Colectivos feministas alertan sobre el avance de la ultraderecha tras la visita de Isabel Díaz Ayuso a México. Critican discursos coloniales
Regeneración, 7 de mayo de 2026.– Diversas agrupaciones defensoras de los derechos humanos manifestaron su firme rechazo ante la presencia de la política española Isabel Díaz Ayuso.
Las organizaciones denuncian que su discurso busca normalizar posturas reaccionarias y ataques directos a la memoria histórica.
Se critica la promoción de una visión económica que privilegia a las élites y precariza a los sectores vulnerados.
Consideran que estas ideas afectan directamente las condiciones de vida de las mujeres y las personas migrantes.
Por su parte, voces expertas advierten sobre la creación de redes internacionales que amenazan las libertades ganadas.
«Católicas por el Derecho a Decidir indicó que su sentir refleja el avance de articulaciones conservadoras en la región».
Las activistas defienden el Estado laico frente a discursos que promueven el miedo y la desinformación social.
La llegada de la presidenta madrileña es vista como una estrategia para posicionar agendas antiderechos en América Latina.
Estas agrupaciones sostienen que la democracia debe proteger siempre la pluralidad y la libertad de conciencia.

- La derechista española, Ayuso, junto a la intervencionista chihuahuense, Maru Campos
Cuestionamientos a alianzas políticas y coloniales
La visita de la mandataria madrileña ha generado controversia por su cercanía con figuras de la derecha local.
Diversas colectivas critican que se otorguen espacios de legitimación a perfiles que minimizan las luchas sociales históricas.
Se señala que la funcionaria representa una agenda profundamente conservadora, clasista y contraria a la igualdad sustantiva.
Les preocupa especialmente la alianza ideológica establecida con sectores políticos que buscan construir una agenda conservadora transnacional.
El respaldo de actores políticos mexicanos a esta figura es calificado como una estrategia de legitimación preocupante.
Además, el viaje estuvo marcado por eventos que reivindican el proceso de colonización de manera romántica.
Activistas denuncian que exaltar figuras como Hernán Cortés ignora la violencia y el exterminio de pueblos indígenas.
Se afirma que la exaltación de la figura de Hernán Cortés no puede entenderse como un gesto cultural.
Consideran que estas narrativas presentan el despojo histórico como si fuera una simple hazaña civilizatoria europea.
Tales discursos resultan ofensivos para la memoria histórica y la dignidad de los pueblos originarios actuales.

- Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuahtémoc, con la colonizante española Ayuso
Defensa de la memoria y la justicia social
Frente a este panorama, las agrupaciones reiteran que las narrativas políticas tienen efectos reales en la vida cotidiana.
Sostienen que ridiculizar el feminismo desde el poder fortalece climas hostiles para quienes defienden los derechos humanos.
«México no necesita importar proyectos políticos que profundicen la exclusión, el odio o la mercantilización de la vida», señalaron portavoces.
La prioridad debe ser fortalecer políticas de cuidados, igualdad y justicia social en todo el país.
Los movimientos sociales exigen espacios críticos que no sean vulnerados por visiones autoritarias.
Para concluir, las defensoras aseguran que ninguna agenda económica debe estar por encima de la dignidad humana fundamental.
Mantendrán su organización colectiva frente al avance global de discursos que pretenden reducir derechos sociales fundamentales.
Se enfatizó que ninguna democracia comprometida con los derechos humanos debería celebrar símbolos de conquista violenta.
La resistencia civil se posiciona así como un bloque sólido contra el avance de la ultraderecha internacional.
El compromiso final es proteger los avances en igualdad logrados tras décadas de intensa lucha social.















