La Chismosita, radio bocina de vecinos que buscan “hacer barrio”

    Un grupo de vecinos inquietos de la Santa María la Ribera busca recuperar la vida del barrio a través de una radio bocina. La Chismosita Frecuencia SMR llegó para quedarse.

     Por Isadora Bonilla 

    radiocomunitaria
    Regeneración, 31 de marzo del 2016.-Una mesita de plástico, un paraguas de jardín, bocinas, grabadora y una computadora son el equipo infraestructura que sirve de catapulta sonora para “La Chismosita Frecuencia SMR”, una emisión quincenal de radio vecinal que ha comenzado desde hace dos semanas a habitar el barrio de Santa María La Ribera.

    La calle hoy está vacía, pero Cheko, uno de los vecinos que organizan la radio bocina,  dice que no importa, «a veces funciona más en calles con mayor flujo, pero la idea es que se sepa en el barrio que este es un proyecto itinerante», me cuenta bajo el sol quemante de las dos de la tarde.  El público no se nota tanto, pero está: nos encontramos en medio de casas particulares, talleres mecánicos, restaurantes y fondas. El perímetro de alcance de la emisión es de nada más y nada menos que de una cuadra. Esto significa que el puesto de tacos, la verdulería, tortillería y los comensales les escuchan.

    El proyecto inició como una iniciativa de vecinos, y participantes de la asociación civil “Acción y cultura”. «Queríamos hacer algo para fomentar la cultura en el barrio en conjunto, algo público, como una plataforma y salir con bocinas pero no teníamos acabada la idea hasta que nos asesoraron de otras radios de barrio,” comenta Ángel Padillo, integrante de la Asociación.

    En esta segunda edición del programa, cuentan con el acompañamiento de Joaquín Aguilar quien lleva varios años presente haciendo radio en la Merced.

    Así, radios como “Radio Barrio al Aire” de la colonia Guerrero y “Radio Aguilita” que opera en La Merced desde hace varios años, entre otras, dejan que las calles sean tomadas por las voces que las habitan diariamente.

    La emisión dura dos horas y forma parte de una red de radio bocinas que empieza a expandirse por la ciudad con un objetivo muy claro y contundente: reconstruir el tejido social.

    Esta frase se escucha en todo ámbito de izquierda y podría sonar a una panacea, pero conforme avanza el programa ese concepto empieza a explicarse mejor a sí mismo.

    Entre saludos a vecinos, comentarios de invitados, información sobre nutrición, literatura, ecología y anécdotas de la colonia, se va dejando ver una imagen que va más allá de las aceras, las paredes y los zaguanes de las viejas casas de la Santa María la Ribera. El barrio está lleno de historias, y cada una de las personas que lo habitan tiene mucho que contar.

    Ese es el objetivo de la bocina-vecinal, cuenta Jorge Baca, gestor cultural del “Taller de producción El Nidal”, hacer barrio y democratizar la palabra. Porque todos tenemos el derecho de tomar el espacio público y habitarlo con nuestras historias.

    Dar la palabra a quien quiera tomarla, en resumen, es una de las tareas más importantes del proyecto. Sergio Corona, también conocido como Cheko, integrante del proyecto comunitario “Mi Verde Morada”, y vecino de la colonia, saluda al paseante/vecino/peatón y a quienes se encuentran comiendo en los negocios cercanos. En la cuadra de al lado, los clientes de un puesto de quesadillas escuchan atentos.

    En el programa también hay palomazos, el bolero de la colonia habla sobre su experiencia en la ciudad y en la Santa María. “No cambiaría este lugar por nada”, dice antes de que un músico comparta una de las canciones de su autoría.

    Los invitados son diversos: dueños de los locales aledaños, maestros de universidad, escritoras como Francesca Gargallo, y gestores ambientales como Pavel Valdés abonan al diálogo emergente.

    “Saludamos también a los señores que están recargados ahí en la pared aquí estamos con nuestra rrradio Chismosita.” Dicen al micrófono antes de añadir:

    “Vamos a poner una música, algo cachondón, es un miércoles rico aquí en la colonia.”

    Y mientras la calle se llena de sabor,  preguntamos a Jorge Baca, uno de los tres locutores a cargo de los micrófonos, qué opinan los impulsores de la radio bocina de la nueva ley del IFT (Instituto Federal de Telecomunciaciones), para regular el espectro radioeléctrico, ya que con esta ley, las radios comunitarias son en muchas ocasiones consideradas como clandestinas, y desmanteladas.

    “La Chismosita SMR no usa el espacio radioeléctrico, usamos micrófonos y bocinas, así que nuestra presencia es muy local y dirigida”, se trata de una radio itinerante que va visitando distintas calles siempre con el permiso de quien albergue la mesita con la bocina y la consola.

    “Así que con su pan que se lo coman” agrega Baca, al referirse a esta ley. “Cuando ellos ponen un candado la ciudadanía busca cómo reventarlo, y ahora con la tecnología le vamos a dar vuelta a eso.”

    Jorge Baca es director del Taller de Producción el Nidal, ubicado en la calle de Nogal 275, un espacio de producción para artistas y no artistas que permite la producción de piezas de gran formato. Con el tiempo el lugar, al igual que “Mi Verde Morada”, se han convertido en puntos de encuentro para volverse a conocer cara a cara. “Con estos sitios, podemos volver a reconstruir el tejido social, volvemos a saber cómo nos llamamos los vecinos. Esa es la necesidad primordial,” añade el artista y gestor.

    La Santa María y sobre todo la zona donde hoy emite la Radio Chismosita SMR tienen necesidades específicas. Son partes de la colonia que están lejos de las ofertas culturales, comúnmente centralizadas. En las calles de Nogal y Eligio Ancona, ha habido problemas de seguridad. Por ello los vecinos consideran importante organizarse y abonar al tejido comunitario, para volver a sentirse parte de una comunidad. “Cuando sabes cómo se llama el vecino te sientes más cómodo, más seguro.”

    Hay muchos nuevos inicios, además. La asociación civil Acción y cultura, consiguió fondos públicos para construir “El módulo”, otro lugar de convivencia en la esquina de las calles Flores Magón y Peral. Allí puede encontrarse un huerto urbano comunitario, una biblioteca comunitaria, una pantalla para cine y está abierto para quien quiera llegar a dar sus cursos y talleres.

    Para este grupo de inquietos organizados, el mayor obstáculo es la decidía y falta de participación del vecino. “Son años de adoctrinamiento y golpeteo contra la gente que ya está muy vulnerada y desconfía, dice Baca. Siempre toma tiempo que una comunidad se apropie de este tipo de espacios itinerantes, vinculantes. No están muy acostumbrados a ser escuchados y quizá por eso al inicio les cuesta tomar el micrófono. Sin embargo la radio bocina marcha, y hace honor a su nombre. México es un país con una cultura oral y narrativa muy importante, y quien sabe, quizá las historias de las próximas revoluciones que hemos de habitar, están a la vuelta de la esquina.

    La próxima emisión de la Radio La Chismosita SMR será el miércoles 13 de abril y muy probablemente estará en las calles de Cedro y San Cosme. El aire es libre.