Así defendió AMLO nombramiento de Isabel Arvide como cónsul

Aclaró que la propuesta vino del Ejecutivo y aseguró que no establece relaciones de complicidad con nadie, en respuesta a la sugerencia de que se trata de “su amiga”.

Regeneración, 30 de julio de 2020. Esta mañana en la conferencia de prensa se le cuestionó al presidente Andrés Manuel López Obrador sobre el “polémico” nombramiento de la periodista Isabel Arvide como cónsul de México en Estambul, Turquía.

Después de describir la trayectoria de la periodista para definir que está preparada para el cargo, hizo visible la resistencia de los medios de comunicación respecto de su nombramiento. “Está preparada, ¿es polémica?, pues todos somos polémicos”, dijo.

“Yo lo que estoy defendiendo es el derecho que tenemos a nombrar o a proponer a quienes consideramos que pueden representar a México”, dijo.

LEER MÁS:  Ya dejamos de perder empleos y vamos para arriba: AMLO

La discusión en la matutina continuó, pues una reportera expresó que no se criticaba la carrera periodística de Arvide, sino que el presidente “está haciendo lo que se hacía en gobiernos anteriores”, dijo, “se tiene que tener carrera consular”, a lo que el presidente respondió contundentemente:

“No no, no exageres, no es así. Con todo respeto te pido que te informes, nosotros no podríamos violar un procedimiento, no se trata de un cargo que legalmente deba desempeñar un diplomático de carrera. Hay dos representaciones: las que corresponden a diplomáticos de carrera, que incluso tienen que ser aprobados por el senado y hay otra representación que depende del Ejecutivo y que no necesariamente se aprueban en el senado, entonces, hay que tener todos los elementos.

“Yo pensé que les iba a gustar que un compañero de ustedes fuera… No pertenece a la élite o al grupo conservador que ahora está en la oposición. Están muy sensibles, muy exquisitos”, añadió.

LEER MÁS:  AMLO: se han invertido 30 mil millones para atender la pandemia

Para recordar…

¿Quiénes eran los cónsules mexicanos en el extranjero?

Eduardo Medina Mora, ex director del CISEN, Procurador General de la República en el sexenio de Calderón y nombrado miembro de la Suprema Corte de Justicia por Peña Nieto fue embajador en Londres y en Washington, que junto con Fidel Herrera, embajador en Barcelona, dimitieron de su cargo por vincularse a casos de corrupción.