Tecuichpo-Ixcaxochitzin Primera Liberadora de Esclavos

Se casó con Cuitláhuac, luego con Cuauhtémoc posteriormente bautizada como Isabel de Moctezuma. Tecuichpo y su testamento de 1550

Regeneración, 20 de enero de 2026.– La historia oficial siempre olvida a las mujeres poderosas. Tecuichpo-Ixcaxochitzin fue hija del tlatoani Moctezuma Xocoyotzin. Ella vivió el choque brutal de dos mundos. Su nombre quedó marcado por un acto de rebeldía absoluta. En 1550 redactó un testamento que cambió todo.

Para que nos entendamos bien, ella era una sobreviviente. Pasó por manos de conquistadores y alianzas forzadas. Fue la última gobernanta de los mexicas ante la invasión.

Se casó con Cuitláhuac y también con Cuauhtémoc. Luego fue bautizada como Isabel de Moctezuma por los españoles.

Un golpe al sistema colonial

Pero fíjense bien en este detalle tan increíble. En aquel tiempo la esclavitud era la norma aceptada. Nadie cuestionaba la servidumbre de los pueblos originarios de esta tierra. Isabel decidió usar su última voluntad para liberar personas.

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No fue un simple trámite administrativo o legal.

Fue un reclamo de dignidad frente al despojo europeo. En su texto dejó una orden clara y muy directa. «Quiero y mando y es mi voluntad que todos los esclavos sean libres», escribió Isabel.

Ella no aceptaba la propiedad sobre otros seres humanos. «Yo no los tengo por esclavos», afirmó con total contundencia.

La heredera que no se doblegó

Resulta que Isabel poseía la encomienda perpetua de Tacuba. Tenía tierras y también tenía súbditos bajo su mando. Sin embargo, su conciencia fue mucho más fuerte que su estatus.

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Ella mandó que los indígenas hicieran de sí su voluntad. Les devolvió el derecho a decidir sobre sus propias vidas.

La verdad es que esto fue un escándalo silencioso.

Su declaración desafió las prácticas establecidas de la época colonial. Fue una pionera de la emancipación en todo el continente.

Ni los españoles más ilustrados se atrevieron a tanto entonces. Isabel puso la libertad por encima de su propia riqueza acumulada.

Un puente de resistencia indígena

A final de cuentas, su vida fue pura resistencia política. Fue entregada a Hernán Cortés tras la caída de Tenochtitlán. Tuvo una hija con él y cinco hijos más después.

Pero su testamento es un testimonio de adaptación y lucha. Representa el primer registro de libertad para esclavos indígenas americanos.

No podemos verla solo como una víctima de la historia. Tecuichpo-Ixcaxochitzin es precursora de la lucha por la libertad. Su voz sigue resonando en los archivos de la Ciudad de México.

Ella entendió que la servidumbre era una injusticia humana insoportable. Su gesto emancipatorio es un pilar de nuestra identidad actual.