La Comisión condiciona la compra de vehículos eléctricos para que estos incluyan un 70% de componentes de industria europea
Regeneración, 4 de marzo 2026– La Comisión Europea ha lanzado una serie de iniciativas que buscan priorizar productos europeos en el amplio mercado interno o exigir que los inversores ayuden a conseguir la meta de reindustrializar el viejo continente.

Sectores clave
«Observando la situación en Irán, es necesario fortalecer sectores clave. Sin una base industrial sólida, carecemos de autonomía estratégica»
Declaró el vicepresidente de la Comisión Europea, Stéphane Séjourné, al presentar la propuesta este miércoles.
Desde hace tiempo, la UE se ha propuesto recuperar la competitividad de su economía en general y de su industria en particular.
Sin embargo, la nueva realidad geopolítica y la situación de seguridad económica han transformado este objetivo en una necesidad urgente.

Cambio de enfoque
Es un «cambio de enfoque», indicó el francés Séjourné, aludiendo a un «cambio de paradigma».
Finalmente, se ha aprobado la Ley de Aceleración Industrial.
Esta ley se enfoca en las industrias clave: vehículos eléctricos, baterías, paneles solares, bombas de calor y equipos para instalaciones nucleares.
Así como la extracción y procesamiento de materias primas, además de acero, aluminio y cemento fabricados con bajas emisiones de carbono.

Normativa
Para revitalizar estos sectores, la normativa propone varias líneas que se complementan entre sí.
La primera línea se centra en recuperar la competitividad perdida y exigir principalmente a China la transferencia de tecnología:
La versión final de la regulación suaviza algunos de los límites de las primeras versiones.
La otra estrategia que considera Bruselas para reindustrializar el continente es el uso de fondos públicos y la contratación.

Regulación
La regulación planteada condiciona las ayudas públicas a la compra de vehículos eléctricos ya sea por empresas o por particulares.
Seis meses después de la entrada en vigor de la regulación, el coche ensamblado en la UE debe contar con un 70% de piezas europeas, excluyendo las baterías.
Para otros sectores industriales clave, lo propuesto es otorgarles prioridad en la contratación pública.

Socios de confianza
«La idea es bastante clara. Nuestros socios de confianza, con quienes tenemos compromisos comerciales, se integrarán en [el sistema de] preferencia europea si existe reciprocidad.
Muchos socios también aplican la preferencia nacional en sus países.
Esperamos que nos incluyan en sus mercados para que nosotros podamos incluirlos en los nuestros», agregó.











