35 días de lluvias consecutivas en Francia y contando

Francia sufre inundaciones récord en febrero de 2026. Evacuaciones en Garona. Alerta roja en cuatro departamentos por desbordamientos

Regeneración, 18 de febrero de 2026.– Francia enfrenta actualmente una crisis climática sin precedentes debido a fuertes tormentas y suelos saturados.

Las autoridades meteorológicas confirmaron que los niveles de humedad terrestre son los más altos desde 1959.

Esta saturación impide que la tierra absorba el agua de las constantes lluvias de febrero.

Como consecuencia directa, varios ríos importantes se desbordaron inundando múltiples localidades francesas este martes.

Evacuaciones masivas y regiones en alerta roja

La situación es crítica especialmente en el suroeste del país europeo. Un total de mil 600 personas fueron evacuadas de sus hogares en el valle del Garona. Cuatro departamentos se encuentran bajo alerta roja por peligro extremo de inundación.

Estas zonas incluyen Gironda, Lot y Garona, Charente Marítimo y Maine y Loira. Los habitantes de estas regiones enfrentan condiciones extremas con calles totalmente anegadas.

La ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut, calificó estos eventos como fenómenos climáticos inéditos. Además de las inundaciones, once departamentos adicionales permanecen en alerta naranja preventiva.

Los equipos de rescate trabajan intensamente para garantizar la seguridad de la población civil. Muchas localidades han quedado incomunicadas por el aumento imparable del nivel del agua.

Crecida de los ríos Loira y Sena

El río Loira también presenta una situación alarmante cerca de la ciudad de Angers. Se espera que el caudal alcance los seis metros de altura durante el próximo miércoles. El organismo oficial Vigicrues anticipa desbordamientos mayores para el jueves en esa zona específica.

Mientras tanto, en la capital, el Río Sena registra un aumento constante en su nivel habitual. Las autoridades parisinas vigilan de cerca las riberas para evitar desastres urbanos mayores.

Impacto económico y causas ambientales

Los daños materiales provocados por la borrasca Nils son devastadores para la economía local. Las aseguradoras estiman que el costo de los destrozos rondará los 1,000 millones de euros.

El Gobierno francés señala que la artificialización excesiva del suelo agravó las inundaciones actuales. Ante esta emergencia, se busca implementar soluciones naturales para frenar futuras crecidas fluviales.

La prioridad inmediata sigue siendo gestionar los desbordamientos activos en todo el territorio.