Por Alexandro Guerrero

RegeneraciónMx.- Ahora resulta que Enrique Krauze fue siempre admirador y votante en potencia para que ocupara la presidencia del país el Ingeniero Heberto Castillo hace algunas décadas; casi confiesa un enamoramiento alberoniano que comenzó cuando “se conocieron en ingeniería”. ¿Cómo? Epidemia de “ultraizquierda dominante”, rábica, retroactiva y contagiosa la de Chumel Torres, les está pegando fuerte a fascistas y conservadores. Vacune a su vocero del status quo.

En abril de 2021 TVUNAM y lo que queda de la revista Proceso produjeron la serie “Confidencial, expedientes de la Guerra Sucia: Heberto Castillo”, retransmitida hace algunos días. El ingeniero Castillo es presentado como símbolo de las luchas por la democratización del país que fueron libradas durante la segunda mitad del siglo XX; no sólo era “un luchador social y un activista político, sino un punzante crítico del sistema”.

Se trata de una serie documental en la que se refrenda el relato de la versión universitaria, y no de la politécnica, sobre el movimiento estudiantil de 1968, pero con justicia en términos generales por la figura histórica del fundador del PMS. Las entrevistas fueron realizadas por el periodista Rafael Rodríguez Castañeda. El detallito es que, sin que el televidente lo espere, de pronto la emisión muda de los calabozos de ForoTv (canal de control ideológico y propagador del pensamiento único de la Televisa posterior al fraude de 2006), al mismísimo y sin repeticiones ad nauseam del “ahí sí para que vean, como venía diciendo” hoy cantinflesco Enrique Krauze, un súper sabio.

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Lejano a esa máscara caracterológica empoderada del encuentro “Vuelta”, (según esto “la experiencia”, según esto de la “libertad” en 1990, ¡pero qué NED secidad!) el prócer Krauze se presenta ante la teleaudiencia roja universitaria en estos tiempos que corren, más entrañable que el tío Patota. Hay nombres que son destino, reza el clásico; nos remitimos a lo que “patota” significa en Argentina y hablando de dictaduras, de las únicas que hay (duras). Da ternura siniestra la búsqueda de Krauze por reinventar su imagen, subrayando que si de izquierda debió ser un presidente, ese no debió ser AMLO.

Legitimador previo pago de cuál letra o párrafo era libre y cuál no, ojalá pronto lo veamos también dando el estado del tiempo, porque si en algo podemos hoy considerarlo experto, es en vendavales: le llueve sobre mojado y es él el fango mismo. Muy coloquial pero doctísimo, casi estudiantil en su intento de rediseño de perfil público. Krauze habla con soltura, como un chico progre de izquierda, incluso de la guerrilla de los años de la aniquiladora guerra sucia, así, relax. Por cierto, yo no vi lo “confidencial” del programa por ningún lado, ni forzando a la metonimia lo encuentro.

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¡Y ahí lo tienen!: Krauze insiste en perpetuar uno de sus momentos cumbre: el mito del “mesías tropical”. De la década de 1990 a la fecha, yo sólo concibo un mesías, uno al que Clío (la editorial, no la agraviada musa) nunca le dedicó un programa; hubiera estado bien, a lo grupero, no tan distinto en realidad de su emisión sobre el rock mexicano, donde se incluyó a Maná. Lo olvidaba: lo suyo es “alta cultura”, no de masas. Pero, la verdad, ingeniero Krauze, ¡para mesías, el “El Buky”!

Aprovecho este espacio para invitarles al “Festival Cultural por la Justicia” #JuicioSí #Coyoacán que tendrá lugar el próximo domingo 25 de julio a las 18:00 horas en el Jardín Hidalgo, Centro de Coyoacán. Estaremos varios artistas convocando a difundir la consulta el próximo primero de agosto y a participar en ella con el objetivo histórico de enjuiciar a los expresidentes neoliberales que las deben todas. Dense una vuelta, ahí les aguardo con parte del repertorio del homenaje a Carlos Montemayor y a José Martí, así como con algunas canciones de autoría personal y algo de Brecht. Será un honor cantarles y, como siempre, en la plaza reencontrarnos.

* Músico, compositor y director de artes escénicas, es maestro en filosofía (UNAM) y licenciado en actuación egresado de La Casa del Teatro.