Goethe, autor de «Fausto», muere el 22 de marzo pero de 1832

El 22 de marzo de 1832, muere el escritor Johann Wolfgang von Goethe;  el más grande escritor de la lengua alemana, autor de «Fausto» 

Johann Wolfgang von GoetheRegeneración, 22 de marzo 2014.-Goethe fue casi de todo: empresario teatral, crítico, periodista, político, diplomático, pintor, pedagogo, filósofo, historiador, libretista de ópera, hizo algo más que pinitos en las ciencias y finalmente fue novelista, memorialista, dramaturgo y poeta. Dotado de una fabulosa inteligencia y de un ejemplar equilibrio espiritual -conseguido mediante una rigurosa disciplina-, se convirtió en vida en el paradigma de un cierto ideal europeo basado en la cultura y en la curiosidad universal.

Cursó estudios de Derecho en la Universidad de Leipzig; donde se interesa por la literatura y la pintura. Entre sus obras iniciales se encuentran una comedia en verso de un acto, El capricho del enamorado (1767), y una tragedia en verso, Los cómplices (1768). Estudió ocultismo, astrología y alquimia. Katharina von Klettenberg, una amiga de su madre, le introdujo en el misticismo religioso.

En Estrasburgo, conoce a Friederike Brion, quien le inspiró la mayoría de sus personajes femeninos. Más adelante inició amistad con el filósofo y crítico Johann Gottfried von Herder. Tras graduarse en Derecho y regresar a Francfurt, escribió la tragedia Götz von Berlichingen (1773). Junto al manifiesto Sobre el estilo y el arte alemán (1773), al que contribuyeron Goethe, Herder (con dos ensayos en los que elogiaba a Ossián y a Shakespeare) y otros, aquel drama inauguró el importante movimiento literario alemán conocido como Sturm und Drang (tormenta e impulso), precursor del romanticismo alemán.

En su obra se podían reflejar las pasiones más desatadas pero él vivió toda su vida como un gran burgués sin permitir que sus deseos le llevaran al abismo adonde iban a parar algunos de sus personajes más célebres. Se cuenta que a mediados de 1772 Goethe conoció a una tal Charlotte Buff, esposa de un funcionario de apellido Kestner. Se enamoró de ella y sufrió por la imposibilidad de ese amor. El poeta tardó dos años en practicar la eutanasia de su sentimiento, y acaso su relación con Maximiliana Brentano actuó como paliativo contra la pena de aquella relación imposible.

En 1774, y en pocos meses, Goethe escribió Las penas del joven Werther. La trágica historia se convirtió en la obra emblemática del Romanticismo. Aunque fue censurado por los sectores religiosos por justificar el suicidio, la novela tuvo una acogida sin precedentes; incluso Napoleón confesó haberla leído más de ocho veces. Entre 1772 y 1775 escribe los dramas Clavijo (1774) y Stella (1775) y muchos ensayos cortos sobre temas literarios y teológicos.

LEER MÁS:  Alemania recrimina precio astronómico del gas vendido por aliados

En 1775 Carlos Augusto, heredero del ducado de Sajonia-Weimar, invitó a Goethe a vivir y trabajar en Weimar, su capital, que entonces era uno de los centros intelectuales y literarios de Alemania. Desde 1775 y hasta su fallecimiento, fijó aquí su residencia. La experiencia en la administración pública, que incluyó destinos en cargos importantes del gobierno de Weimar así como un periodo de consejero privado, le dio un amplio conocimiento de los asuntos prácticos.

Estudió mineralogía, geología y osteología. Escribió poco durante los primeros diez años de su estancia en Weimar, si se exceptúan algunos magníficos poemas inspirados por Charlotte von Stein, entre los que se encuentran la lírica «Canción nocturna del caminante» y la balada «El rey de los elfos». Comenzó la composición de algunas de sus obras más famosas, como el drama en prosa Ifigenia en Tauris (1787) y los dramas de carácter Egmont y Fausto, que luego sometería a cambios como resultado del siguiente acontecimiento importante de su vida: su estancia en Italia desde 1786 hasta 1788.

Tras visitar varias ciudades en el norte, se estableció en Roma, donde permaneció hasta 1788. Estudió el arte, la arquitectura y la literatura de Grecia y Roma. Desde entonces su obra desarrolla temas universales e intemporales, incluyen una versión en versos yámbicos, de Ifigenia en Tauris, los dramas Egmont (1788) y Torquato Tasso (1790); y un trabajo sobre Fausto, parte del cual apareció como Fragmento (1790). Estas obras llevaron a la literatura alemana la disciplina de ideas y formas que inició el así llamado periodo clásico.

Regresó a Weimar en 1788 encontrando oposición a sus nuevos principios literarios y se ganó la enemistad de algunos círculos de la Corte por vivir con una joven, Christiane Vulpius, que en 1789 le dio un hijo.

Goethe mismo esperó ser renombrado como un Científico. La Biología ha reconocido su larga deuda hacia él, especialmente por el concepto de morfología, el cual es fundamental a la teoría de la evolución. Él pensó que su trabajo mas importante era Zur Farbenlehre, 1810, La Teoría de los Colores de Goethe, en el cual intentó desacreditar la ciencia Newtoniana. Dirigió el Teatro Ducal, de 1791 a 1813.

Conoce a Friedrich von Schiller, dramaturgo alemán. La relación, que duró desde 1794 hasta la muerte de Schiller en 1805, fue transcendental para Goethe. Las principales producciones fueron contribuciones al periódico de Schiller, Las horas, que incluyeron Elegías romanas (1795), una serie de tiernos poemas amorosos inspirados en su relación con Christiane Vulpius; la novela Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (1796) y el idilio épico en verso Hermann y Dorothea (1798). Schiller animó también a Goethe para que volviera a trabajar en Fausto, cuya primera parte fue publicada en 1808. El periodo desde 1805 hasta su muerte en Weimar, fue muy productivo.

LEER MÁS:  Alemania recrimina precio astronómico del gas vendido por aliados

En 1806 contrajo matrimonio con Christiane Vulpius. De sus escritos entre 1805 y 1832 destacan las novelas Las afinidades electivas (1809) y Los años de formación de Wilhelm Meister (1821, revisado en 1829); un relato de su viaje por Italia, Viajes italianos (1816); Poesía y verdad, su autobiografía (1811-1833), una colección de poemas, Diván de Oriente y Occidente (1819), que intentan el maridaje del Este y el Oeste, y la segunda parte de su poema dramático Fausto (publicado póstumamente en 1832).

Se ha dicho de él que fue el último hombre del Renacimiento porque la amplitud de sus conocimientos y la variedad de sus intereses lo emparentaron con figuras como Leonardo da Vinci o Miguel Ángel, por citar a dos genios absolutos y polifacéticos. El legado manuscrito del escritor y científico alemán Johann Wolfgang von Goethe forma parte desde 2002 del Patrimonio de la Memoria del Mundo de la UNESCO.

El legado de Goethe incluye, entre otros manuscritos, una versión pasada a limpio de la segunda parte de «Fausto» y del «Diván de Oriente y Occidente».

Más obras: 

El capricho del enamorado (1767)
Los cómplices (1768)
Götz von Berlichingen (1773)
Las desventuras del joven Werther (Die Leiden des jungen Werther, 1774)
Clavijo (1774)
Stella (1775)
Ifigenia en Táuride (1787)
Egmont (1788)
La selva negra (1789)
Torquato Tasso (1790)
Elegías romanas (Römische Elegien, 1795)
Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (Wilhelm Meisters Lehrjahre, 1796)
La novia de Corinto (1797)
Hermann y Dorothea (1798)
Fausto, Primera Parte, (1807)
Las afinidades electivas (Die Wahlverwandtschaften, 1809)
Poesía y verdad, Parte I (Aus meinem Leben: Dichtung und Wahrheit), autobiografía (1811)
Viaje a Italia (Italienische Reise, 1816)
Diván de Oriente y Occidente (Westöstlicher Diwan, 1819)
Los años de peregrinaje de Wilhelm Meister (Wilhelm Meisters Wanderjahre, oder Die Entsagenden, 1821)
Elegía de Marienbad (Marienbader Elegie, 1823)
Fausto, Segunda Parte, póstuma (1832)
Poesía y verdad, Parte II (Aus meinem Leben: Dichtung und Wahrheit) 

Información: Busca biografías