La policía de República Dominicana viola, golpea, humilla e insulta a las trabajadoras sexuales para ejercer un control social sobre ellas

Regeneración 28 de marzo 2019. estas mujeres son castigadas por transgredir las normas sociales sobre sexualidad y femineidad aceptables, denunció hoy Amnistía Internacional (AI).

En un informe denominado ““¿Si ellos pueden tenerla, por qué uno no?” expone las historias de 46 trabajadoras sexuales cisgénero y transgénero dominicanas, muchas de las cuales denunciaron sufrir diversas formas de violencia.

“La criminalización de las trabajadoras sexuales, combinada con el profundo machismo, alimenta las detenciones arbitrarias a manos de la policía y permite que estas graves violaciones de derechos humanos se cometan impunemente”, dijo.

“La violencia de género es epidémica en todo América Latina y el Caribe, y las trabajadoras sexuales corren especial riesgo de sufrirla a manos de agentes tanto estatales como no estatales”, señaló Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

“Al aprobar una ley para prevenir la discriminación contra algunas de las mujeres más marginadas del país, República Dominicana podría servir de ejemplo para que el resto del Caribe luche contra el estigma, el machismo y otras causas de violencia extrema contra las mujeres”, manifestó.

Dijo que “esto a su vez ayudaría al país a abordar su epidemia más amplia de violencia de género que, al igual que la violencia contra las trabajadoras sexuales, está arraigada en el machismo y el odio.”

AI pidió al presidente dominicano Danilo Medina reconocer públicamente y condenar el uso de la violación y otras formas de tortura y malos tratos por motivos de género a manos de la policía.

Además, pidió a la Procuraduría General de la República que elabore un protocolo para la investigación de posibles casos de este tipo.

“Los órganos legislativos dominicanos deben aprobar urgentemente el proyecto de ley que actualmente se está estudiando y que está concebido para abordar las múltiples formas de discriminación, con el fin de garantizar que se realizan cambios estructurales profundos y que se protege a todos los grupos históricamente marginados frente al estigma y la discriminación que alimentan los abusos contra los derechos humanos”, consideró.

De acuerdo con el informe en 2018, la Procuraduría General de República Dominicana recibió más de 71 mil denuncias de violencia de género e intrafamiliar, así como más de seis mil 300 denuncias de delitos sexuales, entre ellas mil 290 denuncias de violación.

Apuntó que el país también cuenta con una de las tasas de feminicidio más altas de la región, con más de 100 casos registrados en 2017, según el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe, de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Amnistia Internacional refirió que 47 mujeres transgénero fueron asesinadas desde 2006, según la ONG Trans Siempre Amigas (TRANSSA), liderada por personas transgénero.

Consideró que expertos en salud pública estiman que hay hasta 97 mil mujeres cisgénero que ejercen trabajo sexual en República Dominicana, y hay al menostres mil 900 mujeres transgénero, muchas de las cuales ejercen trabajo sexual.

Aproximadamente la mitad de las mujeres entrevistadas por Amnistía Internacional eran mujeres cisgénero, y la otra mitad eran mujeres transgénero que decidieron ejercer trabajo sexual por diversos motivos.

Comentó que para algunas, “ofrecía flexibilidad y control sobre su jornada laboral o ingresos más altos comparados con otras alternativas, y les daba independencia económica. Para otras, el trabajo sexual era una de las escasas opciones que tenían para cubrir sus necesidades básicas”.

Apuntó que 10 de las 24 mujeres cisgénero entrevistadas fueron violadas por policías. “La mayoría de las mujeres transgénero también habían sufrido a manos de la policía actos discriminatorios y violentos (normalmente centrados en su identidad o expresión de género) que podrían constituir tortura u otros malos tratos”.

AI entrevistó a múltiples mujeres que describieron cómo habían sido violadas por grupos de policías armados y uniformados en circunstancias similares: en plena noche, en esquinas oscuras, y a menudo en la parte trasera de vehículos policiales.

(NOTIMEX)