El Pentágono habría empleado un avión militar pintado para que pareciera un civil en los ataque no extrajudiciales en Caribe y Pacífico
Regeneración, 13 de enero 2026– De acuerdo con The New York Times, el Pentágono utilizó un avión militar pintado como civil para atacar embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe. El primer ataque fue el 2 de septiembre de 2025, y dejó 11 personas muertas.

Reporte
El reporte indica que el avión no mostraba armas visibles en sus alas, sino que contaba con un sistema interno para lanzar municiones.
Esto ayudaba a mantener su apariencia de aeronave civil.
La operación recibió la aprobación del secretario de Defensa, Pete Hegseth, como parte de una campaña llamada «Lanza del Sur» (Southern Spear).
Esta campaña está enfocada en desmantelar redes de narcotráfico tanto en el Caribe como en el Pacífico oriental.
El uso de un avión militar camuflado de civil ha suscitado graves interrogantes legales.

Perfidia
Expertos advierten que esta práctica podría considerarse perfidia, un delito de guerra definido en el derecho internacional.
El general retirado Steven J. Lepper lo explicó a un medio estadounidense.
“Esconde la identidad de un combatiente detrás de una apariencia civil”, y es una táctica prohibida en las guerras.
“Si el avión no es reconocible como militar y se emplea para atacar, eso constituye perfidia,” afirmó.

Manuales
Los manuales militares de Estados Unidos detallan el concepto de perfidia.
Se establece que se produce cuando un combatiente se disfraza de civil para hacer que el enemigo baje la guardia.
En el caso de la Marina estadounidense, se enfatiza que las acciones ofensivas deben realizarse “dentro de los límites del honor militar y sin recurrir a la perfidia”.
También se resalta la obligación de los comandantes de diferenciar claramente a sus fuerzas de la población civil.

Operaciones
Según informes, las operaciones estadounidenses han resultado en la destrucción de más de 30 embarcaciones y al menos 107 muertes desde finales de 2025.
La táctica tiene como objetivo reducir el tráfico de drogas que proviene de Venezuela y otros países de la región, haciendo uso de drones MQ-9 Reaper y aviones militares convencionales.
No obstante, el uso de aeronaves disfrazadas de civiles representa un cambio en la estrategia que ha generado preocupación en la comunidad internacional.
El Caribe y el Pacífico oriental se han convertido en rutas cruciales para el narcotráfico hacia Estados Unidos y Europa.
Washington ha aumentado su presencia militar en estas áreas, justificando los ataques como parte de su guerra contra el crimen organizado transnacional.







