Bolsonaro sale del hospital y se va a arresto en casa por 3 meses

El ultraderechista Jair Bolsonaro sale de cuidados intensivos para irse a un «arresto domiciliario humanitario» de 90 días

Regeneración, 27 de marzo 2026– Después de dos semanas hospitalizado en el DF Star de la capital debido a una bronconeumonía, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien tiene una sentencia de 27 años por golpismo, fue dado de alta el viernes 27 de marzo.

«Arresto domiciliario humanitario»

En vez de regresar a prisión, fue llevado a su casa bajo lo que las autoridades llaman «arresto domiciliario humanitario».

Bolsonaro cumplirá al menos tres meses de arresto domiciliario.

Este viernes 27 de marzo, el exmandatario fue trasladado a su hogar tras recibir el alta del hospital DF Star.

«Su recuperación en los últimos dos días ha sido satisfactoria: sin complicaciones», informó su médico, Brasil Caiado, a los medios.

Regreso a casa

Bolsonaro regresa a su casa en el barrio Jardim Botânico, donde vivía con su esposa, Michelle Bolsonaro, y su hija de 15 años, Laura, antes de su condena.

El juez Alexandre de Moraes del Tribunal Supremo le otorgó un permiso para cumplir su condena de esta manera durante 90 días por razones de salud.

Al finalizar este plazo, se evaluará nuevamente al exjefe de Estado para decidir si se prorroga la medida o no.

Bolsonaro, de 71 años, cumple una pena de 27 años de prisión desde noviembre de 2025.

Golpe de Estado

Fue declarado culpable de intentar dar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El líder de extrema derecha, que estuvo en el poder entre 2019 y 2022, tiene un historial de hospitalizaciones y cirugías.

Su médico señaló que el expresidente deberá regresar al hospital a finales de abril para una operación en el hombro.

La Fiscalía mencionó que el arresto domiciliario aseguraría «los cuidados necesarios para supervisar continuamente la salud del expresidente».

Beneficio

Al día siguiente de ese anuncio, el juez De Moraes decidió conceder el beneficio, aunque limitado a un período inicial de 90 días y con condiciones estrictas.

Entre las restricciones impuestas, Bolsonaro deberá usar una pulsera electrónica, como hizo entre agosto y noviembre de 2025.

El expresidente no podrá acceder a teléfonos móviles ni a redes sociales, ni directamente ni a través de otras personas.

Asimismo, las visitas estarán restringidas solamente a sus abogados, médicos y sus hijos.

El Supremo justificó estas restricciones como necesarias para «mantener un ambiente controlado» que su estado de salud requiere y prevenir nuevas infecciones.