Topos y gobierno habrían chocado por labores de rescate

La organización de búsqueda quería continuar con las labores de rescate de sobrevivientes, mientras los mandos militares buscaban introducir maquinaria pesada para recuperar cadáveres.

 

Regeneración, 20 de septiembre de 2017.- Parece que los intereses de la sociedad y del gobierno son diferentes, pues mientras la organización de rescate los Topos quería seguir con las labores de búsqueda de sobrevivientes, los militares llegaron a tomar el control de las zonas de emergencia, poco a poco sacaron a los voluntarios.

Según información de Reforma, al menos en la zona de desastre ubicada en la colonia Del Valle, durante la noche los militares tomaron el control de las zonas de desastre, con el argumento de que utilizarían un radar para ubicar a los sobrevivientes, pero se tardaron a decir los Topos y eso les hizo perder más vidas.

«Nosotros escuchamos a gente con vida. Llegó el ejército y nos pidieron que nos retiráramos para colocar el radar, pero la verdad se tardó y por eso cuando volvimos a entrar ya no había vida», señaló Eduardo, uno de los TOPOS.

«Cada que llegaba alguien, nos sacaban para hacer no sé qué fregados. Nosotros perdemos tiempo, la gente se está asfixiando, muriendo»

Por si fuera poco, está circulando información en la que supuestamente se prevé el cambio de estrategia de rescate; este cambio radica en una sola cosas: la introducción de maquinaria pesada en las zonas de desastre para empezar a sacar el cascajo; esta acción hablaría de completa diferencia en las labores de rescate, pues mientras una se centra en el rescate de personas con vida, la otra se enfoca en el rescate de cadáveres.

Recordemos que durante el temblor del 85, varios niños atrapados en el hospital de La Raza, fueron rescatados hasta seis días después del sismo, el hecho de que se cambie de estrategia, pues, podría ser un atentado directo contra la vida que aún habría bajo los escombros.

Vía Reforma.

Esta es la lista de restaurantes en Cd de México que alimentan a brigadistas

Restaurantes solicitan alimentos, bolsas y repartidores para preparar y entregar tortas y sándwiches a los brigadistas que prestan ayuda a Ciudad de México

Regeneración, 20 de septiembre de 2017.- Tras el fuerte sismo de 7.1 grados Richter que dejó estragos en distintos puntos de la República, un número de restaurantes pusieron a disposición sus servicios para alimentar a los brigadistas que prestan su ayuda a las víctimas en la Ciudad de México

Los restaurantes solicitan insumos y bolsas para preparar y empacar alimentos como sándwiches y tortas, y solicitan también repartidores para entregarlos a los brigadistas especialmente en el sur de la ciudad, colonias como Narvarte y Coapa.

Se necesita: pan de caja, bolillo, jamón, queso, rajas en lata; agua embotellada, electrolitos y galletas. También se necesita bolsas y papel para envolver la comida, desechables y guantes para preparar alimentos.

Respecto a los repartidores, hacen falta ciclistas o motociclistas o personas que tengan «pick ups».

La siguiente es la lista de dichos restaurantes que El Universal puso a disposición:

 

Colonias Roma y Condesa

  • Restaurante Licoral Condesa: Tamaulipas No. 55-B, Cuauhtemoc
  • Camarón Panzón: Av. Revolución 50, Escandón
  • Balmori Roofbar: Zacatecas 139 2do piso, Cuauhtemoc
  • La Niuyorkina: Av. Tamaulipas 30, Cuauhtémoc
  • Mexsi Bocu: Durango 359, Roma. Se necesitan insumos para sándwiches y repartidores.
  • Pasillo de Humo: Nuevo León 107, Hipódromo. Se necesitan hojas para tamal y tortillas.
  • Nudo Negro: Zacatecas, 139, Colonia Roma
  • Cedrón Condesa: Mazatlán 24, Condesa
  • A de Acento: Cuernavaca 85, Condesa
  • Broka Bistrot: Zacatecas 126, Roma
  • AsianBay: Tamaulipas 95, Col. Condesa. Van a estar recibiendo los siguientes insumos para cocinarlos y entregarlos a los rescatistas: bolillos, pan para sándwich, jamón, queso, mayonesa, mostaza, servilletas, manzanas, barritas, servilletas, bolsas de plástico. Voluntarios para preparar la comida y transportarla

 

Polanco

  • Restaurante Raíz: Schiller 331, Miguel Hidalgo, Polanco
  • Restaurante Garum: Masaryk, a partir de las 8:00 horas

 

Además, varios locatarios de Mercado Roma se están reuniendo para preparar alimentos. El establecimiento se encuentra en Querétaro 225, Roma Norte.

Mercado San Genaro se une a la recepción de materiales, agua y alimentos: Mariano Escobedo esquina Laguna de Mayrán

Sonora Grill, sucursal División del Norte se abre también como centro de acopio. Necesitan latas de atún pan, arroz, frijoles en lata.

En Sud 777 (Ardente de blvd de la luz 777) se necesita bolillos, frijoles en lata, atún, mayonesa, queso, bolsas.

La red de ciclistas @eiyamx (en twitter) ofrece su ayuda para ayudar a transportar alimentos.

Brigadistas no pierden los ánimos, buscan vida entre los escombros

Los rescatistas calculan todos sus movimientos milimétricamente, buscan que más mexicanos resurjan de los escombros.

Regeneración, 20 de septiembre de 2017.- Luego del sismo que colapsó edificios completos en la Ciudad de México, vecinos, trabajadores y transeúntes se unieron para sacar a la gente que quedó atrapada entre los escombros.

Sergio Calva es uno de ellos, junto con sus amigos, el trabajador de la construcción se unió a los brigadistas que atendieron el derrumbe de un edificio en Emiliano Zapata y prolongación Petén en la colonia Emprendedores.

«Todavía se oyen voces de mujer, anoche se oía la voz de un señor que estaba con su esposa y ahorita todavía se escuchó el grito de auxilio de la señora, que toca el claxon de un auto», dijo el hombre de 50 años a El Universal.

“Llevamos más de 15 horas (trabajando) y todavía seguimos con ánimos hasta sacar a la gente atrapada”, agregó.

La alegría se apodera de los rescatistas cuando alguien sale con vida. El sentimiento de ánimo se contagia, buscan a más, sin importar la sed o el cansancio.

A los brigadistas, también se han unido jóvenes de diversas universidades.

Paulina Moreno y su compañero Gerardo Rodríguez, han acudido para ayudar en lo que haga falta, ambos son estudiantes de medicina de la UIC.

Mientras, a orilla de calle, decenas de familias esperan que los suyos salgan con vida. 

En otro punto de la ciudad, el señor Laurencio Muñoz está desaparecido. Él es el portero del edificio que se derrumbó en la calle de Coquimbo, esquina Sierravista en la zona de Lindavista.

 “No puedo con este miedo, me tiemblan las manos, el cuerpo. Se me está saliendo la vida con ellos ahí atrapados, sin que nadie me diga nada”, dice la cuñada de Laurencio a Animal Político.

Desde ayer, los familiares esperan noticias. Recorrieron hospitales en busca de Laurencio, pero no hubo noticias.

“Mi papá estaba en la planta baja, y mi mamá estaba trabajando en el primer piso junto con su hermana, no hemos tenido nada de contacto. Tres putas veces me dijeron que ya había aparecido, nos mandaron a diferentes hospitales y nada. Hemos recorrido todos los hospitales cercanos”, relató uno de sus hijos a Animal Político.

En otro caso, Odín Ruiz Lobos, de 43 años, quedó atrapado en el edificio de Álvaro Obregón 286, en la Colonia Roma.

Apenas el lunes había entrado a trabajar en recursos humanos y ayer, el edificio colapsó ante el sismo de 7.1 grados.

Su esposa no se enteró de inmediato pues no tenía luz, pero al llegar al lugar confirmó que su esposo no pudo salir, se encontraba en un cuarto piso.

En el Colegio Rébsamen, decenas de brigadistas siguen intentándolo, no claudican. Buscan cualquier señal que les de esperanza para rescatar a más niños.

Hace unas horas, una de las menores atrapadas movió los dedos entre los escombros del Colegio.

Los rescatistas de todos los puntos devastados en la ciudad, calculan todos sus movimientos milimétricamente, buscan poner una vida más a salvo, a otro u otra mexicana más que, con la unión de todos, resurja de los escombros.

 

 

 

Con información de El Universal y Animal Político

Hace 32 años, del dolor por la destrucción del sismo nació la sociedad civil

Del dolor ante la muerte que dejó el sismo el 19 de septiembre de 1985 y de la indignación frente a la incompetencia gubernamental, nació la sociedad civil.

Por Jesús Ramírez Cuevas

Regeneración, 20 de septiembre de 2017. La devastación que dejó el terremoto de 1985, cambió la fisonomía y la vida de la Ciudad de México. En los escombros de la incompetencia gubernamental para atender la emergencia quedó sepultada la resignación de sus habitantes.

La catástrofe natural arrasó inmuebles, cegó miles de vidas pero del dolor vino la ayuda de miles en el rescate de las víctimas de edificios y casas colapsadas y el apoyo solidario a las familias afectadas. La incapacidad de las autoridades por actuar a la altura de las circunstancias precipitó el derrumbe del PRI en la capital.

Frente a la inacción de las autoridades por organizar el rescate de las personas atrapadas en los escombros surgió una virtual toma de poderes en la capital por los ciudadanos que tomaron por unos días el control del centro y de las zonas afectadas. Esa acción social frente a la emergencia se transformó en una nueva ciudadanía que nació de los edificios y casa derrumbados. La defensa comunitaria de la vida y del patrimonio colectivo fue un despertar de conciencias, un movimiento social que logró la reconstrucción de la ciudad desde abajo. A partir del temblor de 85, ya nada fue igual en la Ciudad de México.

El desmoronamiento de la sumisión y el esfuerzo comunitario, fueron el acta de nacimiento de la sociedad civil en la Ciudad de México. Y la pedagogía de la tragedia se tradujo en la adopción de una cultura cívica de la población y de las autoridades mediante políticas de protección civil y cambios en los reglamentos de construcción.

Ese 19 de septiembre, del dolor surgió la solidaridad

Eran las 7,19 de la mañana del 19 de septiembre cuando «la tierra se movió. Todo crujía; un estruendo, ante nuestros ojos el edificio Nuevo León se vino abajo, una enorme nube de polvo lo oscureció todo. Después, sólo quedó el silencio», recordaba Cuauhtémoc Abarca, residente de Tlatelolco y a la postre, dirigente de los damnificados.

La gente no salía aún de la estupefacción cuando escucharon los primeros gritos de los sobrevivientes. «En ese momento, con los primeros vecinos que se aproximaron comenzamos a organizar las tareas de rescate. Fue una situación en la que todo se hacía con mucha voluntad de ayudar, sin mayor experiencia… Todo lo hacíamos a mano», decía el médico y dirigente social.

«Eran cientos de vecinos ayudando. Una cosa muy hermosa fue que se formaron cadenas humanas, los que estaban adentro de los escombros llenaban las cubetas para abrir camino a donde se oían las voces y las pasaban de mano en mano. Es increíble, pero media hora después del sismo ya había una organización», relataba Abarca con una sonrisa.

Los voluntarios sacan a muchos de las ruinas. Esa tarde soldados y policías acordonan la zona para evitar el pillaje, pero no intervienen en el auxilio. En contraste, de toda la ciudad llegan a prestar su ayuda. «Una solidaridad bellísima que se mantuvo viva durante toda la emergencia», relata.

La gente tomó la ciudad en sus manos

Escenas como ésta se repitieron entonces en todas las zonas afectadas por el sismo. Desde los primeros minutos, miles de personas se improvisan como brigadistas y arriesgan su vida por gente desconocida. Provenientes de todas las clases sociales suman voluntades y esfuerzos para salvar a los sobrevivientes atrapados en los escombros, habilitan cientos de albergues; reparten alimentos y ropa a las 150 mil personas que de golpe quedaron en la calle por el terremoto.

Otros recolectan ayuda, distribuyen agua, insumos, implementos, organizan el tránsito. Profesionistas, trabajadores y estudiantes revisan inmuebles o ayudan a la demolición, previenen epidemias, vacunan, preservan cadáveres, prestan atención psicológica a las víctimas.

Los temblores del 19 y 20 de septiembre de 1985 destruyeron la zona central del Distrito Federal. El gobierno de Miguel de la Madrid se paralizó ante la tragedia. En contraste, la respuesta masiva para ayudar a los afectados fue casi inmediata.

Frente a la incompetencia del gobierno, sin un plan previo, la gente se organiza y se hace cargo de responder a la emergencia. Por unos días los ciudadanos toman el control de la ciudad, en lo que fue uno de los capítulos más hermosos y excepcionales de nuestra historia.

«Durante tres o cuatro días hubo un vacío de poder. La gente se encargó de la organización de la ciudad», recordaba en entrevista hace años Alejandro Varas, de la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre.

«Fueron días especiales. La ciudad era otra. Por donde quiera había personas llevando y trayendo ayuda. Al principio, los medios de comunicación ayudaron mucho a poner en contacto a las familias, informando de los daños; después pusieron en marcha la campaña oficial de que aquí no pasa nada. El gobierno quiso minimizar el problema y decía ‘quédense en casa, no salgan’, pero la gente no hizo caso», rememoraba Leslíe Serna, fundadora de la Unión Popular Nueva Tenochtitlán Sur en una plática hace diez años.

Raúl Bautista, quien ha dado vida a Superbarrio Gómez, personaje emblemático de la lucha urbana, asegura que «frente a la dimensión de la tragedia, la gente tuvo que salir a tomar la ciudad. La gente desobedeció al gobierno porque había que rescatar a los atrapados y ayudar».

«En la UNAM se formaron brigadas que trabajaron durante meses. En repetidas ocasiones nos enfrentamos al ejército, alguna vez hasta a pedradas, porque algunos soldados se dedicaron a sacar bienes sin importarles la gente atrapada», relataba Imanol Ordorika, que participó en la Brigada Ciencias integrada por unos 150 estudiantes y maestros, como lo hicieron en otros centros educativos.

De la tragedia surgió una respuesta civil que ganó el derecho a la ciudad para los ciudadanos y logró la reconstrucción de 80 mil viviendas. La espontaneidad halló agentes sociales organizados que ayudaron dar un vuelco a la situación. «Fue un movimiento que modificó la vida social y política de la capital», señala Serna.

La lucha de los damnificados y la reconstrucción

Desde los primeros días, las familias afectadas se organizan en defensa de sus viviendas y durante meses hacen asambleas en las calles.

Cuauhtémoc Abarca describe: «El gobierno estaba sumido en la confusión, no supo reaccionar ante la emergencia y no tenía un plan de reconstrucción. Desde el principio le planteamos ayudar a los afectados y la reconstrucción con la participación de las organizaciones que se crearon ante el desastre».

Surgen decenas de uniones, y las que ya existían crecen vertiginosamente.

El 27 de septiembre, apenas una semana después del temblor, se realiza la primera movilización de damnificados hacia Los Pinos. Más de 30 mil personas desfilan en silencio con tapabocas y cascos, símbolos de los rescatistas. Demandan la expropiación de predios, créditos baratos, un programa de reconstrucción popular y la reinstalación de los servicios de agua y luz.

Las protestan se suceden todos los días. El gobierno publica un decreto expropiatorio el 11 de octubre, afectando más de 5 mil predios e inmuebles. La medida deja fuera a muchas zonas afectadas y las movilizaciones continúan.

Al día siguiente, tras otra marcha, el presidente De la Madrid recibe a los damnificados en Los Pinos. Ahí reconoce el papel de la sociedad civil en la emergencia. Pero en lugar de recibir agradecimientos de los afectados como esperaba, la gente le reclama que hay muchos predios por expropiar.

El 21 de octubre se expide un decreto rectificando las expropiaciones y se reducen a 4 mil 263.

Bajo la campaña «México sigue en pie», el gobierno intenta normalizar los servicios públicos y el funcionamiento de escuelas, hospitales y edificios de gobierno. Con ello pretende recuperar el control y la solidaridad ciudadana. Organiza una ceremonia en el Campo Marte para premiar a miles de «héroes nacionales» por su labor en el temblor. Muchos de los homenajeados le gritan y repudian.

Superada la primera etapa de emergencia, el 24 de octubre, cerca de 40 organizaciones vecinales crean la Coordinadora Unica de Damnificados (CUD).

«La reconstrucción fue ganada por el movimiento y se impidió el desalojo de las vecindades del centro como quería el gobierno», explica Raúl Bautista.

Renuncia el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Guillermo Carrillo Arenas –constructor de muchos de los edificios que se cayeron–, y en su lugar es nombrado Manuel Camacho Solís.

El nuevo funcionario negocia con la CUD, pero aclara: el gobierno reconoce el papel de las organizaciones pero a ningún funcionario se le fincará responsabilidad. En mayo de 1986, Camacho firma con la CUD el Convenio de Concertación Democrática para la reconstrucción.

«El convenio fue una conquista del movimiento. Era la primera vez que se reconocía a ciudadanos organizados como interlocutores. Era un avance importante por la reconstrucción y una conquista política en un sistema que no aceptaba actores independientes. Pero se eximió al gobierno de cualquier responsabilidad en la tragedia», cuenta Leslíe Serna.

Con la participación de las organizaciones se construyen 45 mil viviendas en el centro en condiciones accesibles a las familias afectadas. También se firma la reconstrucción de Tlatelolco, uno de los emblemas de la tragedia.

Los damnificados marginados del acuerdo presionan y obligan al gobierno a firmar la reconstrucción de otras 15 mil viviendas.

Como el problema de los damnificados continuaba, las organizaciones de la CUD reciben ayuda nacional e internacional directa para edificar más de 20 mil viviendas.

Una de las consecuencias del temblor fue la pérdida del tradicional control del PRI. «Los priístas eran unos desvergonzados, hacían clientelismo con la desgracia. Había una indignación auténtica contra el PRI porque condicionaba la ayuda y lucraba con el apoyo», recuerda Leslíe Serna.

Francisco Saucedo relata que «en las zonas afectadas, el PRI desapareció. La gente ya no se dejaba manipular. Su coraje contra el gobierno era muy grande. De eso ya no se recuperó».

La generación del terremoto y la toma de la calle por la cultura

El movimiento de damnificados además de las formas tradicionales de protesta, se expresó a través de medios más imaginativos, más sociales y comunitarios.

Desde el principio se organizaron cine-clubes en los predios, fiestas, kermeses y ofrendas con la participación de muchos artistas. A lo largo de tres años, la CUD organizó más de 15 festivales culturales –incluido uno dedicado a John Lennon–, además de encuentros callejeros de arte, danza, teatro y música; así como dos carreras de los barrios, ha documentado Fernando Betancourt, de la comisión cultural de la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre.

En estas actividades a favor de los damnificados se involucraron artistas, escritores, bailarines, teatreros, músicos clásicos y rockeros.

Uno de ellos es Roco, cantante de Maldita Vecindad, que comenzaba en ese tiempo. «Los integrantes del grupo somos hijos del terremoto», me contaba cuando se cumplieron 20 años del temblor.

«La movilización social fue muy fuerte, la sociedad no esperó a que el gobierno le resolviera sus problemas. Se logró una fraternidad entre gente distinta de todas las generaciones. La fiesta también era una forma de luchar y la gente mejor se ponía a cantar para no llorar», describe el músico.

«Habíamos tocado un par de veces antes del temblor –relata–; nos acercamos a los damnificados para ayudar y empezamos a tocar en sus movilizaciones y campamentos. Había otros grupos como Trolebús, Los Guapachosos, Recuerdos del Son, Banco de Ruido».

Según Roco, «se dio una toma comunitaria de la calle para hacer cultura, había mucho teatro, danza, música, conciertos. Esa autogestión cultural fue ejemplo en los años siguientes».

«Crecimos tocando en el terremoto, la calle era nuestro espacio para la cultura y como muchos colectivos, ya no la soltamos. Nuestro trabajo estuvo marcado por la experiencia en el temblor y aprendimos a ver la cultura también como un acto comunitario, social y político», revela Roco.

El impacto del temblor abarcó muchos aspectos. Imanol Ordorika apunta que “la experiencia compartida por muchos universitarios en el temblor fue crucial en el surgimiento del movimiento estudiantil en la UNAM en 1986-87”. Esas vivencias y la capacidad de organizarse llevan a los universitarios a sumarse después al cardenismo».

1988. El terremoto político

«La CUD produjo un movimiento plural y tolerante que convirtió la solidaridad inicial en organización social. Logró el programa de renovación y construcción de vivienda más grande en la historia. En 1987 estaba en su clímax, pero surgió un nuevo movimiento de ‘los damnificados de la vida’. Ahí nace la Asamblea de Barrios y la CUD se diluye con la diáspora de las organizaciones», explica Leslíe Serna.

«En lugar de consolidar su trabajo y profundizar la autogestión lograda, algunas organizaciones buscaron nuevos solicitantes de vivienda», añade.

Ese año lanza su candidatura Cuauhtémoc Cárdenas. La ruptura del PRI impacta a la izquierda y a las organizaciones sociales y civiles. La mayoría de ellas se suman al cardenismo y luego al PRD. Muchos dirigentes del movimiento de damnificados aparecen como candidatos a puestos de elección.

Según Raúl Bautista, «el temblor detonó la participación ciudadana y rompió los mecanismos de control oficiales. En 1988 la participación electoral masiva contra el PRI fue un terremoto político que sepultó al PRI en la ciudad».

Para Leslíe Serna, «uno de los errores de la izquierda fue forzar a los movimientos sociales a convertirse en espacios de fuerza política».

«Muchos dirigentes sociales, convertidos en líderes políticos ­explica Raúl Bautista­, trasladan su fuerza al interior del PRD para obtener candidaturas. Desde que Manuel Camacho estaba en el gobierno se restableció la cultura de las cuotas y la lógica corporativa que se hizo dominante en el PRD de la ciudad».

El impulso democratizador del temblor promovió la creación de la Asamblea Legislativa y del primer gobierno de la ciudad electo por los ciudadanos.

«El triunfo de Cárdenas en 1997 planteó un reto para las organizaciones. El gobierno perredista cerró las puertas a los movimientos por miedo a la participación de la sociedad. Si cuestionabas las políticas de Cárdenas o de López Obrador decían que le hacíamos el juego al PRI y al PAN», dice Bautista, miembro del PRD.

«Un gobierno democrático de izquierda –prosigue– debe sustentarse en la participación popular. El movimiento urbano tiene su responsabilidad, era la fuerza social más importante de la ciudad pero no tuvo proyecto democrático y muchos líderes se corrompieron».

Con el sismo de 1985 la sociedad se volvió más crítica. En estos 20 años se consolidó la convicción democrática de la necesaria participación social en asuntos públicos, alimentando a nuevos movimientos sociales y culturales de la diversidad.

Esa miríada de acciones y causas se multiplicaron a través de organizaciones no gubernamentales, grupos urbanos, feministas, ecologistas, comunidades indígenas, grupos gays, jóvenes y colectivos culturales. Hoy vemos los avances palpables e irreversibles.

El temblor de 1985 es un hito del despertar de la conciencia cívica. La acción colectiva para rescatar vidas y proteger familias, hizo que miles abandonaran por un momento el individualismo e hicieran de la solidaridad y la autogestión comunitaria, actos que escribieron el acta de nacimiento de la sociedad civil mexicana.

El temblor del 19 de septiembre de 1985 en números

A las 7:19 de aquella mañana del 19 de septiembre de 1985 se registró un terremoto de 8.1 en escala de Richter, cuya duración fue de 90 segundos. Al día siguiente, a las 19:20 de la noche, un segundo sismo de menor intensidad volvió a sacudir la ciudad. Este es el retrato estadístico de la estela de muerte y destrucción que dejó a su paso aquella furia telúrica de la naturaleza.

Víctimas: No se sabrá nunca el número exacto de las víctimas.

Muertos: El gobierno reconoció que fallecieron entre 6 y 7 mil personas. Sin embargo, la Comisión Económica Para América Latina (Cepal) registró 26 mil fallecidos, en tanto que organizaciones de damnificados calcularon en 35 mil los muertos.

Heridos: Más de 40 mil.

Rescatados con vida de los escombros: 4 mil 100.

Viviendas destruidas totalmente: 30 mil.

Viviendas con daños parciales: 70 mil.

Edificios destruidos: 400, incluyendo hospitales como el Juárez, Hospital General y condominios como el Multifamiliar Juárez y el Nuevo Léon en Tlaltelolco, escuelas y algunos como el emblemático Hotel Regis.

Daños: Una parte importante de la capital del país quedó arrasada. Todos los servicios públicos se colapsaron, principalmente en las zonas afectadas: el agua potable, la luz, el transporte público, las principales vialidades de la zona centro. La ciudad quedó incomunicada del resto del país y del mundo por la caída del sistema telefónico.

Número de usuarios sin electricidad: Más de un millón 200 mil.

Estaciones del Metro afectadas: 32 (seis de la línea 1; 14 de línea 2; dos de la línea 3; 10 de la línea 4).

Viviendas reconstruidas con la participación de los damnificados: 80 mil.

En Morelos decretan 5 días de luto por los muertos del sismo

El gobernador del estado decretó cinco días de luto en la entidad, luego del sismo de 7.1 grados que se registró con epicentro en el sureste de Axochiapan, Morelos, los límites entre este estado y Puebla.

Regeneración, 20 de septiembre de 2017.- Se decretan cinco días luto en el estado de Morelos tras el sismo de 7.1 grados que causó en el estado la muerte de 69 personas y 15 muy graves en hospitales, indicó el gobernador Graco Ramírez.

“Decretamos 5 días de luto y se iza bandera a media asta por las pérdidas humanas sufridas por sismo del 19 de septiembre”.

El gobernador dijo que realizó un recorrido por las zonas afectadas, en Jojutla habló con algunos afectados a quienes en este momento, les ofreció ayuda para la reconstrucción de sus viviendas.
Vamos a reconstruir las zonas afectadas, los monumentos históricos y garantizaremos la seguridad a la gente”.

El mandatario se encuentra reunido con su gabinete en el C5, desde donde se coordinan acciones de apoyo a la población morelense.

https://www.facebook.com/gracoramirez/videos/1833935673289469/

Con información de: Excélsior

Puebla también sufre por el sismo: velan a sus muertos y se desgajan barrancas (VIDEO)

Hasta el momento, en Puebla se reporta la muerte de 43 personas. 

Regeneración, 20 de septiembre de 2017.- El sismo de 71. Grados dejó sin vida a 43 personas en el estado de Puebla.

Ahí, el municipio de Atlixco, parece una zona de guerra. Fue el más afectado por el sismo.

De acuerdo con Periódico Central, “casas, restaurantes, iglesias y el exconvento del Carmen donde murió la directora de Obras, Diana Canseco, permanecen acordonados, pero ni a la gente ni a las autoridades les importa”.

En Atzala, varias personas fallecieron cuando se encontraban celebrando un bautizo en la iglesia de Santiago Apostol.

En total perdieron la vida 14 personas, entre ellas 4 niñas, luego de que se cayera el techo de la iglesia.

En la casa de quien fuera el padrino, reposan los féretros de quienes perdieron la vida por el sismo.

Respecto a los daños en edificios del Centro Histórico de Puebla, la Gerencia presidida por Sergio Vergara confirmó que debido a los daños ocasionados por el sismo ya se evalúa si será necesaria la demolición de casonas ubicadas en el primer cuadro de la ciudad.

Será en los próximos tres días, cuando se determiné qué inmuebles tendrán que ser demolidos y cuales necesitan reparaciones urgentes.

Los encargados de la evaluación serán más de 200 especialistas del gobierno municipal, el Colegio de Ingenieros y universitarios de la BUAP, UPAEP e Iberoamericana harán una revisión por inmueble para buscar una estrategia de reparación.

Por el movimiento telúrico, también cayeron las torres de la iglesia de los Remedios en San Andrés Cholula, Puebla, además se registraron derrumbes en varios caminos del Estado.

Además, el temblor también ocasionó el desgajamiento de barrancas en el municipio de Huejotzingo.

El alcalde Carlos Alberto Morales, informó que se trata de un desgajamiento y desmintió que se trata de una falla geológica o que “se abriera la tierra”, como ha sido reportado por usuarios de redes sociales.

Morales explicó que la serie de barrancas que se encuentran en la parte alta de Huejotzingo, cercana a las poblaciones de San Miguel Tianguizolco y San Juan Pancoac, se desgajaron por completo, pero, por fortuna no hubo ninguna pérdida humana que lamentar.

Además, usuarios de redes también reportaron daños en otra treintena de municipios. En Altepexi, Amozoc, Piaxtla y Tehuacán reportan caídas de casas, iglesias y bardas, y en Atzitzihuacán se derrumbó un templo católico.

El gobierno de Puebla informó que el 46% de las escuelas del estado presentan alguna incidencia por el sismo. En la capital, el Centro de Convenciones está funcionando como albergue para los damnificados 

 

 

 

 

Con información de Periódico Central  y Proceso

Se actualiza cifra de muertos por sismo, aumenta a 225: Protección Civil

El coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente informó que la cifra de muertos por el sismo ascendió a 225 personas.

Regeneración, 20 de setiembre de 2017.- El número de personas fallecidas por el sismo de 7.1 grados Richter ocurrido la tarde de este martes ascendió a 225, según el reporte de las 9:10 horas.

De acuerdo con Luis Felipe Puente, coordinador Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, se ajustó la cifra a 225 fallecidos: 94 en Ciudad de México, 71 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en Estado de México, 4 en Guerrero y 1 en Oaxaca.

Mapa interactivo de la Ciudad de los lugares donde se necesita ayuda

Mapa de todos los lugares afectados y edificios colapsados en la Ciudad de México para saber dónde se necesita ayuda.

Aquí te ponemos una lista de las zonas donde puedes acudir a ayudar como voluntario para apoyar en las labores de rescate.

 

Zonas más especificas:

En estos momentos se necesitan brigadistas en Amsterdam

 

  Colonia Del Valle en calle Tlacoquemecatl, número 108

Colonia Morelos, entre las calles Comonfort y Jaime Nuno

Colonia Guerrero, entre calles Lerdo y Magnolia

Calle Mina 16 y 2 de abril

Derrumbe en zonas que no están cerca del centro

Colonia Anahuac, entrecalles Laguna de Términos y Lago Cuitzeo

Colonia Santa rosa Xochiac

 

Colonia Santa Sruz, entre Av Calvario y Lic. Pedro Benavides

Colonia San Gregorio Atlapulco

Barrio del Rosario

Iglesia en Guadalupe Ramírez y 16 de septiembre

Cosas que más se necesitan:

Cateter color naranja y azul, 14, 16 7 19
Antisépticos
Paracetamol
Alcohol
Camillas
Lámparas
Material como martillos
Gatos hidráulicos
Mesas para improvisar
Vendas
Alimento para brigadistas
Palas
Cubetas
Cajas
Lasos
Lámparas
Agua

*Énfasis en las lámparas y las pilas.

 

Jojutla, municipio cercano al epicentro del sismo, quedó en ruinas (VIDEO)

Varios pobladores se negaron a ir a los albergues, prefirieron pasar la noche a cielo abierto, entre las ruinas de sus viviendas.

Regeneración, 20 de septiembre de 2017.- En Jojutla, Morelos, municipio cercano al epicentro del sismo ocurrido ayer en México, todo quedó devastado: casas, calles, tiendas y templos colapsaron por el movimiento telúrico de 7.1 grados.

Jojutla se ubica aproximadamente a una hora de Axochiapan y representa apenas un 3.2% de la superficie de Morelos.

Ahí, al menos 16 personas perdieron la vida ayer, a 32 años del sismo que devastó México.

En entrevista con Reforma, el señor Gilberto Carpio dijo “ólo escuchamos que todo comenzó a crujir, fue entonces cuando nos salimos corriendo. Vimos primero que la casa de enfrente se cayó y luego la de nosotros”.

Los templos también sufrieron daños. Por ejemplo, la iglesia de San Miguel Arcángel, la principal de este municipio, sufrió el desplome del campanario, de una capilla y parte de la barda que rodea el atrio.

“Yo estaba en el área de oficinas. Sólo escuchamos un estruendo que fue cuando se cayó el campanario. Salimos y vimos que había polvo por todos lados, pero gracias a Dios todos salimos con bien”, dijo el sacerdote encargado.

En redes, cientos de personas compartieron videos y fotografías que dieron cuenta de la devastación en Jojutla.

Por su parte, el comisionado de Seguridad Pública de Morelos, Alberto Capella, dijo que el municipio fue el que más daños sufrió a causa del sismo, por ello se han instalado más de 70 albergues para los damnificados.

Varios pobladores se negaron a ir a los albergues, prefirieron pasar la noche a cielo abierto, entre las ruinas de sus viviendas.

 

 

 

Con información de BBC y El Economista

Van 24 personas rescatadas de los escombros de edificio derrumbado en Álvaro Obregón

De entre los escombros del edificio ubicado en la avenida Álvaro Obregón se han recatado a 24 personas con vida.


Regeneración, 20 de septiembre de 2017.- De los escombros del derrumbe del edificio ubicado en la avenida Álvaro Obregón 286, en la colonia Roma, hasta el momento se han rescatado a 24 personas, esto de acuerdo al reporte que hizo el personal de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso).

El rescate esta a cargo del Ejército, aunque se sigue pidiendo la ayuda de voluntarios para retirar escombros del lugar.

Luego de varias horas de labores entre los escombros, Policía Federal, Cruz Roja, Bomberas y voluntarios, se logró rescatar con vida a cho personas en este edificio de la colonia Roma en la Ciudad de México; además se recuperó el cuerpo de otra persona que e trasladó al Servicio Médico Forense para que sea identificado.

El reporte de la Policía Federal arrojaba que en un primer momento se rescataron a seis personas con vida de entre los escombros, del edificio que se desplomó en la avenida Álvaro Obregón #286.

Luego de remover los escombros, se localizaron a otras dos personas en un edificio de la calle Medellín.

En el primer punto retiraron los escombros y en ese momento los equipos de salvamento ubicaron una grieta que permitió entrar a varias viviendas colapsadas, en donde hallaron con vida a tres mujeres y tres hombres, sin daños graves, sólo con contusiones y crisis nerviosa.

En la calle Medellín, en la colonia Roma, rescatistas y voluntarios, entre los que participan elementos de la División Científica de la Policía Federal, se rescataron a dos personas más con vida, quienes fueron trasladados a un hospital para que fueran valorados.

Con información de: El Universal