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El usuario entiende que con el uso del servicio “puede exponerse a un transporte potencialmente peligroso, dañino, perjudicial para menores y en cualquier caso censurable”, dicen los términos legales de Cabify. 

Regeneración, 19 de septiembre de 2017.- Ni Cabify ni Uber se hacen responsables por lo que suceda con sus conductores o lo que ocurra en sus unidades.

En su aviso legal, Cabify, la red de transporte que perdió su registro en Puebla por el asesinato de Mara Castilla, indica que “proveerá al Usuario de un servicio de transporte ajeno a la compañía. Toda responsabilidad u obligación nacida en virtud de la relación entre el Usuario y el tercer transportista, ya sea vía software o prestación de servicios, descansa únicamente en el Usuario, con todas las implicaciones que ello conlleva”,

Así, Cabify señala que “no evaluará la idoneidad, legalidad o capacidad de dicho servicio de transportes, renunciando el Usuario expresamente y exonerando a Cabify, de cualesquiera obligaciones, reclamaciones o daños surgidos como consecuencia de la relación entre usted y la tercera parte, en virtud del uso del software o sus servicios”.

Asimismo, expone que el usuario es el único responsable por utilizar el transporte y por lo que suceda una vez contratado el servicio:

“Entiende el Usuario que (i) con el uso de la Aplicación y/o Sitio Web y por consiguiente del servicio de transporte, puede exponerse a un transporte potencialmente peligroso, dañino, perjudicial para menores y en cualquier caso censurable, (ii) y que dicha actividad la realiza bajo su propio riesgo y responsabilidad”.

En el caso de Uber, expone que “no garantiza la calidad, idoneidad, seguridad o habilidad de los terceros proveedores. Usted acuerda que todo riesgo derivado de su uso de los servicios y cualquier servicio o bien solicitado en relación con aquellos será únicamente suyo, en la máxima medida permitida por la ley aplicable”.

Agrega que “Uber no será responsable de daños indirectos, incidentales, especiales, ejemplares, punitivos o emergentes, incluidos el lucro cesante, la pérdida de datos, la lesión personal o el daño a la propiedad, ni de perjuicios relativos, o en relación con, o de otro modo derivados de cualquier uso de los servicios, incluso aunque Uber haya sido advertido de la posibilidad de dichos daños”.

Ricardo Alexis Díaz, presunto asesino de Mara Castilla, fue acusado por tráfico de combustible, pero no importó para que el gobierno de Puebla le diera una carta de antecedentes no penales. Ricardo Alexis trabajó primero para Uber y fue despedido por conductas indebidas que no valieron para que Cabify no lo contratara. Aun cuando el servicio aseguró el pasado 14 de septiembre en un comunicado que su protocolo de seguridad es “el más estricto del mercado”.

Cada uno de los aspirantes a conductor de Cabify, debe presentar una carta de no antecedentes penales (no mayor a 6 meses) y, además, superar pruebas y exámenes antes de poder prestar el servicio a través de la plataforma.

En su página, Cabify indica “nuestro foco se encuentra en ofrecer un servicio premium a nuestros clientes y el contacto personal con nuestros conductores colaboradores”.

Además, señala que busca “profesionales comprometidos, con una fuerte orientación al cliente y con ambición de desarrollarse en el sector de la movilidad”.

En el caso de Uber, subraya que se debe completar la “certificación de seguridad en los centros de atención Uber en tu ciudad”, la cual “consta de un examen psicométrico y una revisión de tus antecedentes automovilísticos y penales”.

 

Con información de Milenio 

 

Si quieres informarte más, visita: Regeneración

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