La hija del exmandatario Alberto Fujimori indica que la nación sudamericana se encuentra más cerca del orden, después del conteo de votos
Regeneración, 30 de junio 2026– La candidata derechista a la presidencia de Peru, Keiko Fujimori, está al frente de la contienda, después de que las autoridades electorales finalizaran el escrutinio de votos posterior a una controvertida segunda vuelta, que su oponente de la izquierda, Roberto Sánchez, se niega a aceptar.

Anuncio oficial
Fujimori manifestó el lunes que continuaría esperando un anuncio oficial del Jurado Nacional Electoral (JNE) de Perú.
Luego que la autoridad electoral, ONPE, culminara la revisión de las boletas impugnadas.
“Cada vez estamos más cerca de emprender un camino de orden y esperanza para todos los peruanos”, expresó Fujimori en un mensaje en redes sociales.
Fujimori, hija del fallecido presidente Alberto Fujimori, quien fue condenado por violaciones a los derechos humanos, se ha comprometido a «unir al país».
El recuento final mostró que superó a su contrincante de izquierda, Roberto Sánchez, con un 50,13% frente a un 49,86%, con el total de los votos contabilizados.

Proceso
Se anticipa que el JNE declare oficialmente al ganador el 3 de julio, después de un proceso de conteo que se ha extendido por semanas.
Sin embargo, es poco probable que los resultados de la segunda vuelta del 7 de junio pongan fin a los años de crisis política en Perú.
Esto se da en un contexto donde nueve presidentes han ocupado el cargo en solo 10 años, antes de ser destituidos o removidos de sus cargos.
Sánchez ha rechazado aceptar los resultados de las elecciones, alegando que estuvieron llenas de irregularidades y fraude.

Manifestaciones
No ha presentado evidencia que respalde estas afirmaciones, pero ha convocado manifestaciones para “defender el voto” y ha anunciado que llevará a cabo un recurso legal para impugnar la declaración oficial.
Este tipo de reclamos se ha vuelto habitual en Perú, donde el sistema político se ha tornado cada vez más inestable.
Todo esto ocurre en medio de una disminución de la confianza de los votantes en las elecciones y en las instituciones gubernamentales en años recientes.

Descontento
Numerosos votantes expresaron su descontento después de la primera vuelta de votación en abril, cuando problemas logísticos causaron retrasos en algunas áreas de la capital, Lima.
Los observadores electorales señalaron que no había evidencia de fraude generalizado, aunque reconocieron la frustración de los votantes.












