La Estela 46, con un peso de alrededor de cuatro toneladas, será exhibida en el conocido Baluarte de la Soledad, Campeche
Regeneración 13 de enero 2026– El monumento maya conocido como «Estela 46» se encuentra en exhibición por primera vez en el Museo de Arquitectura Maya, Baluarte de la Soledad, en Campeche, luego de finalizar su conservación y restauración.

Trabajo interdisciplinario
Este logro es fruto de un trabajo interdisciplinario por expertos de la representación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la región.
Además, participaron especialistas de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), “Manuel del Castillo Negrete”.
La pieza corresponde al periodo Preclásico Tardío (siglo I d. C. ) y proviene de El Palmar, un sitio arqueológico situado al sur del estado.
Para protegerla, en los años ochenta se trasladó la Estela 46 a la ciudad de Campeche.

Arqueólogos
Desde 2007, los arqueólogos Kenichiro Tsukamoto, Javier López Camacho y Luz Evelia Campaña se han encargado de investigar y conservar el sitio.
Este trabajo incluye un análisis epigráfico e iconográfico del monumento, en el que también intervienen los especialistas Octavio Esparza y Daniel Salazar.
La directora del Centro INAH Campeche, Adriana Velázquez Morlet, informó sobre esto y también participa en el estudio.
El proceso de intervención de la pieza fue complicado, explicó, porque la piedra caliza del sur de Campeche presenta alteraciones naturales y externas.

Conservación
Esto dificulta la conservación de su material y, por ende, el registro de los textos o imágenes esculpidos en ella.
Con el uso de nuevas técnicas de fotogrametría se podrá explorar mejor su contenido iconográfico y epigráfico.
Después de su llegada al museo, se instaló una estructura con poleas y eslingas para levantar la estela.
Se construyó una base reversible para asegurarlo y se iniciaron procesos de limpieza, consolidación y restauración volumétrica y cromática.

Procesos
«Todos estos procesos fueron guiados por las normas y principios de conservación arqueológica.
Gracias al diagnóstico, se tuvo una base sólida para la toma de decisiones y se creó un expediente cero para su monitoreo futuro».
Destacó Isabel Medina-González, responsable del seminario-taller de Conservación Arqueológica en la ENCRyM.
Mónica Pinillos Balboa, profesora adjunta del mismo seminario-taller, describió que la pieza mide 2. 96 metros de altura.

Monumento
Sumando los 68 cm de la espiga, alcanza un total de 3. 64 metros; su ancho es de 70 cm, y su grosor varía entre 48 y 50 cm.
El peso del monumento, que es aproximadamente cuatro toneladas, presentó un reto para su traslado, montaje y labores de conservación y restauración.
La forma del monumento indica su origen antiguo. “Con el tiempo, las estelas fueron evolucionando hacia formas más definidas.
Este bloque tiene el tamaño original, que no se trabajó para darle una forma particular, lo cual se ajustó gradualmente con el paso del tiempo”, explicó Velázquez Morlet.








