunque estrictamente los aviones despegan y aterrizan en condiciones de lluvia, no se descarta que el accidente sea consecuencia de un error humano.

“No se puede descartar nada, el error humano está en la agenda y habrá que analizarlo. No hay que olvidar que en muchísimos vuelos del mundo despegan en momentos de lluvia, neblina, hay equipos muy modernos para tener certeza, y hay dos factores: Servicios de Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, que determina si hay condiciones para aterrizar o despegar por la naturaleza de los vientos, además del criterio humano del piloto, que también toma la determinación de si hace o no el despegue. Hemos visto pilotos que abortan un despegue o un aterrizaje”, indicó.

Mientras tanto, ya se rescataron las cajas negras, de las cuales se obtendrán tanto las conversaciones grabadas de los pilotos al momento del percance, así como los datos técnicos de la aeronave.

Por otro lado, el director de Aeroméxico, Andrés Conesa, señaló el importante trabajo de la tripulación a la hora de evacuar la aeronave, momento clave que impidió víctimas fatales pues el avión se incendió. Además, aclaró que si el piloto despegó, fue porque la torre de control lo autorizó.

“Todos los aviones que despegan tienen la autorización de la torre de control, y no quiero especular, no conocemos las causas del accidente y pueden ser uno, dos, tres o varios factores; hay que esperar la investigación”, dijo.

La comisión investigadora está conformada por representantes de la Dirección General de Aeronáutica Civil, por ser el país donde ocurrió el accidente y a donde pertenece la matrícula del avión; personal de la empresa Embraer, fabricante del avión; representantes de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, y de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, que han investigado otros accidentes en México.

Vía La Jornada

MC anuncia que dará todos sus votos a AMLO en el Congreso

“Le decimos a Andrés Manuel López Obrador y a todo México que aquí están todos nuestros votos, sí, todos nuestros votos en la Cámara de Diputados y en el Senado, para darle reversa al gasolinazo» y otras iniciativas, dice Movimiento Ciudadano

Regeneración, 2 de julio de 2018. En un spot, los senadores y diputados electos de Movimiento Ciudadano (MC) anunciaron que darán «todos sus votos» en el Congreso de la Unión para Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo, para revertir el gasolinazo, eliminar la pensión a ex presidentes, recuperar la paz y la seguridad y enderezar la reforma educativa.

“Le decimos a Andrés Manuel López Obrador y a todo México que aquí están todos nuestros votos, sí, todos nuestros votos en la Cámara de Diputados y en el Senado, para darle reversa al gasolinazo. Que quede muy claro, en Movimiento Ciudadano queremos que pagues lo justo por la gasolina. De verdad, no te vamos a fallar”, indican los integrantes de MC, que en la pasada elección apoyaron al panista Ricardo Anaya.

El mensaje es de legisladores electos, como el próximo coordinador en el Senado, Dante Delgado, y Patricia Mercado, Jorge Álvarez Maynez, Clemente Castañeda, Verónica Delgadillo, Alberto Esquer y Samuel García, entre otros.

Si MC vota las propuestas de AMLO, sumaría los votos de 28 diputados federales y siete senadores.

“Los legisladores envían un mensaje claro y contundente de que harán lo correcto para hacer realidad la transformación que anhela el país. Con estas acciones Movimiento Ciudadano reitera su compromiso de impulsar las causas de los ciudadanos en los espacios donde se toman las decisiones”, informó MC.

 

El 68 mexicano, 50 años después

¿Por qué si los Estados Unidos prosiguen la bárbara

guerra de Vietnam y la URSS invade Checoeslovaquia

con el mayor descaro, sin importarle a ninguno

las censuras ni la indignación de la opinión pública mundial,

no se iba permitir el gobierno de Díaz Ordaz consumar

la espantosa matanza de Tlatelolco,

sin cuidarse para nada

del honor de México en el extranjero?

José Revueltas, “Carta abierta a los estudiantes presos”, escrita en octubre de 1968, un poco antes que su autor fuera detenido por la policía diazordacista y encarcelado en Lecumberri con los estudiantes a los que había dirigido la carta.

Por Manuel Aguilar Mora

Las conmemoraciones, más cuando son centenarias o cincuentenarias como ésta de los acontecimientos de 1968, son rituales complejos. Pueden ser irrelevantes, incluso vacíos pero también hay ocasiones en que desempeñan momentos de reflexión importante. En este caso se trata de uno de los momentos estelares del siglo XX, un año en el que surgió a la superficie ese proceso de revolución mundial que, subterráneo, se viene preparando y realizando desde la irrupción de la sociedad globalizada del capitalismo y cuya codificación fue proclamada en el texto político revolucionario más influyente y leído de la historia, el Manifiesto del Partido Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels.

A diferencia de otros países en los que la celebración del cincuenta aniversario de los acontecimientos de 1968 puede carecer de relevancia, en México es muy previsible que el próximo 2 de octubre se realicen actos y manifestaciones masivas importantes en todo el país. De hecho durante los cincuenta años transcurridos desde entonces el “¡2 de octubre no se olvida!” como han coreado ese día todas las generaciones de jóvenes que se han manifestado anualmente llenando con su brío la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco para rendir tributo a los mártires de la masacre de hace cincuenta años.

Precisamente hace cincuenta años, el 26 de julio de 1968 estalló en pleno centro histórico de la Ciudad de México el conflicto político que cimbró al país y lo puso en sintonía con los conmocionantes acontecimientos internacionales. El ’68 mexicano, en especial su sangrienta tragedia final en Tlatelolco, fue en realidad el último gran jalón de la serie de sucesos que estremecieron al mundo en ese año cúspide de los agitados años de la década de los sesenta.

La dimensión internacionalista

El año se había iniciado en enero y febrero con un hecho que produjo un choque político de dimensiones planetarias. El combate que arrasaba Vietnam con la ocupación de medio millón de tropas del ejército de Estados Unidos llegó a un momento crucial que pareció incendiar al mundo. A pesar de la parafernalia de su armamento y del salvajismo de sus métodos (en el conflicto murieron un millón de vietnamitas y se arrojó un caudal de bombas sobre Vietnam equivalente al de todas las bombas arrojadas en el Segunda Guerra Mundial), el gobierno de Washington no lograba apagar el incendio de la guerra de liberación nacional del pueblo vietnamita y en esos días se confrontó con una ofensiva militar de tales dimensiones (la ofensiva del Tet, nuevo año vietnamita) que, a pesar de las apocalípticas bajas de los combatientes que llegaron incluso a ocupar durante varias horas la embajada estadounidense en Saigón, constituyó una contundente victoria política de las fuerzas insurgentes. Ese mensaje fue recibido y así se inició la serie de hechos que marcaron a 1968 como el año en que el mundo pudo cambiar de base.

En Estados Unidos las escenas tremendas de la guerra del sureste de Asia fueron presenciadas en las pantallas de televisión. El sentimiento antibélico estadounidense escaló niveles inauditos que se reflejaron en multitudinarias protestas en las principales ciudades que obligaron a Lyndon Johnson a cambiar al general de sus tropas y a renunciar a su reelección como presidente. La lucha de la población negra se recrudeció con motivo del asesinato de Martin Luther King y el país se confrontó a su peor crisis política desde la guerra civil de la época de Lincoln.

Las erupciones del volcán vietnamita se esparcieron por todo el mundo. Un amplísimo y poderoso sentimiento antiimperialista contra la política estadounidense prendió, en especial entre la juventud. De Japón a Alemania, de Inglaterra a Brasil, cientos de miles de jóvenes, en especial estudiantes, ocuparon las calles y se solidarizaron con el combate épico de los campesinos y trabajadores vietnamitas. Esa fue la primera fuente de la internacionalización de las luchas de 1968, su matriz antiimperialista. A partir de allí escalaron otros niveles y en mayo sobrevino el ejemplo más espectacular que nadie había previsto ni de lejos: el mayo francés. A principios de mayo, varias huelgas universitarias en París y sus alrededores confrontaron a los estudiantes con los granaderos y súbitamente después de varios días transcurridos de enfrentamientos de diverso tipo, una noche los estudiantes tomaron los adoquines de las calles del barrio universitario y construyeron barricadas para impedir el paso a la policía a sus escuelas y facultades. La noche de las barricadas incendió París y de inmediato estalló el 14 de mayo la huelga más grande de la historia del capitalismo: 10 millones de trabajadores pusieron al gobierno de Charles de Gaulle al borde del precipicio. Con el mayo francés se inició en Europa occidental una auténtica renovación de las perspectivas revolucionarias que se proyectaron hasta bien entrada la década de los años setenta: Italia, Portugal, España, surgimiento de nuevas vanguardias y recomposición del movimiento de los trabajadores.

La historia se escribía no sólo en el “bloque capitalista”. También se movían las aguas en lo que entonces era “el bloque socialista” dividido entre la Unión Soviética y la República Popular de China. Sólo semanas antes en 1967, el país más populoso del mundo había experimentado una convulsión revolucionaria con repercusiones internacionales, la llamada “revolución cultural china” y ya en 1968 los movimientos democratizadores de trabajadores en los países europeos dominados por las burocracias de origen estalinista también se hicieron sentir, en especial con el despertar de la Primavera de Praga en Checoeslovaquia. Por último y de ningún modo menos importante en octubre de 1967 había sido asesinado por órdenes de la CIA en Bolivia Ernesto Che Guevara, posiblemente el líder revolucionario más influyente en esos días cuya convocatoria a “crear uno, dos, tres muchos Vietnam” había repercutido en los rincones más apartados. Este y oeste, sur y norte el mundo giraba enfebrecido.

La dictadura perfecta

Ese 26 de julio de 1968, como en los últimos diez años, la izquierda estudiantil mexicana había organizado las manifestaciones conmemorativas del inicio de la Revolución cubana. En la Ciudad de México, un conjunto de dos mil personas partió en la tarde de ese día hacia la Alameda en pleno centro histórico de la ciudad. Allí se unieron a su mitin otros tres mil estudiantes que habían sido brutalmente repelidos por granaderos que les impidieron llegar a la plaza del Zócalo en donde habían decidido protestar frente al Palacio Nacional sede del presidente Díaz Ordaz. Se trataba de estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) quienes habían sido objeto días antes de una embestida represiva de la policía capitalina con motivo de un pleito intranscendente entre pandillas juveniles. La represión se había escalado de tal manera que las bandas policíacas invadieron las instalaciones escolares y arremetieron incluso contra los profesores. Por supuesto, estas acciones prendieron en el IPN y la reacción no se hizo esperar. Precisamente esa manifestación repelida en el Zócalo ese viernes 26 de julio era la culminación de protestas realizadas los días anteriores. Así la respuesta a las protestas contra la represión fue más represión, la cual se extendió a todo el centro de la ciudad tocando a las preparatorias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) las cuales seguían allí instaladas en el viejo barrio universitario, a sólo una cuadra del Zócalo.

Ese fin de semana el centro histórico permaneció como campo de batalla. La policía se demostró incapaz de vencer a los estudiantes atrincherados en los edificios escolares ya no sólo del centro histórico sino de otros lugares de la ciudad. Las labores represivas se extendieron y para el fin de semana habían sido detenidos y encarcelados una mayoría de los miembros de comité central del Partido Comunista mexicano que los reflejos simples del anticomunismo reinante culpaban, sin fundamento alguno, de la subversión en marcha. En la noche del lunes y la madrugada del martes siguiente tuvo lugar el acontecimiento que con su estallido expandió nacionalmente el conflicto y lo convirtió en una movilización masiva: a petición de las autoridades federales intervino el ejército que con un bazukazo derribó el viejo portón del antiguo edificio de la Rectoria en donde se encontraban los recintos de las Preparatoria 1 y 3 de la UNAM. Fue la señal para salir a las calles, la de la primera gran manifestación del Movimiento estudiantil-popular el 2 de agosto desde la Ciudad Universitaria de san Ángel, dirigida por las propias autoridades universitarias con el rector Javier Barros Sierra a la cabeza pero que no pudo llegar al centro histórico por la muralla del ejército que se interpuso en su recorrido.

Los caminos de la historia fueron tejiéndose esa tarde del 26 de julio y los días siguientes y la unión de esas dos marchas estudiantiles con objetivos distintos fue el detonador de un movimiento masivo que se desencadenó hasta convertirse en el Movimiento estudiantil-popular mexicano. Pero la historia no es gratuita. La palabra represión ha sido escrita varias veces en las líneas anteriores. Y para entender los acontecimientos que siguieron es necesario un breve recordatorio histórico.

Cada proceso nacional inmerso en ese inmenso crisol del estallido global que fue el del 1968, forjaba su dinámica en una combinación específica de los determinantes mundiales con las especificidades y peculiaridades nacionales. Y las peculiaridades mexicanas eran bien evidentes. Se trataba del determinante fundamental de la política mexicana que constituía la “dictadura perfecta”, el imperio del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la cúspide de un sistema de partido único de facto, casi totalitario, que sin embargo se cubría con los ropajes usurpados de una revolución que de 1910-19 había desafiado y derrotado a una de las dictaduras oligárquicas latinoamericanas más poderosas y feroces, la de Porfirio Díaz. Pero el PRI, cuyo antecesor fue fundado como Partido Nacional Revolucionario en 1929, se había perpetuado en el poder recurriendo cada seis años a la farsa de unas jornadas electorales en las que era imposible diluir el hecho de que cada nuevo elegido a la silla presidencial en la práctica tenía un único y gran elector: el dedo del presidente en turno que lo designaba como su sucesor.

Precisamente en 1968 el imperio del PRI se encontraba en uno de sus momentos dorados. Desde el punto de vista económico, el capitalismo mexicano disfrutaba de un auge considerable que desde entonces ya no ha repetido: altos índices de crecimiento en la industria y en la agricultura, estabilidad financiera, mínimo endeudamiento, en síntesis, se trataba de lo que los apologistas del régimen llamaban con orgullo “el milagro mexicano”. El PRI-gobierno como se decía entonces, contaba con enormes acervos de estabilidad también política: controlaba corporativamente sin desafíos importantes al movimiento obrero y manipulaba a los campesinos con los acervos de una reforma agraria que a pesar de ser cada vez más insuficiente mantenía márgenes de maniobra considerable.

Con el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) la prepotencia priista llegó a niveles muy altos. Como secretario de Gobernación del gobierno del presidente anterior, Adolfo López Mateos (1958-1964) y después él mismo como presidente, Díaz Ordaz fue el cerebro ejecutor de una de las ofensivas reaccionarias más feroces de América Latina en plena temporada de la guerra fría anticomunista llevada a su paroxismo por los ocupantes de la Casa Blanca Kennedy, Johnson y Nixon. Bajo el pretexto de la lucha contra el comunismo la represión a las luchas populares había cobrado muchas víctimas (el asesinato del líder campesino Rubén Jaramillo, su esposa embarazada y familiares), la terrible ruptura de la huelga de los trabajadores del riel en 1959 con miles de despedidos, decenas de dirigentes encarcelados durante años. El famoso penal de Lecumberri era el sombrío símbolo de ese momento albergando a decenas de trabajadores, estudiantes, médicos, periodistas, profesores, intelectuales y en la cárcel de mujeres, también había presas políticas. Precisamente Demetrio Vallejo, el líder ferrocarrilero que llevaba casi diez años entre rejas se convertiría en el símbolo de los presos políticos cuya libertad se convirtió en la principal demanda del Movimiento estudiantil-popular.

La dinámica del movimiento

Los movimientos sindicales se habían topado con el muro represivo implacable: ferrocarrileros, electricistas, petroleros, maestros, telegrafistas, médicos y antes de 1968 también los estudiantes habían sido reprimidos en Michoacán, Puebla, Chihuahua, Sonora y la propia Ciudad de México. El despotismo diazordacista parecía invencible.

La represión iba mostrarse con toda su crudeza: la cuenta macabra de los caídos se inició desde el mismo 26 de julio y culminó en la masacre del 2 de octubre. No se sabe exactamente cuántos cayeron en Tlatelolco: el vocero del gobierno de Díaz Ordaz declaró el 3 de octubre que “en los disturbios de ayer hubo cerca [sic] de 20 muertos, 75 heridos y más de 400 detenidos”, sin embargo “se garantiza la tranquilidad durante los Juegos Olímpicos”. Hubo otras estimaciones. El periodista del diario británico The Guardian, presente en el país, como muchos otros periodistas internacionales con motivo de la proximidad de la realización en la Ciudad de México de los Juegos Olímpicos, escribió en su reportaje de la noche de Tlatelolco que los caídos llegaban a 350. Esta cifra es la que, por ejemplo, consideró Octavio Paz adecuada y la citó en su libro sobre Tlatelolco, Postdata. Debe considerarse que en ese año, a excepción de Vietnam en donde se desarrollaba una guerra, sólo en México se contaron por centenas las víctimas de la represión en el transcurso de los dos meses y días que duró el movimiento. Ni la huelga de 10 millones de trabajadores en Francia tuvo una sola víctima, a excepción de un ahogado en el Sena, ni la invasión militar soviética en Checoeslovaquia provocó víctimas a excepción del joven que se inmoló con un galón de gasolina.

En el México antidemocrático de los sesenta, los campus de la educación superior, en especial los universitarios y politécnicos, eran islas rebeldes donde pululaban las ideas y polémicas ideológicas. La rebeldía juvenil se expresaba incluso en las melenas, en la introducción del rock, en las costumbres sexuales más liberales, todo ello adobado con crecimiento gigantesco de la matrícula. La UNAM, el IPN y atrás de ellas las demás instituciones universitarias se masificaron rápidamente.

El caldo de cultivo surgió para la acción de los grupúsculos, como despectivamente calificó en ese entonces el Partido Comunista francés a los sectores politizados y radicalizados que desafiaban al capitalismo, al imperialismo y, cada vez más, también al estalinismo. Estos grupos abundaban en la Ciudad Universitaria, en santo Tomás, en Zacatenco, en Chapingo y se extendían a las preparatorias y vocacionales. De estos grupúsculos curtidos desde principios de la década en polémicas y luchas incesantes con los “reformistas” del Partido Comunista mexicano y las autoridades salieron una gran parte de los dirigentes de los comités de lucha e incluso de Consejo Nacional de Huelga (CNH).

Desde un principio el movimiento estudiantil fue político revolucionario. En el pliego petitorio que enarboló la dirección del movimiento acuerpada en el Consejo Nacional de Huelga, las dos demandas principales que encabezaban sus peticiones eran: la libertad de los presos políticos y la derogación del delito de disolución social del Código Penal, utilizado como instrumento de represión por el estado contra los opositores. La huelga que se extendió por todos los planteles de educación media y superior de la Ciudad de México y de muchas otras ciudades, no se hizo contra las autoridades universitarias o politécnicas, sino contra las de la Ciudad de México y ante todo contra el propio presidente Díaz Ordaz, quien recogió el guante y decidió que la insolencia sería pagada con creces por los estudiantes.

Por supuesto que era una lucha por la democracia en México pero efectuada de modo plebeyo. La ausencia de los organismos políticos de la sociedad burguesa, en especial de sus partidos, era evidente. El impulso no tenía nada de conciliador y negociador con las instituciones de la dictadura: se exigía un diálogo público, la disolución del cuerpo de granaderos, la indemnización de los familiares de las víctimas de la represión y la democracia reinante en el CNH era la directa, representantes sólo de las escuelas y facultades en huelga (primero tres y después dos por plantel). Y abajo el músculo del movimiento lo constituían los cientos de brigadas que se desparramaron por toda la ciudad a las plazas, los parques, los mercados, los centros comerciales, los cines, los teatros y todo lugar público en donde se pudiera oír la voz y repartir los volantes explicando al pueblo las razones de la rebeldía. De varias tumultuosas manifestaciones que se apoderaron de las grandes avenidas e impusieron su entrada al Zócalo, destacaron dos que sin duda fueron las más grandes. La del 27 de agosto, realizada dos días después de la invasión soviética a Checoeslovaquia, en la que la manta que encabezaba a la vanguardia decía: “Los estudiantes mexicanos repudiamos la invasión de Estados Unidos en Vietnam y la de los tanques soviéticos a Checoeslovaquia”. Y la “Manifestación del silencio” del 13 de septiembre en la que el movimiento “contestó” elocuentemente las amenazas de la terrible represión que anunció Díaz Ordaz en su Informe Presidencial al Congreso de la Unión el 1° de septiembre.

Y en efecto después vino el 2 de octubre, el macabro acontecimiento que de inmediato acaparó la atención mundial pues en la Ciudad de México se encontraban ya decenas de periodistas de todos los países venidos. El gobierno manipuló lo que más pudo pero el hecho no pudo difuminarse ante las cataratas de información que lo difundieron. Ni siquiera se pudo diez días después blindar a los juegos olímpicos del escándalo cuando los dos atletas negros estadounidenses parados en el podio de honor de las medallas, al iniciarse las notas del himno de su país, en lugar de oírlo con respeto, lo desafiaron alzando sus puños al aire con el saludo del poder negro. A su manera rendían tributo a todo lo que había ocurrido y ocurría ese año en México y en el mundo.

Esquizofrenia y masacre

La dimensión profunda del Movimiento estudiantil-popular mexicano de 1968 se explica en última instancia por la reacción terrible que desató y que culminó criminal y espantosamente en la noche de Tlatelolco. Finalmente la masacre del 2 de octubre descubre todos los enigmas que pudieran parecer escondidos. La crudeza de los métodos utilizados por el gobierno de Díaz Ordaz para dar fin al movimiento costará lo que costará sigue sorprendiendo por su crueldad y violencia. Ciertamente no seremos quienes le quitemos un ápice de su responsabilidad criminal a Díaz Ordaz pero las versiones que consideran que la masacre fue la típica respuesta de la personalidad psicótica del presidente se quedan cortas ante la magnitud del conflicto. Más correcto es considerar que aparatos estatales que llegan por la dinámica de la lucha política a niveles de represión fascista o cuasi fascista moldean a sus dirigentes: Hitler se curtió como líder durante años en la extrema derecha alemana y en 1933 ya era el hombre apropiado para la tarea que le asignaba la historia al capitalismo alemán. Pinochet surgió de las filas de un militarismo chileno profundamente enraizado en las tradiciones oligárquicas seculares de ese país. Igualmente el hecho represivo mayúsculo de Tlatelolco se inscribió en la dinámica de los actos que durante años lo precedieron: asesinatos, desapariciones, encarcelamientos, ocupaciones militares de talleres y campus, una propaganda anticomunista vil y calumniosa, etc. No era sólo el odio sin límites de Díaz Ordaz a quienes se atrevieron a desafiarlo, en Tlatelolco se expresó ante todo el terror de la camarilla priista ante lo que consideraba el peligro mortal de los contactos y la influencia cada vez mayores que el Movimiento estudiantil estaba anudando y expandiendo en los sectores populares, en especial obreros, un temor a que en México se reeditara una experiencia similar a la del mayo francés. Y si De Gaulle pudo superar el desafío, Díaz Ordaz y su camarilla sabían que no podrían.

Fue una señal imposible de ignorar. El régimen priista registró su primera gran sacudida que anunció el inicio de su larguísima y truculenta decadencia. Los siguientes presidentes Luis Echeverría y José López Portillo se encargaron de garantizar en las nuevas circunstancias la sobrevivencia del régimen. Contando con la inteligencia de muchos funcionarios e intelectuales reformistas, Echeverría delineó la llamada “apertura democrática” consistente en mantener firmes las riendas de la represión, ahora ante todo frente a los numerosos grupos guerrilleros que surgieron en especial en el sur del país y la concesión de ciertas demandas a los sectores universitarios, todo ello adobado con una cruda demagogia “tercermundista”. Se forjó así la estrafalaria imagen de un gobierno con una cara internacional “progresista”, supuestamente opuesto a las dictaduras militares del cono sur, hospitalario con los refugiados de esas dictaduras pero que en su política interna desplegaba una “guerra sucia” implacable contra los grupos guerrilleros, tan cruel y terrible como la de las primeras. A López Portillo le tocó administrar el auge petrolero que se dio a fines de los años setenta y principios de los ochenta y que le dotó con el margen de maniobra necesario para poner en práctica una “reforma política” que mantuvo la presión democratizadora bajo control durante más de una década, canalizando hacia vías parlamentarias a gran parte de la oposición.

Cincuenta años después

En los cincuenta años que han transcurrido ciertamente el país ha cambiado mucho. Precisamente en estos días en que se celebra el cincuentenario del inicio del Movimiento estudiantil-popular, tuvo lugar otro hito de la lucha del pueblo mexicano: en las elecciones generales del 1° de julio un tsunami de más de 30 millones de votos de mexicanos y mexicanas propinaron su peor derrota histórica a la mancuerna partidaria representante de los amos de México: lo que la vox populi llama el PRIAN, la unión de los principales partidos de la derecha, el PRI y el PAN, que constituyeron durante los últimos treinta años el reciclamiento del régimen presidencialista. Tanto el PAN como el PRI se han derrumbado cayendo el segundo a una situación de irrelevancia política. El imperio del PRI finalmente ha sido sepultado.

La victoria electoral aplastante de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no significa todavía la desaparición del régimen. El régimen se encuentra en crisis con sus dos principales partidos sostenedores y apoyadores de los capitalistas seriamente dañados, tal vez sin remedio. El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no es todavía un partido estructurado y en él se han refugiado muchos antiguos priistas y panistas, así como grupos heterogéneos provenientes de otras orientaciones. Constituye un gran conglomerado cuyo único común denominador es el caudillo dirigente. AMLO, el gran árbitro, se enfrenta a la tarea colosal de, al mismo tiempo, tener muy en cuenta a la por él mismo definida “mafia del poder”, que desde el mismo 2 de julio lo ha rodeado y aceptado como su nuevo guía, y a los millones de trabajadores y pueblo oprimido que le ha dado la victoria con inmensas esperanzas de que la situación del país va experimentar un giro decisivo en favor del bienestar popular.

Cincuenta años después de 1968 se ha producido una situación nueva de la lucha política cuyos enigmas complejos y profundos son evidentes desde el primer mes de sucedido el giro electoral del 1° de julio pasado. Se ha abierto un nuevo capítulo de la historia de México.

No es exagerado concluir que verdaderamente mucho de lo que sucede hoy tiene sus raíces en las alegres y audaces jornadas de las masas juveniles que recorrieron las calles de la capital de México y de otras ciudades del país, cimbrando los palacios y convocando al pueblo a unirse a su lucha por un México democrático y libertario. Fueron los héroes populares que se ganaron para siempre un lugar de honor en la memoria colectiva del pueblo mexicano.

Manuel Aguilar Mora es profesor de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), militante de la Liga de Unidad Socialista (LUS). En 1968 integró el Comité de lucha de Filosofía y Letras al lado de José Revueltas, Luis González de Alba y Roberto Escudero. Fue fundador del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Autor de numerosos libros sobre la historia política y social de México.

Demandan a Trump por violar derechos de inmigrantes

Una organización en pro de los derechos humanos, presentó una demanda contra Donald Trump ante la corte de Los Ángeles.

 

Regeneración, 02 de julio de 2018.- La Unión Americana de Libertadores Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), interpuso un recurso legal en contra el el instituto de migración estadounidense y el Presidente Donald Trump, porque su administración viola los derechos de los inmigrantes.

De acuerdo con la organización, tanto Trump como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), violaron la ley al trasladar a inmigrantes de las instalaciones del ICE a cárceles operadas por la Oficina Federal de Prisiones (BOP), en la que permanecen personas condenadas por crímenes.

ACLU detalló que desde junio pasado, más de mil 600 inmigrantes fueron a parar a instalaciones de BOP en California, Texas, Arizona, Oregon y Washington.

«Como las políticas de separación familiar y ‘tolerancia cero’ de la Administración Trump, estas transferencias se hicieron de manera precipitada y sin tener en cuenta la vida de las personas detenidas», dijo en un comunicado Victoria López, abogada del Proyecto de Prisión Nacional de la ACLU.

La demanda presentada el miércoles 01 de agosto, asegura que los detenidos no tienen acceso mínimo a espacios al aire libre, aire fresco y luz solar; y que la alimentación es inadecuada e insuficiente. Además denuncia la falta de acceso a asesoría legal, que los materiales sobre su caso están en inglés, y que los inmigrantes describen sus condiciones como «peligrosas y caóticas».

Vía CNN

Nuevo iPhone tendría ‘dual SIM’, para migrar entre operadores sin cambiar SIM

Al parecer, la novedad del nuevo iPhone es que podrá tener la información de dos tarjetas SIM a la vez, sin tener que cambiarla.

 

Regeneración, 02 de julio de 2018.- Para los amantes de la tecnología y las actualizaciones en telefonía celular, se filtró la nueva característica del próximo iPhone, que tendría ‘dual SIM’, según filtraciones basadas en el análisis del quinto código de la beta de iOS 12, indicó 9to5mac, portal especializado en noticias sobre tecnología.

De acuerdo con el portal, en la más reciente actualización del sistema operativo, se encontraron referencias a un sistema de SIM doble, lo que es un indicador de que esta función estará disponible en el próximo iPhone Plus.

Un componente del sistema encargado de la generación de reportes de diagnóstico incluye nuevas referencias como «second SIM status» y «second SIM tray status». A su vez, hay otro componente que refiere a un «dual SIM device».

La novedad permitiría a los usuarios migrar entre diferentes operadores sin tener que cambiar tarjetas SIM.

La función sería de gran utilidad para personas que viajan constantemente a otros países y utilizan compañías de comunicación distintas.

Vía RT.