Día Mundial de la Obesidad, …a moverse !

Una dieta saludable, ejercicio diario y disminuir el sedentarismo son esenciales para prevenir la obesidad y sus efectos negativos

Regeneración, 4 de marzo de 2026– cada 4 de marzo se celebra el Día Mundial de la Obesidad, una fecha promovida por la Federación Mundial de la Obesidad para resaltar una de las mayores amenazas para la salud en el presente siglo.

Desafío

En 2026, el mensaje vuelve a centrar su atención en la obesidad como un desafío de salud pública a nivel global y en la necesidad de actuar sin prejuicios y mediante planes integrales.

La OMS describe la obesidad como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser dañina para la salud.

En la actualidad, se considera una enfermedad crónica, progresiva y metabólica, con múltiples causas: biológicas, genéticas, sociales, ambientales y psicológicas.

La doctora Mónica Katz es especialista en Nutrición (UBA) y dirige el Posgrado de Nutrición Clínica de la Universidad Favaloro.

La especialista afirma que es fundamental tener una ley sobre obesidad.

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«Necesitamos una legislación que garantice el acceso a tratamientos nutricionales, psicológicos, farmacológicos y quirúrgicos a quienes lo necesiten», señala la experta.

Esto no es solo una cuestión estética. La obesidad incrementa:

Riesgos

  • Diabetes tipo 2.
  • Enfermedades del corazón.
  • Algunos tipos de cáncer.
  • Problemas en las articulaciones.
  • Apnea del sueño.

La evidencia científica demuestra que tener un exceso de grasa, sobre todo en la zona abdominal, promueve la resistencia a la insulina y eleva el riesgo de desarrollar diabetes.

No es casualidad que muchos expertos usen el término «diabesidad» para referirse a esta conexión fuerte.

El Día Mundial de la Obesidad 2026 refuerza un mensaje importante: la obesidad no es solo cuestión de voluntad.

Entornos

Es consecuencia de entornos que no siempre fomentan opciones saludables:

Alimentos ultraprocesados disponibles, sedentarismo, exceso de tiempo frente a pantallas, estrés, falta de sueño y desigualdades en el acceso a servicios de salud.

La pobreza, la falta de acceso a alimentos y la escasez de productos frescos también juegan un papel.

Por eso, los especialistas abogan por un enfoque colectivo que incluya políticas públicas, educación y atención médica adecuada.

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Aparte de los tratamientos específicos que cada persona pueda necesitar, hay fundamentos esenciales para evitar el sobrepeso y mejorar la salud:

Recomendaciones

Alimentación balanceada

Dar prioridad a frutas, verduras, legumbres y granos integrales.

Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, embutidos, bebidas azucaradas y golosinas. Disminuir la sal y optar por comidas caseras.

Hidratación correcta

Beber al menos ocho vasos de agua al día, evitando sustituirla por bebidas con azúcar.

Ejercicio diario

Realizar un mínimo de 30 minutos de actividad física moderada cada día. Caminar, montar en
bicicleta o practicar deportes ayuda a optimizar el metabolismo y la salud del corazón.

Menos tiempo frente a pantallas y un mejor descanso

Disminuir el tiempo utilizando aparatos y cuidar el sueño. Un mal descanso afecta las hormonas relacionadas con el hambre.

Asesoría profesional

Pedir ayuda médica y nutricional es fundamental. Un enfoque completo ayuda a atender tanto el aspecto físico como el emocional de la enfermedad.