El socialismo es posible

Entrevista con la ex pre candidata presidencial en Argentina, Manuela Castañeira.

En las pasadas elecciones presidenciales de la Argentina, un partido autodefinido trotskista, que adquirió su licencia de partido meses antes de las elecciones, con la candidata más joven en la historia del País, poco conocida y que nunca antes tuvo un cargo político, obtuvo más de 100 mil votos; para ser un mundo que repudia al socialismo y las corrientes de izquierda, el resultado fue abrumador.

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Por Fabiola Rocha

Regeneración 22 abril de 2016.- Con más de cien mil votos en las elecciones primarias de Argentina El Nuevo MAS (Movimiento Al Socialismo), partido trotskista, se colocó como una de las alternativas políticas en Argentina; además de su postura de izquierda, la organización llegó a sus primeras elecciones para la presidencia con un discurso que versaba sobre la protección de las mujeres, los jóvenes y los trabajadores, compartió Manuela Castañeira, dirigente nacional del partido y ex pre candidata a la presidencia de la República.

Imaginemos un mundo diferente, uno en el que no haya ricos ni pobres, en el que las necesidades de las personas estén cubiertas y cuidemos la naturaleza, donde los trabajadores no son explotados en favor del interés de pocos y gozan de tiempo para establecer relaciones de calidad con sus hijos y nietos porque no viven para trabajar. Un mundo donde podemos desarrollar nuestras intenciones y buscamos el bien común, sin juegos de palabras, sin malas interpretaciones a la ley. Un espacio en el que todos gozamos de los mismos derechos y cumplimos con nuestras obligaciones. Un sistema de y para la gente, los que lo sustentan. En términos más académicos: la revolución permanente, el socialismo, cambio de paradigmas, la rebelión del sistema, el cambio de régimen. Este es el objetivo del Nuevo MAS.

“Queremos la revolución, transformar esta situación en la cual unos pocos tienen poco y los muchos no tienen nada y toda la complejidad que eso implica, entonces, construimos nuestra organización para estar al servicio de esa tarea”, contó. Pero llegar al objetivo no es fácil pues durante mucho tiempo, se ha trabajado con la idea de que el socialismo es malo.

“Somos una generación a la que le cortaron una parte de su memoria y de sus lazos con el pasado y tiene una carencia grande de ideología y por sobre todas las cosas, lo que más le robaron a esta generación, es una perspectiva, que es la socialista, de que esta revolución es posible”, dijo.

“El capitalismo y el imperialismo, la burguesía, los gobiernos de mediación, todo el mundo se dedica a decirle a la juventud que las cosas siempre fueron así que no se puede cambiar, que la revolución fracasó. Construyeron la idea de que la burocracia es el socialismo, entonces el socialismo es malo, porque el poder es malo, porque pasan cosas horribles, entonces la revolución no se puede”.

Así, el primer paso para el Nuevo MAS es volver a instalar la palabra, socialismo, hacer saber que el socialismo es posible.

Si antes, en el tiempo de Marx y Engels, se fantaseó con una nueva forma de orden social y durante largos años varios países experimentaron el sistema, las ganas de cambiar se están haciendo escuchar cada vez más, ejemplos como los indignados en España, el movimiento Occupy Walt Street en Nueva York, La Primavera Árabe, el Movimiento #YoSoy132, dieron frutos diversos, que no quedaron a la medida de las miles de personas que los impulsaban.

“Es interesante el debate porque empiezan a haber rebeliones pero van y vienen las rebeliones, no terminan de resolver los problemas, entonces se hace la rebelión y ¿hacia dónde vamos? ¿Vamos hacia la revolución o a la democracia burguesa y vamos a las urnas? Hay un debate”, aseguró Manuela.

Utópico o no, la revolución permanente, propuesta por Marx es a lo que mira el Nuevo MAS, aunque para llegar a ello entre en las elecciones, va ganando partido de lo que se puede.

“Las elecciones son un medio para nosotros, no un fin”, puntualizó.

“¿Queremos ganar posiciones dentro del parlamento? Por supuesto porque son posiciones para la clase obrera, para los sectores oprimidos en general son lugares donde puedes tener más recursos más posibilidades que te escuchen más, más legitimidad y es un espacio en la arena política para esos sectores y esos intereses, ahora, no siempre nos presentamos a elecciones, es una táctica, hay otras tendencias que creen que es el único objetivo y que con eso vos vas a resolver todo, es un medio, uno más entre otros, que hay que utilizar, que es importante, pero no es el único objetivo”.

Hoy, la lucha de los argentinos contra las medidas del gobierno del Presidente Macri es fuerte, con aumentos de entre el 100 y el 500 por ciento en todos los servicios como luz, gas, transporte, salud y agua en contraposición con los aumentos salariales que en los mejores casos alcanzó el 35 por ciento.

Es por ello que el Nuevo MAS y Manuela se preparan para asumir una lucha hombro con hombro con los trabajadores y los sectores más vulnerables, como una forma de empoderamiento, pero también luchando con la idea de que el poder y los intereses son malos.

“Los intereses existen, no es que nosotros los inventamos, como cuando dicen ‘que sea desinteresado’”, dijo, “los intereses existen son así, o defiendes a los empresarios o a los sectores populares, o gobiernas para un lado o para el otro.

“El tema es que los hagamos explícitos que digamos cuáles defendemos y trabajemos en ello. Nosotros hacemos explícitos qué intereses defendemos”. Para Manuela, el poder que tienen los empresarios y los gobiernos pro burgueses deben pasar a manos de los trabajadores, porque aunque exista la idea de que el poder es malo, no es así.

“Hay una idea de que los de abajo no pueden tener poder y por ende no pueden gobernar, no pueden dirigir, no pueden proponer, y es el momento para cambiar esa percepción”, concluyó.