Educadores y especialistas en geología advierten sobre el riesgo de sufrir golpes de calor en las escuelas sin aire acondicionado en España
Regeneración, 22 de junio 2026– A media mañana, los jóvenes en una escuela cerca de Barcelona juegan con agua en el patio. Dentro de las aulas, el calor se vuelve intolerable, como ocurre en muchos de los centros que supervisa la iniciativa catalana “Aules que cremen” [Aulas que queman, en catalán], que denuncia la falta de adaptaciones ante temperaturas en aumento.

Olas de calor
En la vanguardia del cambio climático, las olas de calor son cada vez más prolongadas en España, donde numerosos colegios públicos aún carecen de sistemas de aire acondicionado.
“Estamos pasando mucho calor y eso tiene una afectación global en nuestro día a día con los niños”, indica Marta Abril.
Abril trabaja como maestra en la escuela pública Patufet Sant Jordi de L’Hospitalet de Llobregat, ubicada en la zona metropolitana de Barcelona.
“Los dolores de cabeza [de los alumnos] cuando suben del patio son constantes. Tienes que recordarles que antes de jugar se mojen la cabeza, que durante el patio se vuelvan a mojar”, cuenta la profesora.

Temperatura
A pocos días de finalizar el curso, en un día de junio, la temperatura en el interior de la escuela superará los 29 ºC, según el sensor colocado en una de las aulas.
Este dispositivo envía automáticamente sus lecturas al sitio web “Aules que cremen”, creado principalmente por un grupo de educadores.
La idea le nació a Pau Sánchez, profesor de Tecnología en una escuela secundaria pública, al leer hace algunos meses que las temperaturas no deberían sobrepasar los 27 grados en un espacio de trabajo cerrado.
Entonces, conversó con su antiguo compañero de clase Octavi Enrech, que se dedica al desarrollo de software.

Plataforma
Así, juntos idearon esta plataforma que utiliza sensores elaborados con materiales disponibles en las aulas de Tecnología.
Pocas semanas más tarde, recolectan información de casi 300 centros educativos en Cataluña, que forman un mapa lleno de zonas críticas.
“La evidencia ya se sabía, pero ahora al menos está escrita en alguna parte. Que las temperaturas son exageradamente calientes.
Hay escuelas con 35 grados, con alumnos haciendo clase. Que a mí me parece impensable”, enfatiza Enrech.

Cambio climático
España, parte del sur de Europa, está habituada a las altas temperaturas, pero el cambio climático las está intensificando, al tiempo que agrava fenómenos como las olas de calor.
“Estamos en lo que a veces se ha denominado un ‘hot spot’, un área especialmente sensible al calentamiento”, subraya Javier Martín Vide, profesor emérito de Geografía en la Universidad de Barcelona.
Los sindicatos de maestros en Valencia (este) también han alzado la voz ante las altas temperaturas en sus escuelas.
De forma similar, en Cataluña y en otras comunidades, los docentes han estado en huelga y movilizaciones durante meses pidiendo mejoras en la educación pública.

Respuesta
Como respuesta, las autoridades de este país tan descentralizado han anunciado inversiones millonarias para climatizar y acondicionar centros, sumándose a las iniciativas que están en marcha.
Una de las iniciativas más grandes es la de Barcelona, que ya ha climatizado 54 centros y otros 30 se encuentran en trámite gracias al Plan Clima Escuela.
Se destinarán aproximadamente 100 millones de euros de la tasa que se cobra a los turistas para adecuar unas 140 escuelas primarias públicas de la ciudad.













