Mujer. Por primera vez se obtuvo material genético de algo que no fueran huesos. A la mujer los científicos la llamaron “Lola”


Regeneración, 17 de diciembre de 2019. A partir de un “chicle” de resina de abedul de 5 mil 700 años de antigüedad hallado en una excavación en Dinamarca, investigadores obtuvieron el material genético para reconstruir al ser humano que lo mascó.

La sustancia original, que de acuerdo con los investigadores de la Universidad de Copenhague, se obtenía a partir de calentar corteza de abedul, tenía varios usos desde los años 760 mil hasta los 126 mil antes de nuestra era.

Con el ADN completo, se logró reconstruir la fisonomía de quien resultó ser una mujer. Y la llamaron “Lola”.

Genoma humano de algo no humano

El director del estudio y profesor asociado, Hannes Schroeder, subrayó que es la primera vez que se consigue extraer un antiguo genoma humano de algo que no sean huesos.

LEER MÁS:  México, con potencial para ser igual de próspero que Dinamarca: Bloomberg

Tras secuenciar el ADN hallado en el trozo de “chicle”, los científicos determinaron que el individuo que lo masticó era una mujer, probablemente de ojos azules y con un tono de piel y cabello oscuros.

Hallan bacterias

Concluyeron que genéticamente era más cercana a los cazadores recolectores de la Europa continental que a los que habitaban en Escandinavia en aquella época.

Asimismo, en el examen del genoma no humano hallado, los investigadores detectaron especies características de bacterias orales.

Encontraron, por ejemplo, el “porphyromonas gingivales”, un patógeno conocido por causar la mononucleosis infecciosa o la fiebre glandular.

Evolución de los patógenos

“Nos puede ayudar a entender cómo los patógenos han evolucionado y se han extendido en el tiempo, y qué les hace particularmente virulentos en un entorno dado”, señalaron.

LEER MÁS:  México, con potencial para ser igual de próspero que Dinamarca: Bloomberg

“Al mismo tiempo, nos podría ayudar a predecir cómo se comportará el patógeno en el futuro y cómo podría ser contenido o erradicado”, señaló Schroeder.

La dieta de los ancestros

Los resultados de la investigación también arrojaron pistas sobre la dieta de los individuos de la época, incluyendo a esta mujer.

Entre la dieta encontraron material genético de plantas y animales, entre los que se encontraron muestras de nueces y pato.

Según Schoereder, este material es una “fuente valiosa” e inexplorada de información sobre la composición genética nuestros ancestros.

“Especialmente en un periodo del que no se tienen restos humanos”, puntualizó.