Etnia indígena transfronteriza no permitirá muro en su territorio

Los Pápago de Sonora o Tohono O’Odham son una sola tribu indígena que quedó separada por la frontera cuando en 1853 México perdió la mitad de su territorio.

 

pápagos

Regeneración, 10 de febrero de 2017.- Una tribu indígena transfronteriza, no permitirá que su territorio se vea dividido por el muro de Trump, pero el paso libre que tenían los integrantes de la etnia entre México y Estados Unidos sí que podría verse afectada por las medidas mgratorias.

Desde 1853, año en que se firmó el Tratado de la Mesilla con el que México cedió la mitad de su territorio a Estados Unidos, los indígenas vieron dividido su territorio por la frontera, pero eso no les ha impedido pasar libremente de un lado y otro en la frontera.

Para ir a la parte de su territorio en Estados Unidos, los indígenas pápagos, como se les conoce en México, sólo necesitan una credencial que los acredita como parte de la etnia para ir, pero esto podría terminar por las políticas migratorias de Donald Trump.

El territorio de la etnia abarca parte del gran desierto de Altar, ubicado entre los estados de Sonora, en México y Arizona, en Estados Unidos. Son alrededor de 500 miembros de la tribu en distintos puntos del territorio mexicano y casi 30 mil en territorio estadounidense.

Los pápagos se encuentran dispersos en siete pueblos por las inmediaciones del municipio de Plutarco Elías Calles, Caborca, Pitiquito, Sáric, Puerto Peñasco y Magdalena.

Para pasar por la reserva a la comunidad de Tohono O’Odham, asentada en el país vecino, los de lado mexicano deben adentrarse en el desierto por más de dos horas, para pasar por una sencilla abertura en el cerco de púas que divide ambos países.

Mientras tanto,la comunidad Tohono O’Odham, asentada en Arizona, ha declarado firmemente que no permitirá la construcción de un muro fronterizo en su territorio; sus hermanos pápagos en Sonora apoyarán con todo lo necesario para que Donald Trump no violente su reserva.

Socorro Velasco, indígena pápago residente en México afirmó que, de realizar manifestaciones, bloqueos o cualquier otra acción, apoyarán sin duda a sus hermanos para impedir la construcción de un muro que divida el territorio indígena.

“Si se construye un muro, no vamos a poder entrar, por eso no quieren los de la etnia que se construya, no pueden por la reserva porque es propiedad indígena. Nosotros también estamos con los hermanos de allá y si nos piden apoyo, claro que si se los daremos. Estamos dispuestos a apoyar, somos hermanos”, manifestó Socorro.

“Hay un intercambio constante de todo, el que quiere va y estudia para allá, pero no muchos, es raro el que quiere estudiar, casi no se van para allá. Aquí en Quitovac, es el centro de las comunidades en Sonora, y ellos vienen cada tercera semana de julio a realizar la danza para la lluvia”.

De un lado y de otro de la frontera, la difenrencia de condiciones de vida de la misma etnia es abismal, pues mientras en Estados Unidos cuentan con todos los servicios, los emxicanos viven en condiciones precarias, en calles sin pavimentación, con trabajos muy pesados en rancherías o minerías.

“La diferencia es que ellos allá tienen mucha ayuda y nosotros no. No es lo mismo. Aquí si hay muchos que vienen y traen ayudas, otros que no. Pero tenemos como seis años que no nos dan ayuda del gobierno, que era dinero, más que nada”, explicó Socorro Velasco.

Vía La Silla Rota