La caída de “El Marro” se debió gracias a la lucha contra el robo de combustible, el trabajo de la UIF y la coordinación entre autoridades.

 

Regeneración, 7 de agosto del 2020.Dos de las organizaciones criminales que han tenido uno de los enfrentamientos más sanguinarios en los últimos años, ha sido la liderada por José Antonio Yepes “El Marro” y Nemesio Oseguera “El Mencho”.

El Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL) y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) han tenido una constante lucha en Guanajuato.

“El Marro” controlaba en Guanajuato la ordeña a los ductos de Pemex, negocio que a «El Mencho» no le interesaba.

Sin embargo, éste buscó un acuerdo con el líder del CSRL, para que le permitiera el paso de su “mercancía” en su territorio.

Oseguera mandó a su sobrino a negociar el peaje con “El Marro”. Pero el 17 de enero del 2017, en la salida de la carretera de Irapuato-León, fue asesinado.

En octubre de ese mismo año a través de un vídeo, “El Marro” le declaró la guerra a “El Mencho”.

La caída de «El Marro»

El poder de Yepes creció con el aumento del robo de combustible, con lo cual pagó nóminas, sobornos y amplió su poder a Querétaro, Hidalgo y una parte de Jalisco. La violencia envolvió al estado de Guanajuato, al tiempo que Yepes era cobijado por la protección de autoridades y de pobladores.

Sin duda alguna, el trabajo hecho por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) dio un duro golpe a las finanzas del cártel de “El Marro”. Sumado a ello la lucha que emprendió el Gobierno Federal para detener el saqueo a Pemex, dejó al líder del CSRL sin recursos.

Alfonso Durazo indicó que el trabajo de las autoridades había hecho que “El Marro” dejará su casa con alberca y tratará de huir… su captura estaba cerca.

Fue así que el 2 de agosto en un trabajo coordinado entre las diversas fuerzas de los distintos niveles de gobierno, de logró detener al hombre que había convertido a Guanajuato en uno de los estados más violentos del país.

Para su captura la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) movilizó a más de mil elementos, sin que se registrara un enfrentamiento.