Con la pandemia se dispararon los servicios de plataformas digitales. Diputados de CDMX analizan legislación ya que trabajadores no cuentan con derechos

Piden legislar trabajo en aplicaciones digitales
Piden legislar trabajo en aplicaciones digitales

Regeneración, 13 de noviembre de 2021. En la Cámara de Diputados se analizó la situación que guarda el mercado laboral emergente de las plataformas digitales y la necesaria legislación que proteja derechos.

La nueva esclavitud en las plataformas digitales

Por Pablo Rojas*

Los pasados 10 y 12 de noviembre tuvo lugar en el Congreso de la Ciudad de México el foro “Trabajadoras y trabajadores por aplicación: rumbo al reconocimiento de nuestros derechos”.

Mismo que fue organizado por la Unión Nacional de Trabajadores por Aplicación (UNTA) y la diputada local Marcela Fuente Castillo.Descripción no disponible.

Esto, con el objetivo de impulsar una legislación en la materia.

Durante el confinamiento provocado por la pandemia de la Covid-19, millones de personas se vieron obligadas a modificar sus hábitos.

Y durante meses asumieron una nueva rutina de repliegue al hogar, especialmente de las clases medias que pudieron guarecerse.

Ese fenómeno provocó que se disparara el uso de servicios por aplicaciones digitales.

Empresas trasnacionales y regionales como Uber (y su extensión UberEats), Didi (y DidiFoods), Amazon (y Prime), Rappi, SinDelantal, Mercado Libre, entre otras, vieron multiplicar sus pedidos y ganancias exorbitantemente.

El negocio del traslado de mercancías, alimentos y transporte particular de personas se expandió de manera fulminante a grado tal de insertarse como una actividad central del capital en nuestros días.

A pesar del incremento en el uso de las aplicaciones digitales, este no ha sido acompañado por una mejora en materia de derechos laborales y bienestar para sus empleados.Descripción no disponible.

Aún peor: ni siquiera se les considera trabajadores con derechos.

Empresas como Uber o Didi han optado por considerar a los transportistas como socios empresarios que perciben sus propias ganancias.

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Lo anterior, ya que las plataformas digitales solo estarían jugando un rol mediador proporcionando tecnología específica.

Sin embargo, esa argucia no es más que una forma de evadir asumir su carácter patronal en la relación capital-trabajo que se ha establecido.

Con el fin de evitar dotar a los empleados de seguro médico, derecho de vacaciones, jornada laboral, derecho de liquidación, etc.

Uno de los argumentos para negar que las y los repartidores son sus empleados parte de la idea de que las ganancias son repartidas.

Sin embargo, lo cierto es que quien recibe y reparte las ganancias es nada más y nada menos que la empresa bajo criterios establecidos por ella misma.

De ese modo, la empresa Didi asigna $35 para la persona repartidora sin importar las condiciones de traslado o de entrega, es una tasa fija.

Otro argumento recurrente ha sido que quienes son repartidores lo hacen en sus tiempos libres de manera flexible y sin control patronal.

Permitiendo con ello que la mayoría sean personas que estudian y trabajan.

Los datos

Según el estudio “Diagnóstico y estrategia de política pública para el reconocimiento de derechos laborales de personas trabajadoras por plataformas digitales”, muestran otra realidad.

El documento elaborado por los investigadores Carlos Alba Vega, Graciela Bensusán y Gustavo Vega, señala que el 81% de los repartidores se dedica exclusivamente a trabajar como repartidor/a.Descripción no disponible.

En tanto que solo 19% estudiaba y trabajaba al mismo tiempo.

Además, el estudio arroja que la jornada laboral fluctúa entre entre 9 y 9.5 horas al día.

Dato que echa por la borda la idea de que existe una flexibilidad tal que impide ser considerada esa actividad como un empleo.

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Lo cierto es que la jornada laboral incluso rebasa las 8 horas constitucionales, dejando claro que es un trabajo que requiere de una ocupación exclusiva.

El estudio citado muestra también que de los encuestados, el 73. 21% no tiene acceso a ningún tipo de seguro médico.

Mientras el restante 26.79% sí lo tiene, pero por otra vía distinta a la de su empleo en plataformas digitales.

El tipo de empleos ha ido cambiando, ya no es el mismo que esquema de una fábrica con relaciones fijas de trabajo.

Sin embargo, aunque se ha ido reconfigurando eso no ha implicado una mejora en las condiciones laborales.

Neoliberalismo

El neoliberalismo ha generado toda una nueva gama de empleos precarizados en una situación de hiperexplotación.

Acabar con el régimen neoliberal no puede suceder si no se derrumba por completo su esquema laboral y se opta por mejorar las condiciones.

Así como el respeto a los derechos de todas y todos las y los trabajadores.

Por ello obligar a las empresas trasnacionales de aplicaciones digitales a reconocer que las y los repartidores son sus empleados y no sus socios, sería un gran paso para replantear nuevas las relaciones justas de trabajo.

*Pablo Rojas. Especialista en Estado, Gobierno y Democracia por el Instituto Complutense de Estudios Internacionales. Maestro en Estudios Latinoamericanos por la UNAM.