Ataque Aéreo contra monasterio Budista: 14 Muertos en Sagaing

Un bombardeo del ejército de Myanmar contra un recinto religioso deja víctimas mortales durante un retiro espiritual

Regeneración, 21 de agosto de 2026.– Un bombardeo aéreo del ejército birmano destruyó un monasterio budista en el centro de Myanmar.

La ofensiva militar ocurrió el viernes en la región central de Sagaing dentro de la comunidad de Swel Le Oh.

Las fuerzas armadas estatales ejecutaron el impacto durante el desarrollo de un retiro de meditación semanal.

El bombardeo registrado causó la muerte inmediata de catorce personas presentes en la instalación.

Por su parte, los cuerpos de auxilio contaron además una veintena de ciudadanos heridos graves.

El vocero local Nway Oo declaró que «un avión de combate lanzó una bomba en el recinto».

La autoridad opositora confirmó que entre las víctimas mortales figuran al menos tres mujeres.

Los sobrevivientes incineraron los restos mortales antes de huir hacia comunidades adyacentes.

Escalada de violencia armada y ataques aéreos

Asimismo, un avión militar lanzó un segundo proyectil quince minutos después del primer impacto.

El segundo proyectil causó severos destrozos materiales en una vivienda contigua al monasterio.

Más de cien personas participaban en las actividades espirituales durante la Cuaresma budista.

La zona afectada constituye un bastión histórico de las fuerzas opositoras prodemocráticas.

En contraste, la junta militar ha evitado emitir comentarios sobre el resultado de la operación.

Sin embargo, los mandos del ejército sostienen habitualmente que «solo atacan objetivos de guerra legítimos».

Las autoridades gubernamentales acusan constantemente a las organizaciones rebeldes de cometer actos terroristas.

El país asiático permanece sumergido en una guerra civil desde febrero de 2021.

Denuncias internacionales y postura del gobierno

Paralelamente, observadores internacionales de la ONU denunciaron una escalada notable de los ataques.

Los informes del organismo multilateral registran un incremento constante de bombardeos sistemáticos.

Las fuerzas de resistencia armada adolecen de defensas antiaéreas efectivas para responder.

La población civil sufre las peores consecuencias del enfrentamiento bélico prolongado.

Por último, la cancillería de la nación rechazó categóricamente las acusaciones formuladas desde el exterior.

El Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que «las fuerzas de seguridad ejercen la máxima moderación».

Las autoridades gubernamentales reiteraron que los despliegues buscan responder a grupos insurgentes.

El conflicto interno continúa generando pérdidas humanas y desplazamientos masivos en toda la región.