Recuerdan a a Siqueiros con cápsulas audiovisuales a 125 años de su natalicio

Los videos que se emitirán en redes sociales son una semblanza bioráfica del pintor realizados con fotografías del Centro de Investigación y Documentación Siqueiros 

RegeneraciónMx.- Con el objetivo de impulsar la difusión, de la trayectoria artística y política, así como del legado estético de David Alfaro Siqueiros, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de Proyecto Siqueiros (integrado por la Sala de Arte Público Siqueiros y La Tallera), publicará dos cápsulas audiovisuales a través de sus redes sociales, en el marco de “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. 

Se transmitirá una semblanza biográfica del muralista, la cual podrá apreciarse el miércoles 29 de diciembre, día en el que se celebra el 125 aniversario de su natalicio. Integrado por fotografías del acervo del Centro de Investigación y Documentación Siqueiros (CIDS). Este material audiovisual da cuenta de algunos de los aspectos más sobresalientes de la vida y obra del creador, como su participación en la Escuela Mexicana de Pintura al lado de Diego Rivera y José Clemente Orozco, principalmente, y su labor a favor de un arte público al servicio del pueblo, expresado principalmente por medio de la pintura mural. 

EL ACTIVISMO POLÍTICO 

En la cápsula se hace mención del activismo político de Siqueiros, quien luchó en la Revolución Mexicana y la Guerra Civil Española, y fue miembro del Partido Comunista Mexicano, además de promover diversas agrupaciones sindicales. Algunas de sus acciones incluso lo llevaron a la cárcel y al exilio. 

Asimismo, en el video se rememora que, al final de su vida y por medio de un testamento público, Siqueiros legó al pueblo de México una importante colección de obras de caballete, gráfica y dibujo, además de estudios y proyectos murales, su archivo personal y biblioteca, la Sala de Arte Público en la Ciudad de México y su taller en Cuernavaca, Morelos, actualmente La Tallera. 

En tanto, el jueves 6 de enero de 2022, fecha en la cual se conmemorará el 48 aniversario del fallecimiento del artista, se emitirá un material audiovisual sobre el primer mural que realizó. 

Con esta actividad, Proyecto Siqueiros da inicio a la publicación de una serie de cápsulas que aborda la totalidad de la obra mural del creador (37 piezas que realizó a lo largo de más de cinco décadas, de las cuales 23 se encuentran en la Ciudad de México, ocho en otras entidades de la República y seis en el extranjero), en el marco de la conmemoración del centenario del movimiento muralista mexicano. 

Derivada de una investigación documental llevada a cabo por la responsable del CIDS, Mónica Montes, la cápsula que da inicio a la mencionada serie versa sobre el conjunto ubicado en el cubo de la escalera del denominado Colegio Chico del Antiguo Colegio de San Ildefonso (anteriormente sede de la Escuela Nacional Preparatoria), e integrado por  El espíritu de Occidente o Los elementos, Los mitos caídos, El entierro del obrero sacrificado y Llamado a la libertad, murales realizados entre 1922 y 1924 en tres técnicas: encáustica, fresco y temple. 

La cápsula, documentada gráficamente por medio de imágenes a color capturadas por el fotógrafo neerlandés Bob Schalkwijk –quien brindó a Proyecto Siqueiros la posibilidad de emplearlas con este propósito de difusión–, cierra con un fragmento sonoro de una conferencia impartida por el artista mexicano alrededor de 1956 en la capital del país, en la cual, entre otras cuestiones, refirió lo siguiente acerca de los albores del movimiento muralista nacional: 

“En 1922 se materializa mi expresada voluntad en favor de un estado de derecho democrático para mi patria con el surgimiento del muralismo, con Diego Rivera, José Clemente Orozco, Xavier Guerrero, Fernando Leal, Fermín Revueltas, Jean Charlot y Emilio García Cahero, quienes, respondiendo al mismo impulso político mío, al mismo desarrollo ideológico democrático, habían llegado por diferentes vías a las mismas conclusiones. Así surgió en México, para utilidad política de la Revolución Mexicana en desarrollo, como para todos los pueblos democráticos del mundo, una forma artística destinada a ocupar un puesto mayor frente al cuadro llamado de caballete, dado su carácter histórico de objeto para la simple apropiación privada”.