Oxfam advierte concentración extrema de riqueza en 2025. Milmillonarios triplican su crecimiento, la pobreza y la desigualdad también
Regeneración, 19 de enero de 2026.– La riqueza de los milmillonarios alcanzó un máximo histórico de 18,3 billones de dólares en 2025. Según Oxfam Intermón, este capital creció un 16% solo en el último año. Esta cifra representa un crecimiento tres veces más rápido que el promedio reciente. El informe se publicó coincidiendo con el inicio del Foro Económico Mundial de Davos.

La acumulación extrema de dinero otorga a las élites un poder político desmedido. Los más ricos moldean las leyes para beneficiar sus propios intereses económicos.
Mientras tanto, casi la mitad de la población mundial vive con menos de 8,3 dólares diarios, y un 28% se encuentra en situación de inseguridad alimentaria.
«La riqueza de los multimillonarios ha aumentado en $3,688,468,712 en las últimas 12 horas. Esto es suficiente para matricular a 405,961 niños más en la escuela. Resistamos los factores».

Un poder político que da miedo
No es solo dinero, es control total sobre nuestras vidas.
«Los milmillonarios tienen 4.000 veces más probabilidades de ocupar un cargo político que la gente corriente», señala el informe.
Esta élite moldea las normas a su antojo y beneficio.
La llegada de figuras como Trump ha empeorado este escenario sombrío. Se bajan impuestos a los ricos y se bloquea la fiscalidad internacional.
«La extrema concentración de riqueza ya no es un secreto a voces: ocurre con total impunidad», afirma Franc Cortada.
Pocos
Estas fortunas ganaron de media 77 millones de euros al día en 2025.

Se necesitaría un millón de trabajadores europeos para igualar esa ganancia diaria. Mientras tanto, los salarios subieron seis puntos menos que la inflación.
El control de la verdad y el odio

Los ricos no solo compran yates, ahora compran nuestras plazas públicas digitales.
La totalidad de las principales redes sociales están en manos de milmillonarios. Elon Musk superó los 500.000 millones de dólares y controla la conversación global.

Esto tiene consecuencias reales y muy peligrosas en nuestra convivencia.
«No solo compran yates, compran incluso democracias», advierte con contundencia el director de Oxfam.
Una bomba de relojería social

Las democracias son siete veces más frágiles en países con alta desigualdad. La falta de oportunidades genera una desafección política que se traduce en ira social. Franc Cortada afirma que los ricos no solo compran yates, sino también democracias. La ayuda al desarrollo ha sufrido recortes por parte de los principales países donantes.

Para frenar esta crisis, se propone gravar con tipos altos a las grandes fortunas. También es urgente regular los lobbies y la financiación de los partidos políticos. España debe liderar la lucha internacional contra la desinformación y el odio. Solo con el crecimiento anual de los ricos se acabaría la pobreza extrema.








