El Doctor Honoris Causa por la UNAM, González Iñárritu se convierte en la primer persona de cine en ingresar al Colegio Nacional
Regeneración, 27 de mayo 2026– Por primera vez en más de ochenta años de existencia, El Colegio Nacional ha añadido a un cineasta a sus filas. Este honor recae en Alejandro González Iñárritu, un director mexicano que ha ganado cinco premios Oscar y ha sido nombrado doctor honoris causa por la UNAM.
Nombramiento
Durante el evento del 26 de mayo, el arquitecto Felipe Leal, quien preside El Colegio Nacional, destacó la importancia histórica de este nombramiento.
“Hoy ingresa al Colegio Nacional Alejandro González Iñárritu, primer cineasta en la historia del Colegio Nacional que forma parte de este claustro.
Tarea pendiente que se tenía con una disciplina artística que ha aportado tanto a la cultura mexicana y universal”, añadió.
Leal también revisó la carrera del creador de Amores perros, 21 gramos, Babel, Birdman, The Revenant y Bardo.

Dudas
Visiblemente emocionado, González Iñárritu admitió que por largos años tuvo dudas al aceptar la invitación para unirse a El Colegio Nacional.
“Su invitación para formar parte de este honorable Colegio Nacional no sólo me honra, me conmueve profundamente”, comentó.
El director aseguró que su llegada al colegio también significa un reconocimiento al cine mexicano.
En su discurso, evocó a personalidades como Salvador Toscano, Emilio Fernández, Luis Buñuel, Arturo Ripstein, Felipe Cazals y Jorge Fons.
Directores
Así como a directores contemporáneos como Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro, Tatiana Huezo y Carlos Reygadas.
Durante su conferencia, Iñárritu defendió la rica representación visual de la cultura mexicana y ligó el cine a las profundas raíces simbólicas del país.
Señaló que, a diferencia de otras corrientes artísticas del occidente, la cosmovisión mesoamericana generó “un lenguaje visual único y profundamente simbólico”.
“México es una potencia visual porque nuestra cultura desde siempre ha convertido la imagen en una forma de explicar al mundo”, afirmó.
La luz
Uno de los temas fundamentales de su disertación fue la importancia de la luz en el lenguaje cinematográfico.
“Puede haber cine sin sonido, sin música, sin guion e inclusive sin actores. Pero no existe una película sin luz”, destacó.
Del mismo modo, discutió acerca del encuadre, el tiempo, la edición y el sonido como componentes que aportan significados a una película.
Respecto al encuadre, apuntó que no solo se trata de mostrar algo, sino de decidir qué queda fuera de la imagen.

El encuadre
“Cada encuadre es una total y absoluta conspiración de exclusión”, argumentó.
Uno de los pasajes más conmovedores de la ceremonia tuvo lugar cuando reflexionó sobre la migración y el desarraigo, temas que son centrales en gran parte de su obra.
“Entre más lejos y fuera estamos, más mexicanos nos hacemos”, aseguró.
Como cierre, defendió el cine como una experiencia profundamente humana: “Sigamos siendo humanos, haciendo cine con humanos, para humanos”.

Respuesta
La respuesta fue a cargo del escritor Juan Villoro, quien elaboró una reflexión sobre el cine, la percepción y la relevancia de González Iñárritu en la cultura actual.
Villoro enfatizó que la entrada del director simboliza también el reconocimiento institucional del cine como una forma de arte.
“En su nombre no ingresa una persona, sino un oficio”, destacó.
Acerca de Amores perros, Villoro opina que el filme cambió la forma en que se retrata la Ciudad de México en el cine.
“Mostraron traspatios, azoteas, pasillos, cuartos sofocantes. Una película que palpita y se respira en cada toma”.

















