Episodios de la historia de México: Caravana del hambre

Episodios de la historia de México

Caravana del Hambre

Luz Nieto

 

Hace sesenta años, un episodio de lucha obrera conmovió las conciencias en el país. Mineros del carbón de Nueva Rosita, Coahuila, se enfrentaron a los poderosos dueños de la Mexican Zinc Co., filial de ASARCO, para exigir respeto a sus derechos la­borales: libertad y autonomía sindical, derecho a estallar una huelga.

En aquellos años, tres monopolios norteamericanos produ­cían 54% del plomo, 73% del cobre, 75% del zinc, 41% de la plata y 20% del oro de México. Y mientras sus dueños se en­riquecían, extrayendo sin límite los recursos de nuestro sub­suelo, los mineros vivían igual o peor que en los tiempos del porfiriato.

A los tres meses de estallada la huelga en Nueva Rosita, empeoran las condiciones de sobreviviencia de las familias de los mineros por los cierres de la clínica y de la única tienda. La muerte por hambre de 27 de sus niños, provocó la decisión de marchar hacia la ciudad de México en busca de justicia. Salie­ron el 20 de enero de 1951 y, luego de 50 días y 1,400 kiló­metros de caminata, llegaron a la ciudad de México. Rodeados de policías y soldados, el gobierno de Miguel Alemán los ence­rró en el Deportivo 18 de marzo, en Azcapotzalco y les impidió movilizarse en busca de solidaridad. Allí imprimían su Diario del Campamento y recibieron el apoyo de cientos de hombres y mujeres identificados con su lucha y conmovidos por su sufri­miento. Luego de poco más de un mes en la ciudad, víctimas de amenazas, amedrentamiento, intentos de sabotear su lucha y hasta suspensión de alimentos, los mineros fueron expulsa­dos por órdenes del gobierno y obligados a volver a su pueblo. No hubo para ellos justicia, y pocos de ellos supieron entonces el efecto que tendría en el pueblo de México su lucha, pionera en la batalla por la reconquista de los derechos de los trabaja­dores a partir de la segunda mitad del siglo XX. Queda su ejemplo, su dignidad, su memoria, como recordatorio de que todas las voces del dolor y de la dignidad importan.

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