Morena: la organización es necesaria.

Armando Bartra
 
México, Distrito Federal; domingo 20 de marzo de 2011

Buenos días.

El Movimiento Nacional por la Defensa del Petróleo, de la Economía Popular y de la Soberanía Nacional no existe más.

Hoy nuestro Movimiento se llama Movimiento Regeneración Nacional. Se llama Morena.

Morena como nuestra gente, Morena como nuestra tierra.

¿Les gusta el nombre?… A mÍ también.

Un nombre breve para una lucha larga.

Y Morena cumple.

Hace nueve meses, el 25 de julio de 2010, Andrés Manuel López Obrador presentó en el Zócalo los diez puntos del Proyecto Alternativo de Nación.

Con esto dimos inicio a una Consulta para discutir, enriquecer el Proyecto.

El compromiso fue que para marzo de 2011 tendríamos una propuesta más amplia y pormenorizada.

Aquí está. Morena cumple.

Por nueve meses discutimos el Proyecto en su conjunto y por partes. Lo debatimos con miles de personas en más de 200 foros regionales, estatales y nacionales. Nutridos encuentros que realizamos en todos los estados de la República.

En esos foros se presentaron ideas para mejorar el programa. Muchas ideas. Buenas ideas. En total recibimos más de 500 propuestas por escrito. Propuestas pensadas, sensatas. Propuestas basadas en la experiencia y los conocimientos de miles de mexicanas y mexicanos que conocen los problemas del país y saben cómo resolverlos.

En Tuxtla, capital de Chiapas, un juez jubilado propuso que la corrupción de los funcionarios públicos se tipifique como delito. Porque el ámbito judicial -dijo- está lleno de corruptos, pero si acaso se les acusa es por otros delitos. Y propuso también que la impunidad sea un agravante de la corrupción. No sé de leyes, pero creo que la del magistrado chiapaneco es una buena idea.

En la misma reunión un agricultor propuso que se fomente la producción de cacao, un grano originario de nuestro país pero del que hoy apenas se cultivan 3 mil hectáreas. ¿Por qué siendo el cacao nuestra aportación al mundo, en México no se hacen buenos chocolates? Sin duda una excelente idea.

Y así cientos y cientos más.

El magistrado, el agricultor… ellos son los autores del Nuevo Proyecto de Nación. El libro lo firman 37 personas que le echaron pluma. Pero los autores somos todos. Ustedes, nosotros y cientos de miles que no pudieron venir pero están con el Movimiento.

El libro recoge algunas de las propuestas presentadas en la Consulta. No entraron todas. De haberlas incluido esto sería un directorio telefónico. Pero las propuestas están ahí para enriquecer los proyectos sectoriales y regionales que habrá que diseñar… Porque el Nuevo Proyecto de Nación no está terminado. Seguimos recogiendo ideas, seguimos recibiendo propuestas.

Este documento desarrolla los Diez Puntos de López Obrador y son innumerables las aportaciones de Andrés Manuel al proyecto. Destaco una que sólo podía venir de un hombre excepcional que en sus continuos recorridos por el país le ha tentado el agua a los camotes: ha escuchado las voces del México profundo y conoce los sentimientos de la nación.

No se anden con medias tintas -nos ha dicho una y otra vez Andrés Manuel- no le bajen a las propuestas para tranquilizar a los temerosos. Es tiempo de hablar fuerte y claro sobre la profundidad del cambio que hace falta. Necesitamos un proyecto radical, no por airado y rijoso sino por que vaya a la raíz de los problemas. México no está para proyectos vagos, palabras suaves y propuestas tibias.

¿Ustedes cómo la ven?

Las ideas contenidas en este libro son mucho más que un programa de gobierno. Son, como dice la portada, un Nuevo Proyecto de Nación.

Un plan de reconstrucción nacional que compromete a todas y a todos, no sólo al gobierno progresista que queremos.

Un plan de acción inmediata que no es para echarlo a andar después el 2012 -y si ganamos- , sino para impulsarlo desde ahora cada quien en su espacio, cada quien en su frente de trabajo, cada quien desde su trinchera.

Un plan estratégico, ambicioso, visionario que no es para un sexenio sino para muchas generaciones.

Salvar a México de la decadencia y construir el país que queremos no es tarea exclusiva de políticos y funcionarios públicos, por responsables, honestos y cumplidores que estos pudieran llegar a ser cuando ganemos. La recuperación de México es tarea de todos.

La regeneración nacional no es cosa de días o meses. Demandará muchos años de esfuerzo continuado. Pero hay que cambiar el rumbo ya. Ahora. Antes de que sea tarde. Antes de que el desgaste y la descomposición ya no tengan remedio. Antes de que no haya vuelta atrás. Hay que detenerlos antes de que se acaben el país.

El Nuevo Proyecto de Nación retrata la crisis que vivimos. Pero también deja constancia de que hay solución, de que México tiene remedio.

Y sobre todo pone en claro que ante nosotros se abren dos caminos: el de la continuidad que conduce al abismo y el del cambio verdadero.

Pero en la encrucijada hay quien se extravía, quien pierde el rumbo.

Confundidos o malintencionados, unos cuantos dicen que juntándose con la derecha gobernante que se robó la elección y nos acabó de llevar a la ruina se podrá detener al PRI y salvar al país.

¿Ustedes creen eso?

Otros, en cambio, al verse sumidos en la desgracia añoran el pasado y quisieran que regresara el PRI. A estos nostálgicos de buena fe habría que preguntarles:

El crecimiento económico en los años de la posguerra: ¿fue gracias el trabajo del PRI o al esfuerzo de millones de mexicanos y mexicanas?

Los carreteras y puentes que entonces se construyeron ¿los hizo PRI o los hicieron los sufridos y mal pagados peones camineros?

La autosuficiencia alimentaria que tuvimos hasta los años setenta del siglo pasado ¿hay que agradecérsela al PRI o al sudor y el trabajo de los campesinos?

Miremos al pasado. Sí. Pero no para añorar asesinos como Díaz Ordaz, ladrones como López Portillo y vendepatrias como Carlos Salinas. Miremos al pasado para sacar inspiración de las hazañas económicas, políticas, sociales, culturales de las mexicanas y mexicanos de a pie.

Si como dicen algunos, el objetivo fuera sólo impedir que pase el PRI o desbancar al PAN, según el caso. Bastaría con que donde gobierna el PRI llamáramos a votar por el PAN, y donde gobierna el PAN llamáramos a votar con el PRI. Y para eso no necesitamos un partido de izquierda. Vaya, para eso ni siquiera necesitamos izquierda.

Pero no se trata de esto. Se trata de sacar al país del atolladero donde lo han metido el PRI y el PAN, el PAN y el PRI. Que nadie se confunda.
¡Organización, organización y más organización!, dice y repite Andrés Manuel López Obrador.

Y sí, la organización es indispensable. Pero hoy, cuando presentamos este Nuevo Proyecto de Nación, hay que decir también ¡Proyecto, proyecto y más proyecto!

Porque sin proyecto de poco sirve la organización y sin organización el proyecto no tiene nervio, no tiene músculo, no tiene sangre.

¿Qué es lo que necesita Morena? Morena necesita proyecto y organización. Mucha organización y un buen proyecto.

Y hoy venimos a decirles que hemos avanzado en el cumplimiento de estas dos tareas. No lo suficiente, pero hemos avanzado. Y seguiremos avanzando. Morena cumple.

¡Viva Morena!

¡Viva México

{jcomments on}