Solalinde pide al gobierno y la iglesia arropar migrantes centroamericanos

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    El albergue Hermanos en el Camino, dirigido por Solalinde durante estos 10 años, ha brindado atención a casi 300 mil migrantes, procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala.

    Regeneración, 27 febrero 2017.- Este domingo, durante la conmemoración de los 10 años de la fundación del albergue Hermanos en el Camino dirigido por el sacerdote Alejandro Solalinde, como parte de la celebración se ofrecieron una misa de acción de gracias y una cadena de abrazos, además de que se exigió al Estado mexicano que se convierta en hogar para migrantes centroamericanos.

    Solalinde explicó que se eligió Ciudad Ixtepec, en el Istmo de Tehuantepec, para instalar el albergue, pues la localidad es cercana a la frontera sur de México y se buscaba con él atender a los migrantes, vulnerables a vivir violencia y que pasaban cerca a bordo del ferrocarril conocido como La Bestia, que una parte de su recorrido va de Tapachula a Ixtepec.

    Solalinde destacó que ‘‘cuando se quiere, se puede’’, como lo demuestra haber cumplido una década de mucho trabajo, exigencias y también de solicitar políticas públicas para los migrantes centroamericanos que llegan a territorio mexicano.

    ‘‘Queremos decirle a todas las personas de México y fuera del país, que sí es posible hacer cosas, enfrentar la adversidad y superar al miedo; hemos dado un paso muy grande en estos 10 años, que significan muchas jornadas de servicio y de lucha por condiciones justas; hemos levantado muchas conciencias y hemos visto la increíble misericordia de Dios, que si no fuera porque él la tiene para con nosotros, este albergue no seguiría vivo’’, dijo.

    Hermanos en el Camino ha brindado atención a casi 300 mil migrantes, sobre todo procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala; algunos en el refugio y otros en las vías del ferrocarril.

    El gobierno mexicano ‘‘traicionó’’ a sus hermanos centroamericanos porque los persigue, los trata como delincuentes y violenta sus derechos humanos. Por ello invitó a que ‘‘la Iglesia católica haga conciencia para que convenza a sus feligreses que los migrantes son sus hermanos’’, finalizó.

     

    Con información de La Jornada y AristeguiNoticias