Detienen al general retirado Eduardo «N» por nexos con la red de corrupción de Genaro García Luna y desvío de recursos públicos
Regeneración, 7 de enero de 2026.– El brazo armado de la corrupción: cae otro general de García Luna. Elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) detuvieron al general retirado Eduardo «N».
Este personaje no es cualquier ficha en el tablero. Se le vincula directamente con la estructura de Genaro García Luna. La trama es la misma de siempre: el saqueo sistemático del erario.
El perfil: un hombre de confianza
Eduardo «N» ocupó cargos estratégicos en la administración pública federal. Fue titular de la Coordinación de Administración de Centros Federales.
Para decirlo pronto, él movía los hilos del dinero en las prisiones. Resulta que su cercanía con el «superpolicía» hoy preso en Nueva York no era gratuita.
Este militar no es un desconocido en el sistema. En 2004 coordinó la planeación en la antigua Procuraduría General de la República.
Contratos de sangre y dinero
Eduardo “N” figura en una lista negra de 61 órdenes de aprehensión. La red incluye a familiares, empresarios y colaboradores cercanos.
Como comisionado del OADPRS, el general firmó contratos millonarios. El monto bajo sospecha asciende a más de 56 millones de pesos.
El dinero debía destinarse al mantenimiento de centros federales. Sin embargo, terminó en el bolsillo de una red de corrupción descarada.
«Se detectó la simulación de operaciones con recursos públicos en el equipamiento de cárceles», informaron fuentes judiciales.
Los cómplices del festín
Pero la justicia no se detuvo con el general. Otros dos personajes ya fueron vinculados a proceso por estos mismos desfalcos.
Jesús Alberto Caballero Tardaguila fue detenido en Cuernavaca. Se le acusa de participar directamente en la celebración de contratos fraudulentos.
Por otro lado, resalta el nombre de María Vanesa Pedraza Madrid. Ella fue asesora personal de Genaro García Luna.
Pedraza Madrid también era apoderada legal de la empresa Nunvav, Inc. Esta compañía fue el vehículo principal para el saqueo millonario.
Según la FGR, los fondos públicos beneficiaron directamente a la familia de García Luna. La estructura criminal operaba desde el corazón de la seguridad nacional.











