Recuperación Histórica en 13 Cuencas tras Sequía de 2025

La Comisión Nacional del Agua confirma que trece de catorce cuencas superaron la sequía extrema. Río Bravo mantiene condiciones críticas

Regeneración, 6 de mayo de 2026.– La Comisión Nacional del Agua informó una mejoría significativa en el sistema hídrico del país durante este año.

De las catorce cuencas afectadas por estiaje extremo en 2025, trece han logrado una recuperación total satisfactoria.

Regiones como Lerma-Chapala y los ríos Mayo y Yaqui ya no presentan condiciones de sequía actualmente.

Este avance representa un alivio para la gestión del recurso vital en gran parte del territorio nacional.

Por otra parte, las autoridades destacaron que la mejoría general obedece a las abundantes precipitaciones del periodo previo.

Dante Hernández Padrón, especialista de la Conagua, señaló que «actualmente trece de ellas se recuperaron» de forma notable.

El funcionario subrayó que el país se encuentra ahora en condiciones normales de disponibilidad de agua.

La nación registra una recuperación del 90 por ciento tras los fenómenos críticos vividos desde 2024.

El desafío persistente del Río Bravo

A pesar del optimismo general, una región fronteriza continúa bajo un estrés hídrico de carácter severo.

La cuenca del Río Bravo es la única que permanece en el umbral de sequía extrema hoy.

Esta zona, integrada por 134 municipios distintos, enfrenta una crisis acumulada desde el año 2019.

Las autoridades mantienen una vigilancia constante sobre los niveles de almacenamiento en esta región del norte.

Respecto a este panorama, Hernández Padrón indicó que “hubo una importante recuperación y mejoría de 43 por ciento”.

Esta cifra se compara con los niveles críticos registrados durante el pico máximo de mayo pasado.

No obstante, la situación en la frontera norte sigue siendo calificada como una sequía complicada por los expertos.

Los consejos de cuenca coordinan acciones entre el gobierno y la sociedad civil para mitigar riesgos.

Perspectivas climáticas y retos futuros

Los especialistas analizan ahora los posibles efectos del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur para el próximo ciclo.

Existen dos escenarios previstos tras la conclusión de la temporada de lluvias que iniciará próximamente.

Un pronóstico favorable mantendría la normalidad, mientras que el adverso implicaría una sequía de nivel severo.

El monitoreo técnico será fundamental para prevenir escenarios de escasez en los asentamientos urbanos.

Al respecto, el coordinador Fabián Vázquez Romaña reconoció que «las lluvias han sido todo un reto» para los pronosticadores.

El titular del SMN advirtió que los efectos intensos se percibirán hasta la temporada seca del próximo año.

La orografía mexicana y la variabilidad climática dificultan establecer predicciones estacionales con una precisión absoluta.

Resulta prioritario mejorar la tecnología de medición para fortalecer la resiliencia ante futuros eventos extremos.