Carlos Slim y los bajos salarios en Sanborns

    Slim, el patrón de la neoesclavitud del siglo XXI

     Meseras, garroteros o adultos mayores vendedores de tarjetas Telcel, ganan un promedio de cinco salarios mínimos, mientras que el patrón Slim gana 2.11 millones de dolares por hora

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    Sanborns, el costo de las propinas[1]

    Regeneración, 2 de junio del 2015.- Una mesera en Sanborns, trabaja seis días a la semana, no le pagan horas extras, recibe de aguinaldo 15 días, su principal ingreso son las propinas, aunque la cadena de restaurantes de Carlos Slim le quita una parte, le cobra la comida y le descuenta los faltantes de dinero cuando se equivoca en las cuentas de los clientes (redondeos). Si el faltante es mayor a 300 pesos, la despiden.

     En su recibo de pago aparece una cuota para el sindicato, pero no conoce a su líder y nunca la han convocado a una asamblea.

     El ingreso garantizado es de poco más de 3 mil pesos. Sin embargo, el común denominador de la permanencia laboral lo da el contar con Seguro Social.

     Este es un trazo de una realidad económica en la mayor desigualdad a la que el columnista Enrique Galván llamó Sanbornomics  y que muestra uno de los motivos por el que hay un millón de pobres por cada uno de los 53 multimillonarios del país.

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     Este es un fragmento del universo laboral que ha construido Carlos Slim Helú, el hombre más rico del mundo, según la revista Forbes, y el patrón con mayor número de empleados registrados en México, de acuerdo con la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

     Cuentas claras[3]

     De 2006 a 2011, la empresa de Slim registró 132 demandas por despido injustificado. El común denominador es que hubo faltantes de entre 100 y 300 pesos, según puede verse en el registro de la Sala 8 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA).

     Slim mantiene en Sanborns una cultura corporativa de austeridad y “eficiencia”, con tolerancia cero para sus empleados.

     “En muchas ocasiones hay supervisión de las cuestiones contables de las meseras. Son ellas las que tienen que cubrir los faltantes. Eso es correcto. Pero representa una política de mucha tensión. Hay casos en los que son despedidas después de 20 ó 25 años porque faltaron 200 pesos”: Manuel Fuentes, abogado laboral, litigante en los conflictos del nivel de empleo más bajo en México por su salario.

     Hay un sindicato por cada domicilio de Sanborns. En general, los empleados desconocen que tienen representación. “Cuando hay motivos de recisión de contrato, los abogados de las empresas aducen que no hay canales de comunicación porque la asistencia sindical no está presente”. “Estos conflictos se resuelven con mes y medio de liquidación”.

     El universo laboral de la marca Slim

     Meseras, garroteros o adultos mayores vendedores de tarjetas Telcel, ganan un promedio de cinco salarios mínimos.

     El universo laboral de Carlos Slim Helú, se despliega en consorcios que van desde la telefonía fija y celular con Telmex y América Móvil, pasa por la ingeniería con Grupo Carso Infraestructura e IDEAL, el comercio minorista con Sanborns y Saks Fifth Avenue y llega hasta los servicios financieros con Grupo Inbursa.

     Sus empleados indirectos son 500 mil (de los 717 mil que reconoce), según la información oficial de su página en la red cibernética. Muestra fehaciente de su proclividad por la subcontratación-outsourcing, una relación entablada entre empresa y trabajador sin que haya un contrato directo con la empresa, un esquema al margen de la Ley Federal del Trabajo (LFT), pero tolerado por la autoridad de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS).

     Bajo este esquema Slim es patrón de la cuarta parte de los 2.4 millones de trabajadores que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y el Instituto Nacional de Estadística Geografía e informática (INEGI) reconocen como población subcontratada en México.

     Quienes no dependen de una razón social integran el 12% de los mexicanos ocupados, calculados en 20 millones. Es decir, uno de cada siete. México, en el mundo, tiene el sitio número 19 entre los países que recurren a este nuevo esquema de neoesclavitud en el siglo XXI.

     De acuerdo con el Sistema de Administración Tributaria, la subcontratación ha dejado un boquete fiscal: si estos millones dispusieran de contratos tradicionales generarían obligaciones por casi 302 mil millones de pesos. Por la subcontratación –a veces declarada, a veces no– lo hacen sólo por 23 mil millones de pesos.

     “Es el estilo que ha elegido Carlos Slim. Así atiende el escenario de globalización laboral contrario a los intereses históricos de los trabajadores mexicanos. La gran consecuencia es que al promover el outsourcing se debilitan los contratos colectivos de trabajo”: Manuel Fuentes, expresidente de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos.

     Slim no innova, sólo sigue la tendencia de explotación laboral global. Este esquema “No es ninguna novedad. Más bien tiende a desarrollarse. La Organización Internacional del Trabajo no está en contra del outsourcing, pero sí en contra de la simulación de los empresarios para no otorgar seguridad social. Cuando la fuente externa cumple con todos los requisitos no hay por qué discutirla. Y este es un caso”: Hugo Ítalo Morales, catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM.

     Carlos Slim no se distingue entre los empleadores mexicanos que prefieren el trabajo formal. De los 15 millones de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, el magnate es patrón de 217 mil; es decir, apenas el 1.4 por ciento. En estos puestos fijos, la austeridad también es el eje de la cultura laboral. Desde hace años entre los puestos de alta y media dirección se reparte un decálogo de principios para ahorrar en tiempos de “vacas flacas” y mantener la productividad en tiempos de “vacas gordas”.

     Tanto formales como informales, quienes trabajan para Slim, podrían poblar un municipio mexicano. Por ejemplo, Cuernavaca, Morelos; o Jalapa, Veracruz, tienen menos habitantes que el número de mexicanos empleados por Slim Helú. De acuerdo con datos de la BMV se trata del empresario mexicano con más número de puestos de trabajo. Le sigue la familia Servitje con 111 mil 325 en Bimbo (dirigida por Daniel y Roberto) y Lorenzo Zambrano con 55 mil en Cementos Mexicanos.

     Telmex y el único sindicato

     Aquí las cosas han cambiado. Si bien desde 1990 –año de la privatización– se han respetado los puestos de trabajo condicionados en el único contrato colectivo de trabajo que tiene Slim, la población en Telmex pasó de joven a madura. El promedio de edad es de 42 años, cuando hace 15 años era de 30. A Telmex ha ingresado menos personal en relación al número total de empleados y sólo para cubrir puestos por jubilación.

     En la mayor empresa de telefonía del país se concentran 44 mil empleados. Son los únicos representados por un sindicato en las empresas que adueña el hombre más rico del mundo. Los sueldos superan los cinco salarios mínimos. Y los trabajadores más productivos reciben bonos que se agregan a sus salarios sin que tengan que ser evaluados por el jefe.

     Telmex no ha representado un conflicto para Carlos Slim. “Slim ha logrado dominar a la fiera”: Hugo Ítalo Morales. El Sindicato de Trabajadores de la República Mexicana (STRM) ha emplazado tres veces a huelga; en 2006 por solidaridad con el sindicato minero dirigido por Napoleón Gómez Urrutia, pero fue rechazado por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje por falta de sustento legal. Las otras dos sucedieron en 2007 y 2008 por aumento salarial.

     Sólo en 2008, mil 700 trabajadores de la empresa Tecmarketing, filial de la telefónica que brinda soporte técnico a los usuarios de Internet Infinitum, estallaron el paro laboral durante seis días. El aumento salarial finiquitó el conflicto. En estos días, el STRM busca la titularidad del contrato colectivo de Atento, un call center que le brinda servicio a Telmex.

     “Los problemas han sido ríspidos por ser una empresa tan grande, pero en general, las soluciones han sido satisfactorias” ($$$): Mateo Lejarza, experto en el contrato colectivo y jubilado del STRM, con 33 años de antigüedad.

     La historia de Telmex es diferente a la de los otros consorcios de Slim. No la adquirió como en juego de Monopoly, en el estilo del magnate de adquirir e intercambiar empresas.

     Cuando Carlos Salinas llamó a la privatización, los tres postores Agustín F. Legorreta Chauvet, Roberto Hernández y Carlos Slim tuvieron dos condiciones: asociarse con empresarios tecnólogos en telecomunicaciones y mantener los puestos de trabajo. “Así que no fue voluntad personal de Carlos Slim mantener los puestos de trabajo. Así fue la condición. Año con año, el contrato se ha revisado y mejorado”: Lejarza, testigo de las negociaciones de la privatización. Así sobrevive Telmex, la entidad generadora de 9 mil 400 millones de dólares.

     

    • “El monopolio perfecto”: Denisse Dresser, es la obtención del máximo provecho al mínimo costo. Los salarios de menos cinco salarios mínimos son proporcionales al enriquecimiento de Carlos Slim.

     

    • Patricia Kurczyn Villalobos, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM: la falta de representación sindical ha permitido un manejo “a su antojo”.

     Esta es la fórmula de ganar-ganar de Carlos Slim, el hombre que adueña 63 mil millones de pesos y cuyas acciones han tenido un repunte de 125% en la BMV y en Dow Jones de 53%

     Empleados directos en empresas:

     

    • América Móvil: 36 mil
    • Grupo Carso: 66 mil
    • Telmex: 44 mil
    • Grupo Financiero Inbursa: 6 mil

    Fuente: BMV y Standard & Poors.

     

    Telmex, donde mejor paga Slim[4]|

     Los 40 mil trabajadores de Teléfonos de México (Telmex) perciben los mejores salarios de Grupo Carso, gracias al contrato colectivo de trabajo que mantiene desde su privatización. A pesar de una menor presencia y disminución de líneas telefónicas en el mercado, en promedio son 20 veces el salario mínimo lo que reciben, según información de Francisco Hernández Juárez, secretario general del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM): “Grupo Carso está conformado por 500 empresas, entre ellas Telcel, Sanborns, Sears e Inbursa, con alrededor de 250,000 trabajadores, dato aún difícil de precisar; pero de todas sus empresas, incluyendo a Telcel, los trabajadores de Telmex son los que mejor ganan”.

     

    Un trabajador de Telcel percibe seis salarios mínimos (11,000 pesos mensuales), mientras que los empleados de Teléfonos de México, quienes tienen una contratación colectiva, perciben en promedio 20 salarios mínimos (38,000 pesos).

     

    Esta situación se da, “no porque Slim nos quiera más a los telefonistas, sino porque el Sindicato es el único que en realidad ha logrado sobrevivir al control que ellos tienen sobre los trabajadores”, expuso durante la presentación del libro Sindicato y política en México: cambios, continuidades y contradicciones, en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

     

    El riesgo para los telefonistas está latente, pues en caso de que haya una fusión de Telmex con Telcel, “se buscaría desaparecer la marca, eso les daría posibilidad de quitarse el contrato colectivo de trabajo más caro que tienen, pero entraremos en una lucha para ver quién se queda con el control”.

     

    La situación de la empresa es complicada, pues de las 18 millones líneas telefónicas que tenía la empresa hace una década, ahora son 15 millones, “hemos perdido 3 millones de líneas; mientras que Telcel tiene un registro de 60 millones de teléfonos celulares”.

     

    De ahí que en la pasada revisión contractual 2014, el Sindicato estableció un acuerdo marco para refrendar sus compromisos y establecer estrategias de acciones coordinadas para hacer frente a la competencia; así como conservar los derechos de los trabajadores en los términos y alcances de la reforma constitucional planteada en materia de telecomunicaciones.

     

    Telmex acordó con los trabajadores un aumento de 4.2% directo al salario, y un acuerdo en prestaciones por 1.5% de incremento a la bolsa anual de productividad. El acuerdo global de salario, indexación, bolsa de productividad y prestaciones, representó un aumento total de 7.2 por ciento.

    El sueldo del patrón: Carlos Slim gana 2.11 mdd por hora[5]

     Según datos de Forbes, el empresario mexicano aumentó su fortuna en 18,500 millones de dólares sólo en 2009, para dar un contexto de su fortuna si el hombre más rico del mundo repartiera su riqueza entre la población nacional, cada mexicano recibiría 500 dólares.

     

    La jornada laboral de Carlos Slim promedia 50.684 millones de dólares al día (mientras que Gates gana 35.61 millones de dólares al día). Su ingresos promedian 2.11 millones de dólares la hora (Gates gana 1.48 millones de dólares la hora).

     

    Los negocios del empresario mexicano van desde telefonía América Móvil, Telmex y Telmex Internacional, pasando por la ingeniaría con Carso Infraestructura e IDEAL y tiendas departamentales como Grupo Sanborns, hasta servicios financieros encabezados por Grupo Inbursa.

     

    ¿Qué puede comprar Carlos Slim con su dinero? Aunque el hombre más rico del mundo ha mencionado en algunas entrevistas que al mes gasta alrededor de $200,000 pesos mexicanos, lo cual equivale aproximadamente a $15,500 dólares, la realidad es que su chequera equivale al PIB de países como Eslovenia, Uruguay, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua, y muchos otros del continente africano.

    [1] La Jornada-Dinero: Sanbornomics: viviendo de las propinas / Por: Enrique Galván Ochoa

    [2] www.jornada.unam.mx/2013/08/05/opinion/008o1eco

    [3] SLIM NO OFRECE PRESTACIONES / diciembre 5, 2011

    [4] El Economista Oct 27, 2013

    [5] CNNExpansión