¿De qué están hechas las Panditas de Ricolino?

Radiografía, por el Poder del Consumidor de Galletas Panditas Ricolino (33 g., un paquete)

• El 25% del producto es azúcar.

• De ¡41 ingredientes en total! contiene siete diferentes tipos de endulzantes.

• Estas galletas no contienen nada de fibra.

• Contiene colorantes artificiales, los cuales están asociados a cambios de conducta y déficit de atención en niños.

• Las galletas Panditas de Marinela son básicamente azúcar con harina, manteca vegetal y aditivos.

RicolinoPanditasGomitas125g16 enero 2014. Este tipo de productos ni siquiera es recomendado para ofrecerlo como postre a los niños o las niñas, ya que la cantidad de aditivos es muy elevada.

Observa la radiografía con la que la nutrióloga Xaviera Cabada, coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor, nos desentraña las verdaderas características y el valor nutricional de este producto.

 

Galletas Panditas de Marinela (33 gramos, 1 paquete):

 

Azúcar:

2.7 gramos por galleta, lo que es aproximadamente ½ cucharada de azúcar.

La galleta es pequeña y delgada, de apenas 11 gramos cada una.

Es decir, el 25% del producto es solamente azúcar.

El paquete completo contiene 8.1 gramos o 1½ cucharadas cafeteras de azúcar.

Pareciere que es poca azúcar, pero no lo es si consideramos el tamaño de cada galleta.

Además, para un niño o niña (ya que este producto y su publicidad está dirigida a ellos), el paquete completo cubriría del 32 al 54% de la cantidad de azúcar máxima tolerada para todo el día, de acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, pues este organismo indica que la cantidad de azúcar máxima tolerada para un niño o niña debe ser de tres a cinco cucharadas cafeteras de azúcar para todo un día.

Del total de los carbohidratos disponibles, el 35% es pura azúcar.

El resto es harina refinada con cero gramos de fibra. Es importante mencionar que la harina refinada metabólicamente se absorbe de manera similar al azúcar.

Alguien que consume diario o frecuentemente este tipo de productos tiene mucho mayor riesgo a padecer obesidad, síndrome metabólico y diabetes (jama.jamanetwork.com/Sugar-Sweetened Beverages_).

Además de esto, se ha observado que los altos consumos de azúcar provocan adicción, por lo cual una vez que se convierte en hábito es mucho más difícil dejar de consumir (www.saber.ula.ve/bitstream/Evidence intermittent_.pdf).

 

Fibra:

Cero gramos.

La cantidad de fibra que se sugiere consumir para un niño o niña en todo el día es de aproximadamente 19 gramos provenientes de granos enteros, frutas y verduras (www.who.int/dietphysicalactivity/publications/gsfao obesity.pdf).

Pero este producto no contiene nada de fibra.

 

Colorantes:

Contiene colorantes artificiales derivados del petróleo como rojo 40 o rojo allura, amarillo 5 o tartrazina, amarillo 6 o amarillo ocaso, azul 1 o azul brillante, los cuales están asociados a cambios de conducta y déficit de atención en niños (www.cspinet.org/new/pdf/bateman.pdf).

 

Ingredientes:

Harina de trigo (gluten), relleno [azúcar, dextrosa, jugo de fruta reconstituido (5.5%), sorbitol (2.6%), alta fructosa, glicerina, pectina, citrato de sodio ácido cítrico sorbato de potasio, sal yodada, hexametafosfato de sodio, saborizantes artificiales, colorantes artificiales (rojo 40, amarillo 5, amarillo 6 y azul 1)], grasa vegetal, azúcar, jarabe de maíz de alta fructosa, leche, extracto de malta, ácido cítrico, estearoil lactilato de sodio, sal yodada, bicarbonato de sodio, lecitina de soya, vitaminas y minerales (vitamina C, vitamina E, hierro, vitamina A, vitamina B3, zinc, yodo, vitamina B6, vitamina B2, vitamina B1, ácido fólico), saborizante artificial, colorante artificial (amarillo 5, rojo 40).

El primer ingrediente harina refinada.

El segundo ingrediente es azúcar.

Este producto contiene siete diferentes tipos de endulzantes y 41 ingredientes en total.

Las galletas Panditas de Marinela son básicamente azúcar con harina, manteca vegetal y aditivos.

Este tipo de productos ni siquiera es recomendado para ofrecerlo como postre a un niño o niña, ya que la cantidad de aditivos es muy elevada.

El consumo habitual de este tipo de productos representa un riesgo para la salud de los niños y las niñas, ya que contiene siete diferentes tipos de azúcares, entre ellos se menciona dos veces el jarabe de fructosa, que se ha visto tener mayores impactos metabólicos(chc.ucsf.edu/sew/PDFs/Consumption of Fructose and High Fructose_2011.pdf).

Por otro lado, se observa que contiene colorantes que se han asociado con cambios en la conducta de niños y niñas, como hiperactividad y déficit de atención.

Es esencial que la energía que se consuma provenga principalmente de hidratos de carbono complejos, grasas poliinsaturadas, monoinsaturadas y proteínas de fuentes, como los cereales enteros (avena, amaranto, arroz integral, trigo integral, cebada, centeno, etc.), leguminosas, productos de origen animal, frutas y verduras ya que son ricas también en fibra y micronutrimentos como las vitaminas y minerales (www.who.int/nutrition/topics/5 population nutrient_/en/).

Una de las poblaciones que el Estado debe proteger prioritariamente es la infancia. La industria no debe dirigir este tipo de productos a los niños y las niñas, ya que representan un riesgo para su salud.

 

Etiquetado:

El etiquetado es muy atractivo, pues está basado en colores brillantes como el verde, rojo, amarillo, azul, naranja.

Contiene también una caricatura de un osito panda justo enseguida de las imágenes de las galletas con el relleno de la gomita tipo “Panditas”.

Es claro que el producto va dirigido a los niños y las niñas, ya que contiene un personaje de caricatura y los colores son sumamente atractivos.

Además, en el comercial se utilizan niños y niñas para su promoción (www.youtube.com/watch?v=umgFH0gkzJ0).

En el centro se observa una leyenda que establece “con jugo de frutas”, cuando en la lista de ingredientes se establece que contiene “jugo de frutas reconstituido”, el cual es un sinónimo para “jugo de concentrado”, que de acuerdo a las guías dietéticas de Estados Unidos es considerado un tipo de azúcar, ya que se le han removido todas sus propiedades.

En la parte inferior del paquete, en letras muy pequeñitas se establece claramente que son “galletas con relleno de sabores frutales”, más no relleno con jugo de frutas.

Se observa también que en la parte frontal sólo se resaltan las calorías, pero por galleta, mas no por el paquete completo.

Es importante que los etiquetados de los productos expongan el contenido nutricional del total del producto y no de una sola porción, como en este caso.

Es obvio que difícilmente un niño o una niña se comerá una sola galleta.

La cantidad de calorías totales no es de 46 como aparentemente se dice, sino que es de 138.

Además, las calorías establecidas cubren un total del 2% de las calorías recomendadas, pero para un adulto, siendo que el producto va dirigido a los infantes. El requerimiento calórico de un menor no es de 2,000 calorías. por tanto, dicho porcentaje debería ser más elevado.

Es importante que el etiquetado no induzca al error, puesto que está claramente establecido en la norma oficial de etiquetado, NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que la información no debe inducir a error y debe ser clara (www.dof.gob.mx/NOM051 05/04/2010.html).

 

Valoración general:

No recomendado para consumo de niños y niñas, por la cantidad tan elevada de colorantes y aditivos.

 

Alternativa:

Galleta integral con mermelada de fresa (o la que más le guste al niño o la niña).

Nota: Es importante fijarse en los ingredientes de las mermeladas en caso de ser comerciales, ya que a algunas se les adicionan almidones, espesantes, gelatinas, jarabe de alta fructosa o fructosa, así como colorantes, como rojo allura o rojo 40, y conservadores, como benzoato de sodio.

El alto consumo de azucares y dietas bajas en fibra no ayudan a bajar peso, sino todo lo contrario, promueven el aumento de peso y a largo plazo provoca resistencia a la insulina (Isganaitis y Lustig, 2005).

No olvidemos que la obesidad es una enfermedad y además es una epidemia, la cual se presenta porque existe “algo” en el ambiente que está enfermando a la gente.

A diferencia de otras epidemias que se han presentado en la historia, aquí entre lo que nos está enfermando es el consumo de productos ultra industrializados o a lo que se le ha denominado la “dieta occidental”, que consiste en el alto consumo de productos con concentraciones elevadas de azúcar, grasa, sal, harinas refinadas y bajos en fibra.

Esta enfermedad no es una cuestión de “decisión personal”, ya que existe un fuerte engaño con referencia a lo que consumimos (www.youtube.com/The Fructose Epidemic – An Article by Dr Robert H. Lustig).