Regeneración 18

Editorial: Un nuevo pacto político.

 

La crisis actual y la destrucción del país tienen responsables: la oligarquía que ha llevado a cabo el saqueo más grande de la historia y que hoy concentra la riqueza y el poder. La única salida a esta tragedia nacional, es derrotar democráticamente a esa mafia y garantizar un cambio profundo. Eso implica establecer un gobierno que aplique un nuevo modelo económico, que combata la desigualdad social; que impulse una nueva forma de hacer política, y una democracia participativa; que acabe con el monopolio de los medios de comunicación; y fortalezca valores comunitarios, culturales, morales y espirituales.
 
La tarea de salvar a México es una obra colectiva y democrática; por eso Andrés Manuel López Obrador convoca a todos los mexicanos a construir un nuevo pacto social. Esto implica llegar a un acuerdo nacional, plural e incluyente, entre todos los sectores de la sociedad. La base es lograr un consenso alrededor del proyecto alternativo de nación, a través del diálogo y el debate abiertos, incorporando los sueños, demandas, propuestas y experiencias de las distintas visiones. El país que queremos y por el que luchamos, será realidad con la participación de los ciudadanos libres y conscientes: un México de todos y para todos.

episodios de la historia de méxico | luz nieto

Madero en la Ciudad de México.
 
Días después de que el dictador Porfirio Díaz abandonara para siempre nuestro país en el Ipiranga, Francisco Madero volvió triunfante a la ciudad de México. Multitudes lo aclamaban a su paso. Este pequeño hombre había recorrido miles de kilómetros proclamando la urgencia de la libertad; este elegante y discreto caballero había convocado a iniciar la rebelión contra el tirano la tarde del 20 de noviembre de 1910. Custodiado por zapatistas, en calidad de “simple ciudadano”, dirigente del Ejército Libertador, hablaba ante todos de la libertad como hecho conquistado e irreversible en la nueva República.
Madero afirmaba que las nuevas autoridades interinas del país serían los “mejores amigos” del pueblo. Pedía a éste empeñarse en transformar el país,
 
"…pues si su situación bajo el punto de vista político ha sufrido un cambio radical, pasando del papel miserable de paria y esclavo a la altura augusta del ciudadano, no espere que su situación económica y social mejore tan bruscamente, pues eso no puede obtenerse por medio de decretos ni de leyes, sino por un esfuerzo constante y laborioso de todos sus elementos sociales.

Que tenga seguridad de que el nuevo gobierno y yo también, en cualquier esfera que me encuentre, dedicaremos todos nuestros esfuerzos para que mejore su situación; pero para lograrlo, necesitamos su cooperación constante y laboriosa. Que sepa que su felicidad la encontrará en sí mismo, en el dominio de sus pasiones, y en la represión de sus vicios; que la prosperidad y la riqueza sólo podrá lograrlas practicando el ahorro y desarrollando su fuerza de voluntad, a fin de no obrar siempre como le inspiren sus pasiones. Por último, que busquen la fuerza de la unión y tengan por norma en todos sus actos la ley."
 
Madero urgía al gobierno a hacer un reparto equitativo de los impuestos, y a los capitalistas, a comprender que el pueblo ejercería en adelante sus derechos, y que “el más miserable trabajador de sus haciendas tiene los mismos derechos políticos que ellos y que será igual ante la justicia y la ley.”
 
Un terremoto siguió a la entrada de Madero en la ciudad. Ominoso anuncio de que la lucha estaba apenas en sus comienzos, y que mucho habría de empeñarse el pueblo de México en dar los pasos necesarios para conquistar su libertad verdadera

Un gobierno al servicio de los monopolios

Aunque en el discurso Felipe Calderón afirma que combate a los monopolios, en los hechos ha fortalecido y favorecido a algunos en detrimento de otros y en perjuicio de la población y del país.
 
El gobierno federal se encuentra en plena ofensiva contra las empresas telefónicas propiedad de Carlos Slim (Telmex y Telcel), ya sea imponiéndoles cuantiosas multas por medio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Comisión Federal de Telecomunicaciones y la Comisión Federal de Competencia (CFC) como negándole la autorización para ingresar al mercado de la televisión. Con ello no se protege a los consumidores ni se combaten las prácticas monopólicas de ambas empresas; se busca, en cambio, debilitar a estas empresas para poner el negocio de Internet y de telefonía fija y celular en manos de Televisa (Cablevisión) y de TV Azteca (Iusacell, Unefon), así como de la española Telefónica (Movistar), y crear condiciones para el ingreso de empresas estadunidenses de telecomunicaciones.
 
En el mismo sentido apunta la decisión oficial de no renovar la concesión que poseía MVS para ofrecer el servicio de Internet por medio de E-go, y de postergar indefinidamente la autorización para operar banda ancha móvil con la nueva tecnología LTE. Con esa determinación, decenas de miles de usuarios de diversas localidades del país (sobre todo, en la Ciudad de México) se ven obligados a contratar el servicio de Telmex (Infinitum) o de Televisa (Cablevisión).

Calderón favorece a Televisa: EU, revelan cables de Wikileaks

Televisa ha sido la empresa monopólica favorita en lo que va de la administración. La propia embajada estadunidense ha comentado, en cables desclasificados por WikiLeaks, el empeño calderonista por favorecerla (llegando al colmo de colocar a un “hombre de Televisa” al frente de la Comisión Federal de Competencia) , así como la animadversión oficial contra Telmex. Eso mismos documentos identifican como empresas de “competencia nula o muy restringida”, a Aeroméxico y Mexicana, los grupos cerveceros Modelo y Cuauhtémoc-Moctezuma, Coca Cola, Femsa, Pepsico, Bimbo, Televisa, Cablevisión, Cemex, BBVA- Bancomer, Banamex-Citigroup, Santander-Serfín, HSBC y Scotiabank, Vitro, Grupo Ángeles, Peñoles, Grupo México, Ferromex, Telmex, Telcel y Gruma-Grupo Maseca.
Los dueños y principales accionistas de esos grupos conforman la parte principal de la oligarquía gobernante; participaron en la guerra sucia lanzada en 2006 contra Andrés Manuel López Obrador; y promovieron el fraude electoral. Desde entonces, todas esas empresas (salvo las de Slim y Mexicana, que fue saqueada y llevada a la quiebra con el beneplácito del régimen) han recibido enormes beneficios con dinero público y con bienes de la nación.

El 5 de junio se volvió a llenar el Zócalo de la Ciudad de México

El cambio no depende de un solo hombre: AMLO

 
El domingo 5 de junio de 2011, el Movimiento Regeneración Nacional cerró la gira nacional con una asamblea en el Zócalo de la Ciudad de México. Ahí hablaron la senadora Rosario Ibarra de Piedra, Alejandro Encinas y Andrés Manuel López Obrador.

Rosario Ibarra abordó la crisis de inseguridad y las protestas ciudadanas que reclaman justicia y el fin de la guerra absurda iniciada por Calderón. Alejandro Encinas habló de la alternativa que representa en el Estado de México.

Por su parte, López Obrador advirtió que la mafia del poder “no quiere ningún cambio en beneficio del pueblo”. La solución a “la actual tragedia nacional” -sostuvo- es que los ciudadanos venzan a la oligarquía de manera pacífica y organizada en las elecciones de 2012.
 
“Por eso llevamos más de cuatro años trabajando intensamente en la organización del pueblo”. Actualmente hay comités del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en todos los municipios y existen 31 mil territoriales; para diciembre próximo, habrá comités en las 65 mil secciones electorales del país.

El plan para lograr el cambio es sencillo, pero eficaz, dice AMLO. "Estamos llamando a ciudadanos que simpatizan con nuestro movimiento a que participen como protagonistas del cambio verdadero. Se trata de que cada uno convenza, entre familiares, amigos, compañeras y compañeros de trabajo, a cinco ciudadanos más. A finales de este año, sumarán 4 millones y si cada uno cumple con su compromiso, tendremos el respaldo de 20 millones de ciudadanos. De esta forma, haciendo cada quien lo que nos corresponde y con la participación organizada del pueblo, vamos a iniciar en 2012 una nueva etapa en la historia de México".
 

“… Confieso que soy un hombre de fe y convicciones, con errores y defectos. En lo espiritual profeso el amor al prójimo pero, también, y con la misma devoción, respeto a quienes mantienen otras creencias y a los libres pensadores. Nunca me ha interesado el dinero pero sostengo que no todo el que tiene es malvado. Creo en la no violencia, en la libertad y en la tolerancia. Creo que el pueblo es dueño y constructor de su propio destino. Y estoy convencido que por el bien de todos, primero los pobres. No lucho por la ambición al poder sino por ideales y principios, y estoy consciente que la transformación de México no depende de un solo hombre, sino de la participación de mujeres y hombres que, como ustedes, han decidido tomar el destino del país en sus manos. Ustedes representan la conciencia honrada que se subleva ante la injusticia, ustedes luchan por una nueva vida y trabajan por una patria nueva”. (Andrés Manuel López Obrador, 5 de junio de 2011).


mural 18: AMLO convoca a todos los mexicanos a sumarse al cambio

Por un Nuevo Pacto Social
Ya no puede continuar este régimen de corrupción, opresión y privilegios, la única salida para México es impulsar un cambio verdadero.
 
Los principales problemas nacionales se han originado o agravado debido a que la minoría rapaz que se ha adueñado de los bienes del pueblo y confiscado todos los poderes. La concentración desmedida de dinero y de poder en unas cuantas manos, ha cancelado el futuro de millones de mexicanos. Y este desequilibrio produjo la ruptura del pacto social y el actual estallido de inconformidad, odio y resentimiento que padece el país.
Por esa razón, Andrés Manuel López Obrador, convoca a todos los mexicanos a construir un Nuevo Pacto Social: “Hay cabida para indígenas, campesinos, obreros, trabajadores independientes, maestros, profesionistas, deportistas, artesanos, artistas, intelectuales, jóvenes, empresarios, comerciantes; mujeres y hombres de todas las corrientes del pensamiento, creyentes y no creyentes, mexicanos todos de buena voluntad, para lograr la hazaña de salvar a México”.
 
"Esa unidad en la diversidad se logra poniendo por delante los intereses del pueblo y de la nación", sostiene López Obrador.
 
El acuerdo nacional puede lograrse teniendo como base el Proyecto Alternativo de Nación que presentó el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), fruto del trabajo de un grupo de especialistas e intelectuales, quienes recogieron los sentimientos de la gente en una amplia consulta nacional. Este proyecto debe discutirse y enriquecerse con nuevos aportes y visiones.
 
La propuesta es derrotar a la oligarquía por la vía pacífica y electoral, para establecer en México una auténtica democracia, un gobierno del pueblo y para el pueblo, que distribuya con justicia las riquezas de la nación y haga posible el bienestar, la tranquilidad y la felicidad del pueblo. Esa es la apuesta, manos a la obra.


El PROYECTO DE NACIÓN en unas cuantas palabras…

 
En el Zócalo de la ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador expuso la esencia del Proyecto Alternativo de Nación:
• Lo que se plantea es cambiar la política económica de élite que se ha venido imponiendo a costa del sufrimiento del pueblo y del interés nacional; proponemos impulsar actividades productivas y generar empleos; rescatar al campo del abandono y lograr la soberanía alimentaria; apoyar a pequeñas y medianas empresas, que son las que más mano de obra ocupan; impulsar la industria de la construcción para reactivar pronto la economía, construir la infraestructura, las obras que hacen falta y al mismo tiempo generar empleos; utilizar al sector energético como palanca del desarrollo; dejar de vender petróleo crudo al extranjero para procesar en nuestro país la materia prima, mediante la construcción de cinco grandes refinerías y no seguir importando 400 mil barriles diarios de gasolinas; reducir la compra de energía eléctrica a las empresas extranjeras y operar a toda su capacidad las plantas de energía eléctrica del sector público; y que todo esto se traduzca en ofrecer a consumidores y a pequeños empresarios, precios más bajos de gasolinas, diesel, gas y energía eléctrica.
 
• Proponemos terminar con los monopolios, que haya competencia, se eviten los precios exagerados en bienes y servicios; si se acaban las prácticas monopólicas, los consumidores mexicanos podrían ahorrar hasta 10% de sus ingresos; estamos planteando abolir los privilegios fiscales, porque actualmente las grandes empresas y las compañías mineras, no pagan impuestos; también limpiaremos al gobierno de corrupción, acabaremos con la impunidad y combatiremos la delincuencia de cuello blanco.
 
• Vamos a reducir a la mitad los sueldos de los altos funcionarios públicos. Vamos a eliminar todos los privilegios porque no puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Se va a aplicar una política de austeridad republicana.
 
• Se van a eliminar las pensiones a los ex presidentes de la República y se van a suprimir los gastos médicos, las
cajas de ahorro, el uso de aviones, helicópteros y otras prebendas de la alta burocracia.
 
• Vamos a democratizar los medios de comunicación. Es inaceptable que los medios estén al servicio de la mafia del poder y que sólo dos televisoras controlen la mayor parte de la audiencia en nuestro país. Impulsaremos mayor competencia.
• Vamos a terminar también con los cacicazgos en los sindicatos. Para que quede más claro: ya no va a haber caciques como Elba Esther Gordillo en el magisterio.

• Se va a elevar el salario mínimo cuando menos al doble y mejorar el nivel de vida; se va a elegir democráticamente a
los ministros de la Corte, los actuales ministros fueron nombrados por Salinas, Diego Fernández, Fox Calderón o Beltrones, y a ellos les sirven, no al pueblo.

• Habrá una nueva legalidad para que el Poder Judicial actúe como faro de la ley y la aplique de forma pareja, no como ahora que sólo se castiga al que no tiene con qué comprar su inocencia.

• Vamos a atender y respetar a todos, pero se va a dar preferencia a los pobres; se va a garantizar a los jóvenes el derecho a la educación; se van a dar atención médica y medicamentos gratuitos a quienes no cuentan con seguridad social y se establecerá la pensión universal para los adultos mayores y discapacitados del país.

Vamos a enfrentar el problema de la inseguridad y de la violencia, creando un ambiente de progreso y bienestar, con oportunidades para todos, vamos a rescatar a los jóvenes con empleo y educación, antes de que caigan en las redes del crimen organizado; se va a acabar el contubernio entre autoridades y delincuencia organizada; se va a cuidar que los encargados de seguridad pública y la procuración de justicia sean ciudadanos de inobjetable honestidad; se van a mejorar los sueldos y las prestaciones de todas las corporaciones policiacas; se va a retirar gradualmente al ejército de las calles; no se va a permitir la violación de los derechos humanos; vamos a enfrentar esa obsesión de querer combatir la violencia con la violencia; y se va a establecer el principio de que la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia.

Se va a proteger la naturaleza y el medio ambiente y se va a impulsar la creación de una nueva corriente de pensamiento, para fortalecer valores culturales, morales y espirituales.

De modo que sí sabemos lo que se tiene que hacer para lograr el renacimiento de México. Pero lo primero es terminar con el predominio del pequeño grupo de potentados que actúan como amos y señores de México, y establecer un gobierno del pueblo y para el pueblo

 El reto de la organización

Por Eduardo Cervantes.
En el  Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) comparti­mos la certeza de que para abrirle cauce al proyecto de transformación de la vida pública de México y para frenar las políticas que han provocado el desastre que se vive en nuestro país, es indispensable la organización y la participación del pueblo.
 
El proceso organizativo de MORE­NA transita por dos rieles: el de ampliar nuestra base social mediante la adhesión individual, libre y voluntaria de ciudada­nos y vecinos como protagonistas del cambio verdadero, y el de formar comi­tés municipales y seccionales en todo México, como espacios de participación e instrumentos de organización de los protagonistas y del pueblo en general.
 
Entendemos que un comité de MORENA pretende ser un grupo social con vida orgánica propia, que asume cuando menos las siguientes características: reuniones periódicas, plan de trabajo, actividades y acciones derivadas de dicho plan, crecimiento en el número de integrantes y evaluación colectiva de su actividad.
 
Sobre esta definición, los comités de MORENA tienen ante sí la delicada responsabilidad de convencer y con­cientizar a los ciudadanos y vecinos de que el caos por el que atraviesa Méxi­co país tiene causas y responsables, que debemos cerrar el paso a la conti­nuidad de las políticas de pillaje y de­predación que representan por igual el PRI y el PAN, y de que tenemos una propuesta alternativa para conducir a México por la senda de la recupera­ción y la dignidad.
 
No se trata de una tarea fácil; la estabilidad y permanencia del tejido organizativo de MORENA requiere de sus integrantes perseverancia, sentido de responsabilidad, disciplina, uni­dad, claridad de miras y honestidad a carta cabal, atributos que no es senci­llo conjuntar y armonizar.
 
En MORENA andamos este cami­no, pero conviene ser previsores, me­dir bien las cosas y evitar por todos los medios la simulación, ya que no faltan los que quieren ganar reconocimien­tos (aunque sean efímeros) y quedar bien con los que consideran sus su­periores, para lo cual inventan cifras, distorsionan los hechos y presentan como realidad las apariencias.
 
Esta perversa práctica forma parte de la cultura política del engaño y la manipulación que encontró arraigo entre algunos dirigentes de la izquier­da partidista, y que busca expresarse en las actividades de MORENA. Por lo que toca al Movimiento, se ha reite­rado en muchas ocasiones que no es instrumento de gestión ni trampolín para las candidaturas y los cargos.
 
Frente a ello, debemos mantener y reforzar la posición de que MORENA promueve una nueva forma de hacer política, basada en la cultura de los principios y los valores, de la congruen­cia y la honestidad, del respeto a nues­tra memoria histórica, convencidos de que la autoridad moral es la única for­ma de ganar la confianza de la gente y de darle sentido a la esperanza.
 
Si procedemos con honestidad, guiados por el compromiso con el cambio verdadero, al tiempo que asu­mimos la tarea organizativa con plena responsabilidad, estaremos creando las condiciones para que MORENA proyecte su fuerza transformadora tanto en la elección del 2012 como, después de esa fecha, en la renovación tajante de la vida nacional y de la iz­quierda mexicana.


En palabras del profesor Feliciano Guzmán de Nuevo León:
 
El cambio debe hacerse con alegría y no con coraje; por eso me gusta mucho la canción de Morena que invita a bailar y a luchar.
 
No va a ser fácil el cambio, los pocos que tienen el poder van a impedirlo, utilizando todos los medios a su alcance. Pero si cada uno ponemos nuestro empeño, voluntad y trabajo con la palabra, convenciendo a otros cinco de sumarse como protagonistas del cambio, formando comités, repartiendo Regeneración, será más fácil que el sueño se haga realidad.
 
El movimiento los invita a ser portadores de una nueva moral, una nueva ética política. Que nuestra motivación sea el bienestar colectivo de la presente y de las futuras generaciones. Si el pueblo no hace por sí mismo el cambio, nadie lo va a hacer. Todo se conjuga para hacer realidad la esperanza: tenemos organización y tenemos proyecto
 

 Temacapulín, Jalisco
 
Sigue la resistencia contra la presa "El Zapotillo".
 
El gobierno de Calderón y el de Jalisco siguen empeñados en construir la presa “El Zapotillo”, sin importar la oposición de los pobladores de Temacapulín, Acasico y Palmarejo y desestimando las consecuencias sociales y ambientales del proyecto.
 
Como dice Abigaíl Agredano, presiden­ta del Comité Salvemos Temacapulín, Aca­sico y Palmarejo: “Temaca es un pueblo que es patrimonio de la humanidad, y no nos explicamos cómo el gobierno sigue empecinado en imponernos un proyecto que no queremos. Nosotros aquí tenemos tierras fértiles y la vida que aquí tenemos no se compara con otros lugares y menos al lugar adonde nos quieren reubicar. El gobierno lanza puras promesas, amenazas y burlas de las que hemos sido objeto por parte de Comisión Estatal de Aguas y la Comisión Nacional del Agua. Han muerto muchos de nuestros hermanos. Para el gobierno la presa es un proyecto es vida, pero para nosotros significa la muerte. No­sotros no hemos sido escuchados nunca por el gobierno. Hemos agotado todas las instancias nacionales para detener ese proyecto, no hemos podido, pero continua­mos nuestra resistencia”.
 
Una vecina de Temaca, María de Jesús García Guzmán, expresó ante el relator de la ONU, Oliver De Shutter: “Hoy nos amenazan con que nos van a expropiar. Se festejaron los 100 años de la revolución mexicana, pero hoy nosotros la estamos viviendo. No más despojo, queremos Tierra y Libertad”.
 
Isaura Gómez comentó: “Es un crimen lo que están cometiendo con nosotros, nos humillan. Somos mexicanos y tene­mos derechos”.
 
Los de Temaca sostienen que no fueron tomados en cuenta, no obstante la comunidad organizó una consulta en la cual más de 98% de la población rechazó la presa y la reubicación.
 
El gobierno anunció el inicio de la obra y amenazó a la gente del movimiento, a reporteros y a defensores de derechos humanos; pero los pueblos continúan la defensa de su territorio.
 
¡Ríos para la Vida no para la muerte!
 
¡Temaca vive, la lucha sigue!

¿Qué es ser de izquierda?
Por Víctor Manuel Toledo.
 
No pertenezco a ningún otro partido político, pero no soy apolítico. Aquellos que renie­gan, detestan, desechan o se ubican al margen de la política, ignoran que su “pureza” encierra, aún contra su voluntad, una posición política. Pero ¿por qué la crisis de los partidos po­líticos? En la actualidad los partidos políticos y los gobiernos, sin importar su color, sean de izquierda, centro o derecha, no están a la altura de las cir­cunstancias. No alcanzan a visualizar y a enfrentar los graves problemas del mundo contemporáneo, ni responden a las necesidades cotidianas y concre­tas de los ciudadanos.
Los partidos políticos olvidan tres cosas esenciales: Primero, la gravedad de la crisis del mundo moderno, que no es solo una crisis social, económica, energética, ecológica, financiera o moral, es una crisis múltiple. Es una crisis de civilización que pone en juego la supervivencia de la humanidad y del planeta. La expresión última de esta crisis es el cambio climático, el calentamiento global. Crisis que se agudiza y acelera por la incapacidad de la clase política para tomar medidas urgentes, buena parte de ellas sencillas, baratas y aplicables.
 
Segundo, anestesiados por la falta de información, el confort, la tecnología o la inercia de las cosas, ignoran o minimizan la fuerza profunda que impulsa esta crisis.
 
Libre de toda atadura, legal, social o cultural, el capital domina, impone, arrasa, se expande y se multiplica; explota el trabajo humano y a la naturaleza. Su mercado es una fuerza voraz, incapaz de ponerse un alto por algún principio moral, político, religioso o científico. Es la acumulación progresiva de las irracionalidades provocadas por el capital, la que ha dado lugar a una civilización suicida, a un experimento autodestructivo a escala planetaria. Que un partido ignore esto resulta trágico, que lo sepa y no lo asuma, resulta patético.
 
Finalmente, la clase política tiende a ignorar la existencia de una fuerza cada día con más presencia en el mundo: el poder ciudadano, el poder social. De la plaza Tahrir en El Cairo a la Puerta del Sol en Madrid, pasando por el Zócalo de la ciudad de México, de la consigna argentina “que se vayan todos”, al “estamos hasta la madre” mexicano, pasando por los aguerridos movimientos indígenas, las movilizaciones de las juventudes árabes o griegas, las protestas sociales de la India o África, está irrumpiendo una nueva y poderosa fuerza. Muchos gobiernos han sido derrocados por la movilización popular; este fue el caso de Brasil, Egipto, Bolivia, Ecuador, Túnez. Pero no es suficiente, el cambio verdadero debe desembocar en un gobierno con y para el pueblo.
 
En su fase corporativa y global, el capital ha doblegado, penetrado, corrompido, con escasas excepciones, a los políticos contemporáneos. Casi todos los partidos y los políticos se doblan frente a las presiones del capital, de las grandes empresas, de los bancos, de las corporaciones.
 
Un partido o un gobierno es de de­recha cuando se pone abierta y des­caradamente al servicio del poder económico. En contraste, se es real­mente de izquierda cuando se pone al servicio de la sociedad y busca ho­nestamente tres cosas: i) desactivar la crisis en la que estamos metidos, po­niendo en el centro la superación de la crisis ecológica, ii) cuando contiene al capital que todo lo devora, y iii) cuando se pone del lado de los ciudadanos.
 
En conclusión, el objetivo de un partido de izquierda no es acumular más poder político, y volverse una bu­rocracia indeseable; su tarea es abrir espacios al poder de la sociedad, con consejos ciudadanos, cooperativas, grupos autogestivos, discutiendo el presupuesto público. Escuchando y obedeciendo a través de consultas, plebiscitos y referendos de todo tipo. Eso es fortalecer el tejido social. En la izquierda, hay militantes que man­tienen una ética capaz de sacrificar los intereses individuales o de grupo, y ponen por delante el bien común (como hacen la mayoría de activistas del Movimiento Regeneración Nacio­nal y de otros movimientos sociales). Seamos congruentes, cumplamos nuestra responsabilidad para lograr el cambio y exijamos a partidos y a dirigentes de izquierda, cumplir con esos tres sencillos, pero esenciales, compromisos.

A manera de homenaje a Carlos Monsiváis, a un año de su partida.

La sociedad que se organiza

“¿Cómo surge un movimiento social? Desde fuera parece un accidente de la voluntad, la generación espontánea de efectos cuyo vigor minimiza cualquier vaguedad o la precariedad de la vida cotidiana. Desde dentro, la impresión es diferente: en el momento justo cristalizan las experiencias y necesidades de años y un sector excluido decide no delegar ya pasivamente su representación, y condensa de golpe exigencias y manera de ser… Pero nada atenúa las sensaciones de impulso que crece, del esplendor de la multitud animada por fines idénticos, de los prolongados efectos sobre la vida de los participantes, que “ya no serán los mismos”, que modificarán su visión del mundo persistan o no en el empeño”. (Carlos Monsiváis, Entrada libre, México 1987, ERA).
 
“Si perdemos la capacidad de indignación, perdemos todo vestigio humano… La emoción política que se deposita en las causas sociales, en la defensa de los derechos humanos, es una de las grandes emociones que uno puede sentir … hay algo de nobleza, de intensidad, de fuerza moral en la lucha contra la injusticia, contra la desigualdad, que siempre me ha apasionado”. (Carlos Monsiváis dixit).
 
“Es increíble que incluso cuando todo parece perdido y aun con el riesgo que ello implica, haya quienes –como ustedes– tienen la valentía y la fuerza para oponerse a la barbarie. Ustedes, con su ejemplo moral le están demostrando al resto de los mexicanos lo que hay que hacer para cambiar las cosas en el país. Ese es el verdadero sentido de ciudadanía, convertir la indignación moral en protesta, en solidaridad, en organización”. (Palabras de Carlos Monsiváis a los familiares de los estudiantes asesinados en Villas de Salvárcar, Ciudad Juárez, en febrero de 2010).



Directorio: Comisión de Difusión del Movimiento Regeneración Nacional.
Editor responsable: Jesús Ramírez Cuevas
Correo electrónico: [email protected]
WWW.REGENERACION.MX

VISITA LA PÁGINA DEL GOBIERNO LEGÍTIMO DE MÉXICO
http://www.amlo.org.mx/

ESCRIBE A LA REDACCIÓN DE REGENERACIÓN PARA RECIBIR NUESTRO BOLETÍN SEMANAL
.
SOLO EL PUEBLO PUEDE SALVAR AL PUEBLO
SOLO EL PUEBLO ORGANIZADO PUEDE SALVAR A LA NACIÓN

{jcomments on}