El conflicto entre el Ejército y el M23 en Congo se aproxima al yacimiento de coltán de Rubaya, que está bajo control rebelde
Regeneración, 5 de marzo 2026– Un deslizamiento de tierra ocasionado por intensas lluvias resultó en más de 200 muertes el martes en la mina de Rubaya, en la República Democrática del Congo (RDC), de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Minas del Gobierno congolés, que indicó que entre las víctimas hay cerca de 70 niños.

Enero
En enero, otro derrumbe también causó la muerte de aproximadamente 200 personas en la misma mina.
Este es un lugar clave que produce la mitad del coltán del país y el 15% a nivel mundial, un mineral usado en fabricación, de teléfonos y dispositivos portatiles.
El colapso ocurrió en la cantera de Gasasa. Ibrahim Taluseke, un minero, informó a la agencia Associated Press que el número de muertos era superior a 200.
«Estamos aterrorizados. Los dueños de las minas no quieren que se sepa el número exacto de víctimas», dijo.

Temor y prohibición
El grupo rebelde M23, que ha controlado el área desde 2024, aseguró que el incidente es resultado de un bombardeo, según reporta Reuters.
El Ministerio de Minas recordó en su comunicado que Rubaya fue declarada zona roja en noviembre pasado, lo que prohíbe oficialmente cualquier actividad minera.
Recientemente, el conflicto entre el Ejército congoleño y el M23 se ha acercado a la mina, lo que muestra el interés del Gobierno en retomar el control del área.
De hecho, el Gobierno congoleño ha incorporado la mina de Rubaya en la lista de áreas mineras ofrecidas a la Administración estadounidense.

Acuerdo
Esto es parte de un acuerdo entre ambos Gobiernos que establece que Washington tendría acceso preferencial a los minerales a cambio de asistencia militar.
Los enfrentamientos han provocado la huida de miles de mineros de Rubaya, sin embargo, la actividad continúa.
Actualmente, el M23 recibe alrededor de 800. 000 dólares al mes del coltán extraído en Rubaya por mineros artesanales que trabajan en condiciones difíciles, según la ONU.
El mineral es exportado a través de Ruanda mezclado con coltán de ese país, una situación que el Gobierno congoleño denuncia en varias ocasiones.

Controles
Desde que tomaron el control en abril de 2024, los rebeldes han implementado estrictos controles para evitar la venta del mineral a otros actores.
Los camiones que transportan el valioso coltán ingresan a Ruanda por el puesto fronterizo de Kabuhanga, utilizando una carretera también controlada por el M23.
El viceprimer ministro del Congo, Daniel Mukoko, expresó su opinión el pasado mes de febrero en una entrevista con Jeune Afrique.
Manifestó que es vital «romper el vínculo entre los grupos armados y la extracción ilegal».
Esto es necesario para que los inversionistas estadounidenses puedan acceder al coltán de Rubaya.










