“Tráfico hormiga” de armas entre EE.UU. y México causa de la violencia

El tráfico de armas es responsable de cerca del 70% de los asesinatos en México, la mayoría de las armas, provienen de EU.

“Tráfico hormiga” de armas entre EE.UU. y México causa de la violencia en México

Regeneración, 20 de agosto de 2019. El tráfico de armas se realiza todos los días, en compartimentos secretos de automóviles o escondidas dentro de camiones de carga, cientos de pistolas, fusiles de asalto o ametralladoras cruzan ilegalmente desde Estados Unidos a México.
Las cifras
Según el portal BBC, en México, este año, fueron asesinadas más de 10.000 personas con armas de fuego provenientes de EE.UU.
Por su parte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) afirma que cada año ingresan al país más de 200.000 armas de todo tipo.
Lo anterior significa un promedio de 567 al día, unas 22 cada hora. El tráfico es parte de la ola de violencia en el país.
Miles los muertos a causa del contrabando de armas
Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), en el primer semestre de 2019 se registraron 10.274 homicidios y lesiones graves a 5.633 personas, casos en los que se utilizaron pistolas o fusiles de asalto.
Por otra parte, la cancillería dice que «las víctimas de arma de fuego traficadas desde Estados Unidos se cuentan por miles».
Sin embargo, las autoridades mexicanas no han logrado contener este problema y por el contrario, está en crecimiento según las cifras oficiales.
Desafortunadamente se sabe que hasta corporaciones policíacas utilizan armas estadounidenses.
La cifra de homicidios cometidos con armas de fuego es actualmente de 70 por cada 100 personas, en 1997 era de sólo 15 de cada 100.
Francisco Rivas, director de la organización civil Observatorio Nacional Ciudadano considera que el problema es el número de armas que entran ilegalmente al país y la incapacidad del Estado para frenar el ingreso.
Aunado a eso está la dificultad del Estado para evitar que las armas se comercialicen de forma ilegal en las grandes ciudades o centros rurales, donde se venden impunemente.
Millones de armas
Si bien organismos como el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, estiman que son más de 15 millones, lo cierto es que no se sabe bien a bien cuántas armas existen en el país.
Al respecto el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, dijo que en la última década entraron ilegalmente a México dos millones. Durante este lapso las autoridades han confiscado más de 193.000 armas.
La mayoría de armas se compró en negocios ubicados en California, Arizona, Nuevo México y Texas según la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
Dichos estados fronterizos con México tienen 22.689 armerías y establecimientos autorizados para la venta.
Evidentemente, parte del problema empieza en esos lugares. Así lo han documentado autoridades de ambos países.
“Tráfico hormiga”
Una de las formas más comunes en que opera el tráfico es el llamado «tráfico hormiga», consiste en que cientos de personas compran por separado una o varias armas que después entregan a grupos que las envían a México.
Por lo general se trata de ciudadanos estadounidenses sin antecedentes judiciales o sin problemas de estabilidad mental.

 

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“Compradores paja”, la mecánica

A estos ciudadanos, se les conoce como «compradores paja». En esta modalidad del tráfico deben superar una revisión de su historia judicial, que se realiza en las armerías registradas ante el gobierno federal.
Sin embargo, existen lugares donde el proceso es diferente, e inclusive personas que legalmente tienen prohibido tener armas las consiguen, dice Eugenio Weigend Vargas, director asociado de la organización civil Centro para el Progreso Americano.
Tal es el caso de las «ferias de armas», eventos que se realizan en salones de hoteles o centros de exposiciones, e inclusive en estacionamientos de centros comerciales.
También son frecuentes las compras en portales de internet, donde es difícil que apliquen la revisión de antecedentes a los compradores, dijo Vargas.
En muchos casos, los fusiles, balas o pistolas cruzan en pocas cantidades la frontera cada vez, aunque suceden miles de operaciones similares cada año.
Pero hay otros donde las bandas reúnen arsenales en territorio estadounidense y después los envían a México en compartimentos secretos dentro de camiones de carga.
Los vehículos cruzan las aduanas mexicanas sin problemas, dice Francisco Rivas, en parte por la corrupción de funcionarios pero también por amenazas de bandas de delincuencia organizada.
Las armas también se envían por túneles construidos en ciudades fronterizas. En la mayoría de los casos, el origen de los cargamentos es el «tráfico hormiga», y generalmente participan ciudadanos estadounidenses.
Luis Astorga, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sostiene que las rutas de tráfico de armas suelen ser las mismas para el trasiego de drogas y dinero.
Geografía del tráfico
Según dice Alberto Nájar, autor del artículo, de acuerdo con la Secretaría de la Defensa la mayor parte del tráfico ocurre en la frontera entre Tamaulipas y Texas.
En la región existe una cruenta disputa entre los carteles del Noroeste y El Golfo por controlar las rutas de tráfico de dinero, armas, personas y droga.
Las zonas de mayor trasiego de armas son las ciudades de Laredo, Texas y Nuevo Laredo; Mc Allen y Reynosa así como Brownsville y Matamoros.
Existen registros de tráfico de arsenales en las fronteras entre Chihuahua y Nuevo México, especialmente entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas.
Otro lugar es Sonora y Arizona donde la mayor parte del tráfico es por sitios clandestinos en el desierto de Altar, así como California y Baja California.
En esta zona los envíos de armas son, en muchos casos, por las aduanas entre San Diego y Tijuana.
Tipos de armas que circulan
Según la ATF y la Sedena la mayor parte de los cargamentos ilegales son fusiles semiautomáticos, pistolas y balas.
Sin embargo, el tráfico incluye armas de guerra. Las autoridades mexicanas han confiscado, en distintos momentos, cohetes antitanque M72 y AT-4.
También han decomisado lanzacohetes RPG-7, lanzagranadas MGL, fusiles Barret calibre .50, subametralladoras y pistolas «de nueva generación» equipadas con balas trazadoras y con capacidad de traspasar blindajes de tipo medio.
Estas armas son conocidas en México como «matapolicías», porque atraviesan los chalecos antibalas que portan los agentes.
Además, se han asegurado bazucas, misiles tierra-aire para derribar aeronaves y miles de balas y granadas de alto calibre, según datos de la FGR.
Alguna de las organizaciones a las que se confiscó este tipo de armas son los carteles de Sinaloa, Los Zetas, Jalisco Nueva Generación, Juárez y Los Caballeros Templarios, entre otros.
Las relaciones EU-México
No cabe duda de que el tráfico de armas es uno de los temas más complicados en la relación entre México y Estados Unidos.
Aunque el problema se agravó a partir de 2004, cuando el entonces presidente George Bush eliminó la prohibición para vender fusiles de asalto y armas semiautomáticas.
Según el especialista Weigend Vargas, entrevistado por BBC, es a partir de ese momento que empieza una relación entre el incremento de homicidios y violencia en suelo mexicano.
Para ejemplificar su dicho menciona algunos estudios que mostraron un incremento en el número de homicidios cometidos con fusiles de asalto en municipios mexicanos vecinos de Arizona y Texas.
Según los datos del estudio el fenómeno no sucedió en ciudades fronterizas con California.
A decir del especialista la diferencia está en que en los primeros estados las regulaciones para comprar armamento de alto calibre son «muy permisivas».
No obstante, el gobierno de Donald Trump se resiste a prohibir la venta libre armas en EE.UU.
Por otro lado la guerra contra y entre carteles de narcotráfico en México incrementó la demanda de armas.
A esto se suman los problemas de corrupción y la poca capacidad de las autoridades para vigilar su frontera.
Los distintos gobiernos mexicanos han solicitado a su contraparte un mayor esfuerzo para controlar el tráfico de armas.
No obstante, en Estados Unidos existen resistencias, si bien a partir del tiroteo en El Paso, Texas el pasado 3 de agosto es tema de discusión pública.
Actualmente muchos están en favor de que se prohíba de nuevo la venta libre de armas de asalto. Otros demandan revisiones más estrictas de antecedentes a los posibles compradores.
Lo cierto es que es un tema delicado pero urgente entre los países involucrados.