FEPADE y caso Odebrecht, del fiscal incómodo al fiscal a modo (II) por Jenaro Villamil

Según el columnista están preparando el camino para dar carpetazo al caso Odebrecht, ello abarca el despido de Santiago Nieto y la designación del nuevo fiscal.

 

Por Jenaro Villamil| Homozapping

Las Videos de Quinto Elemento Lab

Rudo en sus respuestas y en su trato con los medios, Coello Trejo afirmó el 4 de diciembre que los videos y revelaciones difundidos en el medio digital Quinto Elemento Lab durante esta semana son “refritos” de lo que había publicado Proceso en agosto de este año.

“Lo que vi del video es que hay incongruencias, déjame terminar de ver todo lo que se dice ahí”, afirmó Coello Trejo a El Financiero-Bloomberg y descartó que los videos contengan algún valor mientras no sean debidamente certificados por la PGR o por el gobierno de Brasil.

En esos videos, se reproducen las declaraciones en diciembre de 2016 de Luis Alberto de Meneses, ex directivo de Odebrecht y contacto con Lozoya Austin, y de Hilberto Mascarenhas Alves da Silva, jefe del Departamento de Operaciones Estructuradas de la compañía, rebautizado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como el “área de sobornos” creada por Marcelo Odebrecht en 2010.

Tanto el testimonio de De Meneses como el de Alves da Silva ante el juez Sergio Moro, magistrado del Tribunal Supremo de Justicia de Brasil, confirman varias de las pistas investigadas por la PGR y la FEPADE y divulgadas por Proceso, Mexicanos en Lucha contra la Corrupción y la Impunidad, Reforma y Quinto Elemento Lab.

Entre esas pistas, se revela que Lozoya sostenía desde 2009 una relación con De Meneses. Asesoró y apoyó a Odebrecht durante el sexenio de Felipe Calderón para conseguir el contrato en la refinería de Tula, Hidalgo. Les recomendó asociarse con Tapia Constructores, cuyo director general es Juan Carlos Tapia.

“En 2012, también había elecciones federales para presidente y en este contexto Emilio Lozoya gana espacio con el comité de campaña presidencial y le asignan la responsabilidad de supervisar la política exterior”, relató De Meneses.

“En este proceso, cuando ya estaba posicionado en el comité de campaña presidencial, me plantea que sería muy importante para él que pudiéramos contribuir a algo por todo lo que él nos había apoyado desde 2009… Consideré que él ya era parte del equipo de un candidato, de un partido que lideraba las encuestas.

De Meneses habló con Luis Antonio Mameri, vicepresidente de Odebrecht para América Latina y África. Le solicitó 5 millones de dólares de “propinas” para Lozoya. Se autorizaron 4 millones de dólares. Se reunió con Lozoya en un café en Las Lomas en la Ciudad de México para decirle que le pasarían esta cantidad. “El estuvo de acuerdo. No puso ninguna objeción”, afirmó.

Luego, en las oficinas de Odebrecht, en la Ciudad de México, Lozoya les pasó los datos de las cuentas, entre ellas, la de Latin American Asian Capital y Zacapan S.A., donde se habrían transferido los 4 millones de dólares en varias entregas.

Después del 2012, Odebrecht depositó entre 2013 y 2014 un total de 6 millones de dólares en cuentas bancarias que se abrieron en HSBC de Mónaco, a nombre de una empresa off shore, cuyo titular es Rodrigo Tacla Durán, intermediario financiero contactado por Odebrecht, quien endosó y transfirió las cuentas a Lozoya Austin, según el testimonio videograbado el 15 de diciembre de 2016 de Alves da Silva.

“Rodrigo (Tacla Durán) transfirió las acciones de los off shore, de la cuenta en donde fue depositado el dinero. En cualquier momento, Emilio (Lozoya) podía decir ‘esa off shore es mía y esa cuenta es mía’, si en algún momento hubiera un malentendido entre Rodrigo y él”, abundó Alves da Silva.

En noviembre de 2013, Odebrecht México ganó un contrato por mil 364 millones de pesos ante Pemex Refinería para “acondicionamiento y movimiento de tierras para el aprovechamiento de residuales en la refinería Miguel Hidalgo”.

En función de eso, Odebrecht le pagó los sobornos: el 3 de diciembre de 2013 fue la primera transferencia por 1 millón de dólares; el 10 de diciembre del mismo año 1 millón 350 dólares. Ambos depósitos antes de firmar el contrato el 15 de febrero de 2014. Y después le transfirieron al Meinl Bank, en Antigua, 1 millón 350 mil dólares hacia la cuenta que Zacapan S.A. tenía en Neue Bank AG, con sede en el principado de Lichtenstein. En marzo de 2014 hubo dos pagos más que completaron los 6 millones de dólares. Todo esto, según la versión de Alves da Silva.

FEPADE y caso Odebrecht, del fiscal incómodo al fiscal a modo (I) por Jenaro Villamil

Perú y el Caso Mexicano

De los 12 países donde se han realizado investigaciones en torno a la red de sobornos de Odebrecht, uno de los casos más similares es el de Perú, donde tanto el fiscal Alonso Peña como los jueces han avanzado a partir de la presión de las revelaciones mediáticas.

“En Perú los casos han avanzado al compás de las filtraciones. Las autoridades se mantuvieron expectantes. Nunca hubo una iniciativa propia”, afirmó Julio Arbizu, ex fiscal de Perú, en entrevista vía telefónica con Proceso.

Odebrecht distribuyó sobornos tanto a la campaña del APRA, del dos veces presidente Alan García, como a la de Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, y también del ex presidente Ollanta Omala, el único ex presidente preso.

“Odebrecht prácticamente hizo una captura del Estado en Perú. Ahí tuvo tratos con una diversidad de personajes tanto de gobiernos locales, como del gobierno nacional y de empresas públicas. En el caso mexicano, tal parece que sólo ha sido con Pemex”, afirmó Arbizu.

-¿La diferencia entre México y Perú es el propio peso del presidencialismo en nuestro caso? –se le preguntó a Arbizu.

-En efecto, ese es el gran problema de México. Aquí hay una estructura piramidal del poder con quien Odebrecht negoció y sobornó. En Perú sólo en la época de Alberto Fujimori y Montesinos hubo una estructura piramidal bicéfala que se desmanteló.

“Ahora lo que existe en Perú son núcleos segmentados de corrupción que no obedecen a una estructura piramidal. Es más difícil investigar en este caso”, afirmó Arbizu, responsable de investigar y desmantelar la estructura de corrupción en la época de Fujimori y Montensinos.

Según Arbizu, el “rey de la impunidad” en Perú es el dos veces presidente Alan García, quien cuenta con una red de protección entre funcionarios de la fiscalía y del Poder Judicial. Las iniciales de “A.G.” aparecieron en la agenda de Marcelo Odebrechet, el presidente de la compañía brasileña, y sólo a partir de ahí comenzaron a involucrarlo.

La triangulación de fondos fue también el mecanismo para pagar los sobornos. El pasado 3 de octubre, la jueza del principado de Andorra, Canolic Mingorance, le entregó al fiscal superior Alfonso Peña, toda la información relacionada con las cuentas en ese país de ex funcionarios públicos y abogados relacionados con el caso Odebrecht.

Esto ocurrió después que el periódico español El País reveló que Odebrecht habría pagado 15 millones de dólares en sobornos a través de 8 cuentas en la Banca Privada d’Andorra (BPD). Existen depósitos por 4.5 millones de dólares para Víctor Enrique Muñoz Cuba, primo del ex viceministro investigado por la licitación del Metro 1 de Lima; y otro depósito por 500 mil dólares a favor de Edwin Martín Luyo Barrientos, ex presidente del Comité de Licitaciones del Metro 1. Ambos se encuentran detenidos e investigados. Ambos formaron parte del segundo mandato de Alan García, ex presidente peruano y líder del partido APRA.

-¿El APRA sería lo más parecido en Perú al PRI? –se le cuestionó a Arbizu.

-El APRA es el único partido político estructurado. Los demás son movimientos. Desde las posiciones políticas ellos han logrado controlar varias instituciones del Poder Judicial, del ministerio público, de la Fiscalía.

“En Perú aún falta saber mucho sobre la red de corrupción de Odebrecht, como en México”, afirmó.