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El presidente constitucional de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lanza los programas de desarrollo en Culiacán, Sinaloa

Regeneración, 26 de enero, 2019. El presidente constitucional de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lanza los programas de desarrollo en Culiacán, Sinaloa.

Versión Estenográfica del evento

MODERADOR: Muy buenos días tengan todos ustedes, amigos presentes en este importante evento de presentación de la Estrategia Nacional de Lectura.

Por ello, a continuación, me permito presentarles a quienes integran el presídium en este singular evento.

Y saludamos con mucho gusto al presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Andrés Manuel López Obrador.

De igual forma, saludamos con mucho gusto a la doctora Beatriz Gutiérrez Mueller, esposa del presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Bienvenido, señor gobernador del estado de Sinaloa, licenciado Quirino Ordaz Coppel.

De igual forma, saludamos con mucho gusto a la esposa del gobernador del estado de Sinaloa, Rosy Fuentes de Ordaz.

Orgulloso anfitrión de este evento, presidente municipal de Mocorito, doctor Jesús Guillermo Galindo Castro.

Director del Fondo de Cultura Económica, maestro Francisco Ignacio Taibo Mahojo.

Coordinador nacional de Memoria Histórica y Cultura de México, maestro Eduardo Villegas Megías.

Coordinador nacional de Comunicación Social, maestro Jesús Ramírez Cuevas.

De igual forma, saludamos con mucho gusto al director general de Bibliotecas, doctor Marx Arriaga Navarro.

Y, por supuesto, con mucho gusto saludamos al rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, doctor Juan Eulogio Guerra Liera.

Y bien, a continuación, escuchemos el mensaje de bienvenida al cargo del gobernador del estado de Sinaloa, licenciado Quirino Ordaz Coppel.

QUIRINO ORDAZ COPPEL: Muy buenos días ¿cómo están todos?

Es un gran día estar aquí, en Mocorito, y como dice la esposa del presidente Beatriz: ‘De Mocorito para el mundo’.

Yo estoy muy contento realmente de que este gran evento de un arranque nacional del programa de lectura sea con base en Sinaloa, pero, sobre todo, en esta gran tierra que es Mocorito, aquí nació el saber.

Y miren nada más, es el Ateneo de Sinaloa, así es que ni más ni menos.

Yo lo que quiero comentar que este lugar es base de gente muy ilustre que ha trascendido a través de los años. El poeta Enrique González Martínez realizó aquí buena parte de su obra literaria. En esta región también nació su hijo, el poeta Enrique González Rojo, miembro del Grupo de los Contemporáneos y de la generación del Ateneo de la Juventud.

En este solar vieron la primera luz la heroína Agustina Ramírez y el estadista e historiador liberal Eustaquio Buelna.

Aquí nacieron generales legendarios. Está bien incómodo el micrófono, la verdad, porque me tengo que estar agachando.

Aquí nacieron generales legendarios como Rafael Buelna y Felipe Riveros; un luchador incansable de la izquierda como es Arnoldo Martínez Verdugo.

Pero, miren, voy a dejar esto que traigo escrito nada más para reconocer y agradecer al presidente, es el mejor aliado que tenemos los sinaloenses.

Gracias por estar aquí a Paco Ignacio Taibo, denle un abrazo y un aplauso fuerte.

Y reconocer mucho la presencia, el apoyo, el trabajo en equipo con el rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, aquí presente. Muchas gracias, señor rector y amigo.

Y decirles que este es un momento muy especial, es un momento importantísimo, porque, además, Sinaloa durante los dos últimos años ha dado el Premio Nacional de Lectura a dos jóvenes sinaloenses.

Por eso, no es casual que este evento sea aquí, por todo lo que ha producido y lo que ha generado a la cultura, no sólo de México, sino del mundo, esta gran tierra que es Mocorito. Mocorito es puro Sinaloa.

Estamos bien contentos, digan si no, tener al presidente aquí.

¿Hace cuánto no venía un presidente a Mocorito? Para que vean, es un presidente humilde, es un presidente sencillo, y eso es lo que vale en la vida. Él dice las cosas como son y siempre habla de corazón, de frente y con la verdad a todos los mexicanos.

Y el presidente se ha fajado y vean las decisiones que ha tomado, en el combate a lo más importante, a la corrupción.

Con López Obrador el combate a la corrupción y el combate a la impunidad se va a ir a cero.

Así es que eso es lo que vale, el tener un presidente así, y que siempre está volteando a su pueblo, está volteando con su gente. Y está aquí, en Sinaloa, porque él quiere mucho a los sinaloenses, porque sabe que los sinaloenses somos gente de bien, somos gente de trabajo, somos gente noble; es un pueblo trabajador y es un pueblo que dice lo que siente, y siempre de frente y sin rollos.

Así es que: arriba Sinaloa.

Y lo más importante es escuchar al presidente y a su esposa Beatriz Gutiérrez, gracias.

Gracias nuevamente por haber escogido aquí, a esta gran tierra para arrancar este programa nacional.

Arriba Mocorito y puro Sinaloa.

MODERADOR: A continuación, escuchamos la intervención de la esposa del gobernador del estado de Sinaloa, la señora Rosy Fuentes de Ordaz.

ROSY FUENTES DE ORDAZ: Qué tal, muy buenos días.

La verdad estoy muy, muy emocionada de tener aquí a nuestro presidente Manuel López Obrador y a su señora esposa, la doctora Beatriz Gutiérrez.

De verdad estoy emocionada porque además de este recibimiento que han tenido, que hemos tenido, demuestra lo que son los sinaloenses, como decía ahorita el gobernador: gente abierta, gente cariñosa, gente derecha y ese entusiasmo que muestran por su llegada es el agradecimiento que tenemos, que hayan volteado a ver a Sinaloa y sobre todo a un municipio como Mocorito.

La doctora Beatriz que puso sus ojos para arrancar este gran proyecto de lectura.

No tengo más que agradecimiento porque sabemos que Sinaloa y nuestras comunidades más vulnerables en todo México, pero ahora en lo particular yo hablo por Sinaloa.

Necesitamos de este tipo de programas, que abramos a nuestros hijos, que abramos en nuestras familias otras oportunidades a través de la lectura.

La lectura nos abre puertas, nos lleva a la trascendencia. Y, ¿saben qué? Nos lleva al conocimiento. Y muchos niños y muchas familias necesitan conocer a través de la lectura nuestra historia.

Porque siempre lo he dicho en donde tengo la oportunidad de decirlo: Nadie ama lo que no conoce, y no podemos amar a nuestro país, nuestra sociedad, nuestras comunidades si no leemos y las conocemos a través de la historia que cuentan los libros.

Así que de verdad agradecidísima por esta oportunidad de mostrar a la Atenas del norte que es Mocorito, hacia Sinaloa y hacia el mundo.

No quisiera dejar de decir que Sinaloa, ahorita lo está poniendo el presidente, con esta oportunidad de arrancar estos dos programas, en los ojos de mucha gente.

Y no tenemos, sinaloenses, les hablo como una ciudadana más de ustedes, no tenemos más que un compromiso con el señor presidente y su esposa, de regresarle con ese gran esfuerzo que está haciendo el gobierno federal de dar estos apoyos económicos, que van a venir a dar tanto beneficio a nuestras familias, más que responderles con lo que sabemos hacer: trabajar con ética, trabajar con honestidad, trabajar con corazón por lo mejor de nosotros, que son nuestras familias y así nuestra comunidad, nuestro Sinaloa que tanto queremos.

Muchísimas gracias, señor presidente.

Y aquí le dejamos, que aquí todo Mocorito y Sinaloa estamos con usted.

Y puro Sinaloa.

Dios los bendiga a todos.

MODERADOR: Complacida de pisar esta tierra impregnada de poesía, cultura e historia, a continuación escuchamos la intervención de la esposa del presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, doctora Beatriz Gutiérrez Mueller.

BEATRIZ GUTIÉRREZ MUELLER: A las autoridades, a los asistentes, a los amigos:

La primera pregunta que deberá venir a su cabeza al presentar esta Estrategia Nacional de Lectura es por qué en Mocorito, Sinaloa. Algunos pensarán: ‘Hay lugares más remotos’. Otros recordarán: ‘Sabemos de sitios donde no hay bibliotecas’ o ‘Hay más allá altos índices de analfabetismo’; o podrían afirmar: ‘En otras partes hay más necesidades y de otro tipo’.

Me anticipo incluso a los que aseveren: ‘Hay cosas de mayor apremio en este país que programas de lectura’. Algunos tendrán razón. Siempre hay una persona, siempre hay una situación, siempre hay un lugar que está peor o amerita una atención súbita; o un lugar, problema o persona que está mejor, bien mirado, según cómo la va pasando ante la vida.

Que estemos hoy aquí, tiene que ver con una historia transcurrida a principios del siglo XX, y que he venido a memorar frente a todos ustedes. En los mejores años del régimen de Porfirio Díaz —y en buena parte gracias a la voluntad de Justo Sierra, ministro de Instrucción Pública desde 1905—, las artes en México brotaron de manera esplendente.

Desde finales del XIX, México era uno de los lugares más acariciados para los artistas hispanoamericanos: en nuestra capital nacional, muy en concreto, era menos difícil abrirse camino en el mundo de las letras: si acaso Madrid o Barcelona; Buenos Aires o Lima. Era un sueño hacer una carrera en nuestra República: había periódicos, museos, mecenazgos y público. Pero también colegios especializados, liceos (como el Liceo Rosales, de Mazatlán, obertura de la Autónoma de Sinaloa) y, aunque todas las actividades educativas más bien se concentraban en la capital, a cada tanto kilometraje era posible hallar un sitio donde estudiar Ingeniería, Derecho, docencia, Medicina y Arte, o ser letrado.

Aquellos que soñaban con ser escritores, y que podían desarrollar su carrera en rancherías o villas, sin embargo, debían de migrar. Y se mudaban con razón fundada: el esquema centralista se reproducía en Estados y territorios: el que quiera avanzar, debe salir. Porque es verdad que, a pesar de la instalación de escuelas y normales en el país, apenas estaban en expansión. La educación primaria nacional se formalizó en todo el país a principios del siglo XX; así que el analfabetismo era alto y digamos que México conservaba, para bien y para mal, una tradición oral milenaria.

Esto quiere decir que el conocimiento, las tradiciones, la información, se transmitía de boca en boca. Por eso, periódicos y revistas de la época se editaban casi de manera exclusiva para un público ilustrado.

Había escasas imprentas, casi todas ellas eran propiedad del gobierno, y un círculo pequeño de lectores y críticos que terminaban por ser una cúpula de enciclopedistas, sabios varones -pocas mujeres- que circulaban ese conocimiento.

Pero he aquí un hecho fundamental que desmonopolizaba esa información, esa reflexión o esas obras literarias: la lectura pública y su consecuente discusión, memorización o interpretación.

Esto explica por qué durante miles de años se ha transmitido el conocimiento a la humanidad. La lectura pública, o representación, hablando del drama o la comedia, permitieron informar a la sociedad desde los antiguos griegos; en la Edad Media —haciendo un recuento muy veloz—, los trovadores o cantores de gesta, en el Romanticismo y a principios de siglo, las veladas literarias o los círculos de lectura. Era allí donde la palabra escrita se convertía en voz, y comenzaba a transmitirse de boca en boca para llegar a todos los oídos sensibles, receptivos y críticos, cuando fuese el caso.

Un paréntesis:

A principios de siglo fue cuando empezaron a hacerse los meetings -como este-, voz inglesa que significa ‘reunión’ y que hoy por hoy significa reunión proselitista de personajes afines a una causa. Francisco I. Madero, por ejemplo, se hizo célebre desde 1908, por organizar giras y ‘meetings’ por todo el país, buscando transmitir, a través de la palabra oral, los principios del antirreleccionismo.

Padeciendo el país de ese centralismo que, durante siglos ha resultado tan pernicioso en todos los órdenes de gobierno, hubo un médico de profesión, inclinado a las letras, que por su trabajo se estableció en Mocorito, en la Región del Évora. Este nombre es como se le conoció a la zona por las primeras excursiones del conquistador Sebastián de Évora, en 1533, al mando de Nuño de Guzmán.

Mocorito, para 1900, contaba con 28 mil habitantes. Ese médico era Enrique González Martínez. Oriundo de Guadalajara, ya había publicado un poemario titulado: Preludios, en Mazatlán. Ya también había chocado con la pared al querer desarrollar su carrera literaria, hacia 1905, en la gran capital. Había recibido un palmo de narices, y viendo cómo no era posible que autores de la región noreste tuviesen forma de ser conocidos por su trabajo, se le ocurrió invertir el modelo: salir de la periferia para llegar al centro. Además de su trabajo como médico y como prefecto político, a mediados de 1906, el periódico: La Voz del Norte aquí estaba, a media cuadra. ¿Lo vieron? ¿La placa? Le permitió publicar como suplemento gratuito un folleto de 16 páginas que llevaba por nombre: Arte.

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Y como tuvo éxito, y en una primera etapa los editores comprobaban que lectores había bastantes, sin necesidad de recurrir a las revistas del centro, esto es, de la capital del estado, aún del país, se arriesgaron aún más: en julio de 1907 comenzó la circulación de la revista Arte, apoyada con el entusiasmo de José Sabás de la Mora de Sixto Osuna. Un peso costaba el ejemplar.

Escuchen ustedes quiénes eran los colaboradores de ese primer número: además de Sabás de la Mora, director de La Voz del Norte y de González Martínez, aparecieron piezas literarias de Leopoldo Lugones, Rafael López y Amado Nervo. Para el segundo número, de agosto y los subsecuentes, la gama de plumas se ampliaba: Sixto Osuna, José Juan Tablada, Heriberto Frías, Efrén Rebolledo, Mariano Azuela y otros, como los españoles Francisco Villaespesa, Enrique Díez-Canedo, el nicaragüense Rubén Darío, el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo, el cubano Manuel S. Pichardo y más; habría que hablar también de las traducciones, como las de Balbino Dávalos, de las muchas que realizó, o del propio González Martínez, la mayor parte, de autores que estaban de moda; por lo común, franceses.

Hoy muchos de estos nombres pueden ser desconocidos, pero en aquel tiempo todos los que he mencionado eran devorados por los lectores de relatos cortos, crónicas y poesía.

Imagínense ese esfuerzo de Enrique González Martínez, desde Mocorito: como no existía internet y el teléfono apenas se usaba en las grandes ciudades, todo era a través del servicio postal.

Dirigir la revista Arte, sin duda, implicó un trabajo epistolar de mucha constancia, además de la nada despreciable urdimbre de relaciones político-literarias, porque, ¿quién de las afamadas plumas, como Nervo, enviaría hasta esta pequeña villa un poema o un cuento inédito? Ellos confiaban en la dirección y brillantez de González Martínez. En el epistolario recuperado hay cartas con Miguel Ángel Osorio, Jesús E. Valenzuela y otros escritores o editores de la época.

Pero también, es preciso decirlo, esta valiosa revista de Mocorito contaba con la subvención del general Francisco Cañedo, su patrocinador y amigo. Y por esa vinculación, cuando falleció el general en 1909, Arte dejó de circular.

Obligado por las circunstancias, Enrique González Martínez se estableció, finalmente, en la capital de la República. Efímero fue el apogeo de la revista y de los entornos que generó, pero duradero en la memoria de muchos sinaloenses que recuerdan con orgullo el trabajo emprendido entonces por estos autores.

Las clases del maestro Sabás en la escuela primaria, su periódico, la revista Arte y el papel de Enrique González Martínez lograron que Mocorito dejase de ser un desconocido en la geografía hispanoamericana. De Mocorito para el mundo.

Es así como este lugar fue conocido como la Atenas de Sinaloa, como en su tiempo León, Nicaragua, la Atenas de Centroamérica.

Sin embargo, honor a quien honor merece: los esfuerzos de Sabás de la Mora y de González Martínez habrían sido vanos sin antes haber abierto brecha en Mazatlán, Heriberto Frías.

Este magnífico periodista, de los más valientes e independientes plumas antiporfiristas, editaba desde 1885 El Correo de la Tarde. Y cada domingo, Frías ofrecía a sus lectores el suplemento literario donde autores de todas partes del mundo, unos conocidos, otros no, colaboraban con cuentos, poemas, reseñas, semblanzas y novedades editoriales.

Para el injustamente olvidado autor de Tomóchic, publicar a autores de la región o dar la mano a los noveles letrados, era algo imprescindible.

Tampoco, la revista Arte y todo lo que alrededor de ella aconteció, habría sido significativo sin el terreno ganado por Sabás de la Mora, quien ya había sondeado a sus lectores con la edición que algunos recuerdan, Letras de Sinaloa, Bohemia Sinaloense y Revista Bohemia.

Este ensalzamiento del arte y la vida creativa en Mocorito animó a mucha gente a colaborar, gestionar, vivificar este hermoso lugar. Había recitales, tertulias, lecturas públicas, ejecuciones musicales, y en general, los lugareños participaban de la cultura como hoy en Mazatlán o en Culiacán.

Iniciaron construcciones o se terminaron otras, y era común en aquellos años finales del Porfiriato, ufanarse de ser oriundo de Mocorito, donde la periferia demostraba al centro político que podía hacerse un buen trabajo editorial con los autores más prestigiados en ese momento.

En verdad, Mocorito fue conocido más allá de su frontera por la revista Arte. De Mocorito para el mundo.

Enrique González Martínez tuvo una brillante carrera literaria y sirvió al gobierno de México en varios puestos públicos.

Desde mi punto de vista, cometió el infame desdoro de motivar la caída de Francisco I. Madero desde otra revista que tuvo otras más, que se llamó Argos o el periódico El Imparcial.

El remate de su mancilla fue aceptar ser subsecretario de Instrucción Pública y Bellas Artes en el gobierno de Victoriano Huerta y, al año siguiente, fungir como secretario de Gobierno en el estado de Puebla.

Con el tiempo, así pasa, sus convicciones políticas cambiaron. Es fama una conversación que tuvo con José Vasconcelos, como es sabido, pionero de la Revolución en 1910, y amigo y devoto de Madero. Cuenta su nieto Enrique González-Rojo Arthur que Enrique, su abuelo, le dijo en alguna ocasión, ya pasados los años, a don José Vasconcelos: ‘Mira, Pepe, tú empezaste como revolucionario y ahora eres un cochino reaccionario; en cambio, yo empecé al revés, de cochino reaccionario me convertí en revolucionario’.

Mocorito, mi Mocorito, es también la tierra de Eustaquio Buelna, abogado, filólogo e historiador, que gobernó Sinaloa en el último cuarto del siglo XIX; aquí nació el general de brigada Rafael Buelna Tenorio, quien murió joven participando activa y dignamente en la revolución maderista con Villa también.

De este lugar también es Agustina de Jesús Ramírez Heredia, ¿quién la recuerda? Ella parió 13 hijos y cuando acaeció la Intervención Francesa, en el siglo XIX, cuentan que entregó a 12 para que combatieran defendiendo la República de México. Eustaquio Buelna afirmó de ella: “Es la heroína más grande de México”.

Estos tres nombres, con sus monumentos están recordados en la Plaza de los Tres Grandes aquí, en Mocorito.

Por esta historia, que he abreviado muchísimo, eligió el presidente Andrés Manuel López Obrador a Mocorito como lugar de inicio de la Estrategia Nacional de Lectura que enseguida se va a detallar.

Las glorias pasadas pueden ser glorias presentes. Así como hace 112 años, esta Región de Évora puede volver a esplender. Aquí hay un pasado deslumbrante, y como vestigio de ello, los edificios: la antigua misión jesuita, la hacienda de Nuestra Señora de las Angustias o Hacienda Pericos, como también se le conoce; la Casa de las Diligencias, la Escuela “Benito Juárez”, la Parroquia de la Inmaculada Concepción, el panteón Reforma y otros inmuebles. Los mexicanos, unos más que otros, eso sí también, están ávidos de conocer.

Estoy segura de que en Mocorito hay cientos, miles de lectores que, recobrando el orgullo por su lugar de origen, querrán saber más y más. Pero también estoy segura de que hay miles de lectores que no tienen manera de leer un libro; porque no hay o porque son caros o no se consiguen fácilmente.

Yo quiero decirles ya, por último, que un libro puede ser un camino para ser mejores personas, mejores mexicanos: la lectura despierta la conciencia y la imaginación; nos invita a reflexionar a sentir; nos hace gozar, nos hace recordar o llorar.

La lectura puede darnos paz, es un vehículo para la paz. Nadie que está leyendo está pegando, pateando o agrediendo a alguien.

Lean, lean todo lo que puedan: novela, poesía, cuento, ensayo, un periódico, un libro de texto, el libro que sea es un compañero, es un cómplice.

Vayan a las bibliotecas, aprendan, cultiven su interior, lean todo lo que puedan en su vida, no dejen de leer.

La suma de pequeñas acciones es la que construye a una nación. La nuestra ha sido grande, gloriosa, envidiada, magnificente. Eso está escrito, lean. Somos lo que hemos vivido y los libros son las páginas que hemos escrito.

Que viva Mocorito y de nuevo, Mocorito para el mundo.

Muchas gracias.

MODERADOR: Solicitamos la intervención del coordinador nacional de Memoria Histórica y Cultura de México, maestro Eduardo Villegas Megías.

EDUARDO VILLEGAS MEGÍAS: Perdón si estoy un poco ronco, pero con la tambora tuvimos que estar gritando hace rato.

Es un privilegio estar hoy aquí con nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador y su esposa Beatriz Gutiérrez Mueller.

Con al gobernador del estado Sinaloa Quirino Ordaz Coppel y con el resto de distinguidas personalidades y autoridades que nos acompañan.

Pero es sobre todo un gran orgullo venir con ustedes al pueblo mágico de Mocorito para presentar el modo en que el gobierno de México atenderá el tema de la lectura, que es un tema fundamental en cualquier sociedad.

Estamos aquí para festejar, sí, festejar el anuncio de una estrategia conjunta, justo por este carácter festivo sería preferible omitir algunos datos vergonzosos que ubican a México en los últimos lugares en hábitos de lectura.

Según una estadística muy famosa nuestro país ocupa el lugar número 107, 107 entre 108, en el índice de lectura de la Unesco.

Por utilizar una imagen que ya no es adecuada ahora, como estudiantes nos mandarían a una esquina de castigo con orejas de burro porque no hemos hecho la tarea, pero no llegaremos lejos si no comenzamos reconociendo que estamos mal, muy mal en comparación con otras naciones.

Es cierto, que ha habido esfuerzos importantes para cambiar esta situación. Las legislaturas han hecho leyes para proteger a los libros y las bibliotecas, los gobiernos han implementado una gran variedad de programas para fomentar la lectura. Muchísimas personas se han entregado en cuerpo y alma a la enseñanza de las letras, e incluso hay empresas que destinan recursos para la promoción de las ventajas de leer.

Debemos felicitar esos esfuerzos que se han hecho y que se siguen haciendo, lo que es claro es que han sido insuficientes.

No podemos esperar resultados distintos cuando seguimos haciendo lo mismo.

Es por ello que hemos venido a Mocorito para presentar las líneas de acción de esta Estrategia Nacional de Lectura, como un proyecto que se integra en la Cuarta Transformación de la vida pública del país.

Haré entonces una explicación muy breve, porque yo sé que quieren escuchar a nuestro presidente, del sentido general de este ejercicio de articulación del gobierno de México y después mostraré, también, muy brevemente en qué consisten los tres ejes rectores de la Estrategia Nacional de Lectura.

Bien, quisiera comenzar con una afirmación simple, que espero compartan conmigo. Para saber quién soy yo debo poder recordar lo que he hecho a lo largo de mi vida. La memoria personal que es un recuento íntimo de infinitas decisiones tomadas día con día, nos permite vernos al espejo y decir: Quién está ahí, soy yo.

Las fotografías de un viaje, los certificados escolares, las identificaciones oficiales, e incluso, si escribimos algún diario por las noches, son los objetos que nos ayudan a recordar quiénes somos.

La memoria ya no personal, sino colectiva, es más compleja, pero funciona de una manera parecida; también es el producto de las decisiones que tomamos como pueblo y también se materializa en objetos.

Por ejemplo, las tres estatuas que se encuentran a una cuadra de aquí, en la plaza cívica, son un recordatorio de tres grandes personajes que nacieron en Mocorito y sobre los cuales nos han dado, hace poco, una cátedra.

Los nombres de las calles y de los aeropuertos, las conmemoraciones cívicas este año por el centenario de la muerte de Emiliano Zapata, las campanas de una iglesia y hasta la comida que extrañamos durante un viaje son, todos, marcas físicas de la memoria colectiva.

Sin embargo, la principal herramienta para saber quiénes somos como pueblo, es la escritura.

La memoria de México se encuentra en sus archivos, en sus bibliotecas y en sus libros porque estos archivos, estas bibliotecas y estos libros transmiten lo que nuestros ancestros imaginaban, querían y pensaban.

Pero de poco serviría un gobierno que se ocupa de conservar archivos, bibliotecas y libros, si al mismo tiempo no dedica todas sus energías a conseguir que la población pueda descifrar sus contenidos, aprender del pasado y criticar sus fallas.

De ahí surge el interés del presidente López Obrador por establecer una estrategia nacional que articule y dé coherencia a todas las acciones que el propio gobierno federal lleva a cabo en torno a la lectura.

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Sin una articulación, hay derroche de recursos económicos, y ningún presupuesto alcanzaría para modificar esas estadísticas que tan mal nos dejan frente al resto de las naciones.

Sin articulación cada dependencia busca cubrir objetivos particulares sin atender al objetivo general, de manera que cada quien ve el árbol, pero nadie, nadie ve el bosque.

Sin articulación somos músicos de una orquesta sin director.

La Estrategia Nacional de Lectura es un proyecto que coordina diferentes instancias para que, en conjunto, lo que se hace desde el gobierno camine en la misma dirección y con las mismas metas.

Procedo entonces a mencionar a grandes rasgos los tres ejes rectores de esta estrategia, que son:

Primero. ¿Quién y cómo lee?

Segundo. La disponibilidad de lo que puede leer.

Y tercero. El atractivo que se puede sentir por la lectura.

El primer eje se suma a los objetivos de la nueva política educativa. Este eje es de carácter formativo y se enfoca en generar, en la infancia y en la adolescencia, el hábito de la lectura como una práctica placentera y que abre enormes posibilidades de conocimiento.

Durante los años de la educación primaria y secundaria es cuando se forja el carácter para toda la vida. En este sentido, el eje formativo de la Estrategia Nacional de Lectura pretende reforzar y mejorar la comprensión de los textos en el ámbito escolar, desde la interpretación de las ideas simples hasta la discusión y critica de las ideas complejas.

En este eje están involucradas, por supuesto, diversas dependencias de la Secretaría de Educación Pública, así como el organismo que rige las bibliotecas del país, cuyo titular, Marx Arriaga Navarro, nos acompaña en este acto.

El segundo eje es de carácter sociocultural. Significa que la lectura trasciende los muros del aula escolar y de la edad infantil. De ahí la importancia de atender el objeto por excelencia del acto lector, el libro.

Esto es que las obras se encuentren a la mano a costos asequibles y que su recinto, la biblioteca, no sea asociado con el aburrimiento.

Como política social, la lectura es un hecho que impacta positivamente la calidad de vida individual, pero además modifica de raíz la madurez de un pueblo.

A principios de este siglo, ustedes recordarán a un presidente de México cuyo nombre sería mejor olvidar, quien decía con cinismo que era preferible la ignorancia porque la ignorancia es felicidad.

Pero esa idea no sólo es falsa, sino tramposa, porque esconde en la piel de oveja de una presunta inocencia, carente de malicia, al verdadero lobo de la manipulación de las masas. La lectura contribuye a ejercitar y a ampliar nuestro criterio.

En este segundo eje participan el Fondo de Cultura Económica, que dirige Paco Taibo, y diversas dependencias de la Secretaría de Cultura, como los programas de Alas y Raíces y Misiones Culturales, entre otros.

El tercer eje de la Estrategia Nacional de Lectura es de carácter comunicativo. Es innegable en nuestro tiempo el influjo de los medios de comunicación y de las redes sociales en las tendencias y en comportamientos.

La campaña en medios de promoción de lectura que lanzará el Gobierno de México buscará posicionar que el acto de lectura es una habilidad extraordinaria, puesto que permite entender, sentir y pensar mucho más allá de lo inmediato.

Por otra parte, se trata de mostrar que la Estrategia Nacional de Lectura es un proyecto de consolidación de una ciudadanía que será capaz de tomar sus propias decisiones.

En este caso, la dependencia que está elaborando la campaña es la Coordinador General de Comunicación Social que dirige Jesús Ramírez Cuevas, también aquí con nosotros.

Pues bien, estos tres ejes rectores: el formativo, el sociocultural y el de comunicación son la punta de lanza de una voluntad por transformar a fondo la situación de la lectura en el país; una voluntad que viene desde el propio presidente de la República y que comparte todo el equipo que lo acompañamos.

Sin embargo, es necesario reconocer que esta voluntad no basta, hace falta sumar otras voluntades, incluso dentro gobierno federal mismo para lograr un verdadero cambio.

El reto es enorme, pero estamos convencidos de que muy pronto se unirán a esta estrategia otras instituciones, personas y grupos de la sociedad civil, que también desean ver un México donde la lectura sea una actividad común y cotidiana; un México en el que no sólo las bibliotecas estén llenas, sino con parques, cafés y salas de espera, donde la gente lleve un libro en la mano. En fin, un México reflexivo, inteligente y crítico hacia su pasado, su presente y su futuro.

Solo me resta agradecer su presencia en este significativo día.

Pasarán los años, pero las generaciones recordarán que en Mocorito, Sinaloa el 27 de enero de 2019, se hizo el anuncio oficial de la Estrategia Nacional de Lectura.

Muchas gracias.

MODERADOR: A continuación, solicitamos la intervención del maestro Francisco Ignacio Taibo Mahojo, director del Fondo de Cultura Económica.

FRANCISCO TAIBO MAHOJO: Solo en actos oficiales me llaman Francisco Ignacio Taibo Mahojo, soy Paco, pues. Entonces, para que no haya equívocos.

Federico García Lorca, poeta español asesinado por el Franquismo, dijo en un momento que tendría una terrible emotividad cuando vemos cómo vive y cómo muere, dijo: ‘Si yo tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle, no pediría un pan, pediría medio pan y un libro’.

De eso se trata, muchos de ustedes saben de qué estoy hablando, son lectores. Pero otros todavía no saben que serán lectores y no serán lectores porque se los vayamos a imponer. No habrá campañas de: ‘Tienes que leer’. No, no, no. Nada de: tienes. Habría puertas abiertas para que tengan acceso a la lectura millones de mexicanos que hoy no las tienen por diferentes motivos.

Reflexionemos, ¿por qué no leemos muchos de nosotros? No leemos porque el precio de los libros es muy caro, pues vamos a desbaratarlo, vamos a hacer libros baratísimos, vamos a regalar libros.

Y no sólo eso. Vamos a forzar a que el conjunto de la industria editorial baje sus precios, coeditando con ellos, sustituyendo importaciones.

Y para que no digan que: ‘De lengua me como un taco’, empezamos regalando hoy un libro a todos ustedes.

No un libro ajeno a este lugar y a este momento. Es ni más ni menos que las Caballerías de la Revolución de José C. Valadés sobre el general más joven de la Revolución Mexicana, el general Buelna.

Y lo podemos hacer, porque los herederos de Valadés regalaron sus derechos de autor cuando les dijimos: ‘Vamos a regalárselo a la gente, no cobramos’. Lo podemos hacer porque un equipo que todavía no tenía sueldos ni trabajo en el Fondo de Cultura, en Educal, en la Dirección General de Publicaciones, trabajó gratis para hacerlo.

Lo podemos hacer, porque con la voluntad se hacen milagros y este país va a hacer milagros, porque la llegada de un viento que sopla democracia, y democracia de verdad, va a ser un viento que va a barrer. Y en medio de la barrida, los libros van a entrar como las nuevas balas de un proceso liberador.

El libro, la lectura tiene virtudes inmensas, curiosamente no son de las que se mencionan habitualmente. Leer es divertido y alguien dirá: ‘Bueno, pero leer es formativo’ y no le gustará la palabra divertido, pues ¿cuál es el pecado, hombre?

¿Cuál es el pecado, compañera? Leer es divertido. Leer es subversivo, porque nos permite imaginar mundos que no tenemos en la mano, nos permite construir utopías.

Sí, leer nos permite ver lo imposible, imaginarlo; nos permite reconocer lo que nunca hemos tenido en las manos, pero lo tenemos en la cabeza gracias a la lectura.

Leer causa placer, adicción, sueños, desvaríos, emociones fuertes; nos lleva a viajar, a tener aventuras, a vivir otras vidas, a vivir otros mundos, a vivir otras culturas; nos hace ciudadanos del mundo, nos ofrece la posibilidad de aprender de otras experiencias, conocer horizontes, saber cómo viven en otros países.

La lectura hace salir a cada uno de nosotros de los pequeños mundos en el que vivimos para entrar en un mundo más grande que compartimos con otros. La lectura es solidaridad. La lectura es descubrimiento. La lectura es humanidad.

Un pueblo que lee es un pueblo constructor de utopías y tenemos que levantar nuestras nuevas utopías. Constructor de pensamiento crítico.

La lectura socializa, nos permiten entender las razones que nos constituyen. Aprendemos a creer en lo imposible, a desconfiar de lo evidente, sí, y a cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos.

Los nuevos vientos de fronda que soplan en este país no sólo exigen presidentes honestos, que afortunadamente los tenemos, sino exige ciudadanos (falla de micrófono)

…micrófono ni se apagará en los próximos seis años, compañeros.

Tenemos que resolver problemas. Tenemos que quitarnos el miedo al entrar a una librería, la librería es un lugar extraño donde entras, y: ‘Y usted qué quiere. Pues no sé, ver libros. ¿Cuáles? ¿Y cuánto dinero trae?’

No, la librería tiene que ser un libro para explorar, para hojear, para poderte sentar en el suelo, para que los niños correteen por dentro y hojeen, no pasa nada. Los libros no se mueren de tristeza si los hojeas, se ponen muy contentos.

Tenemos que romper el miedo cultural. La educación media está creando vacunas contra la lectura. Tienes que leer siete libros esta semana. Tienes que hacer resúmenes. Y se producen lecturas de fotocopia, de un capítulo, libros mal leídos y, sobre todo, la sensación, que esa la tenemos que desterrar, de ‘leer es aburrido’.

No compañeros. La educación formal tiene que impulsar un proceso muy potente de lectura y conocimiento y comprensión de la lectura, pero la educación informal tiene que levantar el placer de leer.

Y tenemos que poder leer a Robin Hood y decir: ‘Ese cuate sí me cae bien, porque andaba por los bosques robándole a los ricos para dárselos a los pobres’. Y yo quiero a los Tres Mosqueteros porque dijeron: ‘Todos para uno y uno para todos’. Y ese es un lema que éticamente vuelve a nuestros días.

Tenemos que aprender a descubrir el placer de la lectura y, sobre todo, tenemos que fomentar una serie de cosas.

El proyecto nacional plantea no sólo la disminución del costo de los libros, sino los cambios en la escuela, creando un paralelo de placer por la lectura y clubes de lectura en las escuelas.

Si el maestro no lee, difícilmente va a transmitir el placer de la novela, de la lectura a sus jóvenes alumnos. La motivación por el encanto.

Los maestros deben ser como guías que digan: ‘No te puedes perder esto’, sin miedo, sin censura.

La red tradicional de distribución está en crisis, vamos a crear, vamos a tener 130 librerías en este país, y las tendremos muy pronto.

Vamos a sacar en muy poco tiempo una colección que se va a llamar: ‘Viento del pueblo’, con libros de 10, 12, 15 pesos. Estamos tratando de ajustar los costos.

Tenemos que pactar con correos para que baje el costo del transporte del libro, tenemos que hablar con el INVI para que cuando pongan una nueva casa, le den biblioteca de cinco libros dentro. Tenemos que transmitir tecnología a través del libro.

Las misiones culturales, la red de bibliotecas. Hay que fortalecer los éxitos. En fin.

Y no quiero extenderme porque le toca a Andrés hablar y lo hace mejor que yo.

Tenemos que lograr que los que leen salgan a la calle, todos ustedes, para decirles a los que no leen: ‘Se lo están perdiendo’, para construir una gran República de lectores.

PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Amigas, amigos de Mocorito y de comunidades, ejidos, pueblos, municipios de esta región de Sinaloa.

Estamos aquí para iniciar este Programa de Fomento a la Lectura, ya hemos escuchado lo importante que es impulsar la lectura, el fomentar la lectura.

Y hacerlo aquí, en Mocorito, significa recordar una historia de gloria, de esplendor por lo cultural de Mocorito que, como aquí se dijo y se conoce, fue la Atenas de Sinaloa y del norte del país, por la revista Arte y esa gran aportación a la cultura, al arte, a la literatura que surge desde Mocorito.

Por eso inicia este programa de lectura aquí, en Mocorito.

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Quiero comentarles que a propuesta de Beatriz porque ella es investigadora, literata. Y estudiando sobre la cultura, sobre el arte, encontró esto que ha expresado, que a pesar del centralismo que representaba el régimen porfirista en todos los órdenes, en lo político, era Porfirio Díaz y los hombres fuertes en cada estado, que podían tardar gobernando un estado 15, 20, 30 años hasta que se morían eran gobernadores. Y todos bajo el mando de Porfirio Díaz.

Los poderes constitucionales en realidad no existían porque el poder de los poderes era Porfirio, desde entonces se fue creando la práctica, la simulación de que la Constitución se respetaba en el fondo para violarse todos los días en la forma.

Entonces, así era también como lo explicó Beatriz, Eduardo, como lo sabe muy bien Paco, así era la vida cultural, centralizada.

Imagínense que de repente surge una revista en ese contexto, en esa circunstancia en Mocorito, de las mejores revistas de México.

Beatriz llega a esto porque se dio otro caso, no tan fuerte, considero yo. A lo mejor eso va a ser motivo de discusión y de debate en la casa, pero considero que lo de Mocorito fue mucho más importante que lo que pasó casi al mismo tiempo en Tepic, Nayarit, con una revista también de literatura que se llamó: Tepic Literario, que era dirigida por Solón Argüello, un literato revolucionario, nicaragüense.

Beatriz, estudiando a este revolucionario nicaragüense, Solón Argüello y la revista Tepic Literario, encontró lo de Mocorito y se metió a la investigación.

Y por eso ahora que iniciamos este programa se decidió empezara aquí, en Mocorito. También como un homenaje a quienes hicieron posible este desarrollo cultural en una época muy difícil. Por eso estamos aquí.

Es muy importante decir que nuestra política tiene dos propósitos en lo general: buscar el bienestar material y buscar también, al mismo tiempo, el bienestar del alma.

Y por eso es que estamos promoviendo la lectura, porque necesitamos fortalecer valores culturales, morales, espirituales. No sólo de pan vive el hombre.

Entonces, son las dos cosas: Es procurar mejorar las condiciones de vida y de trabajo, pero también fortalecer los valores, porque si no, el programa, nuestra política estaría coja, estaría nada más fincada en un solo pie y se requieren los dos: lo material y lo espiritual. Aquí estamos para fortalecer valores.

Y aprovecho también porque se tiene que lograr un equilibrio entre lo material y lo espiritual. Hay quienes plantean que lo importante es lo material.

Engels, el compañero de Marx, en su intervención en el cementerio, cuando fallece Marx, dice que nadie puede dedicarse a la cultura, al arte, a la religión si no tiene primero resuelto sus necesidades básicas de alimentación, de salud, de bienestar.

Esa es una concepción, es decir: ‘Lo primero es que haya comida. Lo primero es que tengamos dónde vivir, cómo vestirnos, primero lo material’. Pero tenemos que darle también importancia al fortalecimiento de valores.

Que se recoja lo que tenemos de valores, la gran reserva de valores que hay de nuestro pueblo. Esa gran herencia que viene de tiempo atrás, que viene de lejos. Los valores que hay en las comunidades, en los pueblos, en las familias, y que se han hecho a un lado por la búsqueda sólo de lo material, por el predominio del individualismo; el triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole.

Entonces, tenemos que sacar adelante al país, regenerando la vida pública, imprimiendo valores, haciendo ver que se puede ser feliz si se piensa en los demás.

Que la felicidad no solo es acumular bienes materiales, dinero, fama, títulos. La verdadera felicidad es estar bien con uno mismo, estar bien con nuestra conciencia y estar bien con el prójimo, esa es la verdadera felicidad.

No el lujo barato, la ropa de marca, las alhajas, la troca, eso es efímero. Por eso es muy importante el fortalecimiento de los valores.

Acabamos también de editar una Cartilla Moral que se va a distribuir, que escribió Alfonso Reyes, para que se fortalezcan los valores que ya existen en nuestras familias, en nuestra sociedad.

Hacerle ver a todos, de manera especial a los jóvenes, que sólo siendo buenos podemos ser felices y que se puede salir adelante, porque ahora por decisión del pueblo va a haber un gobierno que va a dar oportunidades a todos para que nadie se vea obligado a obtener ingresos, dinero con actividades ilícitas.

Y precisamente aquí de corrido, rápido, porque tenemos que ir a Guasave todavía, y ya se hizo tardísimo, se alargó mucho este acto.

Pero ¿qué les digo? Que vamos a cumplir todos los compromisos que ya están recibiendo y los que faltan van a recibir antes de que termine febrero, los adultos mayores, todos, su pensión al doble de lo que recibían.

Nos está llevando un poco de tiempo, porque ya no queremos que los apoyos se entreguen con intermediarios. Va a ser directo con una tarjeta para el banco, para que el adulto mayor vaya y saque su dinero.

Ya va a ser así, nada de entregar el dinero con intermediarios o en efectivo. Nada de que: ‘Yo soy del movimiento independiente Francisco I. Madero o de la antorcha mundial, dame a mí el dinero, yo lo voy a entregar’, no primo-hermano, ya eso se acabó, va a ser directo.

También les digo es para todos los adultos mayores, ya los maestros pensionados, jubilados, los trabajadores que tienen pensión en el Issste, en el Seguro que no recibían nada, ahora van a tener ya también su pensión. Son dos mil 550 pesos cada dos meses que van estar recibiendo, todos.

También algo que es muy importante. Sí, ahora voy a hablar de eso, nada más me espera. Estoy muy consciente de cómo está el asunto de la salud.

Miren, todos los que tienen discapacidad, personas con discapacidad, niñas y niños, todos también su pensión, dos mil 550 pesos cada dos meses.

Por eso se está haciendo un censo casa por casa. Que aprovecho para pedirle a los responsables de ir a visitar las casas, que le apuren para que se pueda tener ya identificada a toda la gente que va a recibir los beneficios.

Vamos a apoyar a todos los más necesitados, vamos a atender a todos, vamos a escuchar a todos, vamos a respetar a todos. Pero le vamos a dar preferencia a la gente humilde: Por el bien de todos, primero los pobres.

Entonces, ya viene el apoyo a adultos mayores, el apoyo a personas con discapacidad.

Todos los jóvenes de Mocorito, todos, y de los municipios de Sinaloa y del país, todos los jóvenes que estén desempleados ya les puedo decir que van a tener trabajo, los vamos a contratar como aprendices.

Se los explico de manera breve. Es cosa que, si hay un maestro herrero, carpintero, mecánico, electricista, o el que tiene una tienda, pequeño negocio, si conoce a jóvenes de 18 a 29 años que no tengan trabajo, que sean de su familia o que sean conocidos, que anden sin trabajo, que los jalen, y que ellos sean sus maestros, van a ser sus tutores. Y nos va a notificar ese tutor que tiene uno, dos, tres, cuatro, cinco, 10 jóvenes que están ya aprendiendo un oficio con él y nosotros le vamos a bajar el dinero para que esos jóvenes cobren tres mil 600 pesos mensuales mientras se van capacitando, se van formando para el trabajo.

¿Si está claro esto?

¿Por qué no se da directo al joven? Porque lo que queremos es que aprenda, queremos que tenga tutor, que tenga como referente a un maestro, porque no sólo es que le va a enseñar el oficio, sino lo va ir orientando para que tome el camino de la dignidad, de los principios; que no caiga en tentaciones. Para eso es que queremos estos tutores.

Pero si hay tres mil jóvenes en Mocorito que no tienen trabajo, hay trabajo para los tres mil.

¿Saben cuánto se autorizó para el Programa de Adulto Mayor por los legisladores que están aquí? Que les agradezco legisladores federales, senadores, que están apoyando. Nada más para adultos mayores 100 mil millones de pesos; para discapacitados 12 mil millones de pesos; para los jóvenes, 44 mil millones de pesos. No hay límite para los jóvenes. No hay límite.

El propósito es que todos los jóvenes tengan garantizado el derecho al estudio y el derecho al trabajo. Porque es mil veces mejor tener a los jóvenes estudiando, trabajando, que tenerlos en la calle. Entonces, ya está eso autorizado.

Ya están también las becas para los que estudian: primaria, secundaria, mil 600 pesos cada dos meses.

Todos los que estudian preparatoria aquí, en Mocorito, ya sea que estén en el Colegio de Bachilleres, escuela técnica, todos, mil 600 pesos cada dos meses; todos los estudiantes de nivel medio superior.

Y los que estudian en la universidad, en el nivel superior de familias de escasos recursos económicos, becas: dos mil 400 pesos mensuales.

Para los productores del campo dos programas. Uno, se les va a entregar un dinero de manera directa con una tarjeta a su cuenta, sea ejidatario o pequeños propietarios, sobre todo, a los que tienen menos hectáreas. Vamos a empezar con ellos, no es que así va a ser siempre. Es que primero vamos a atender a los que más lo necesitan, no puede haber trato igual entre desiguales.

¿No están de acuerdo con eso?

Primero, a los que tengan menos tierra, van a recibir más de apoyo.

Y el otro programa es que también para pequeños y medianos productores va a haber precios de garantía, se les va a pagar bien por su maíz: cinco mil 600 pesos la tonelada para los pequeños.

Y luego vamos a ir ampliando a los medianos y los grandes, que también se les va a pagar a ese precio. Pero queremos empezar con los pequeños productores.

Lo mismo en el caso del frijol, precio de garantía: 14 mil 500 pesos la tonelada; precio de garantía para el arroz, precio de garantía para el trigo, y para la leche. Ahí vamos a empezar el propósito es impulsar la actividad productiva del campo para ser autosuficientes.

Porque no es posible que estamos comprando maíz, frijol, carne de res, leche. Ayer que… antier, que estuvimos en Mazatlán, yo pensaba que éramos autosuficientes en atún, porque se ha impulsado mucho la captura del atún en Mazatlán.

Pero me dijo el principal empresario del atún que no, no somos autosuficientes. Tenemos que comprar todavía atún del extranjero y compramos las gasolinas y compramos la mayor parte de lo que consumimos, fue un fracaso esta política llamada neoliberal.

Ahora no va a ser así. Ahora vamos a impulsar el mercado interno, vamos a producir en México lo que consumimos. Va a haber otro programa, ya termino porque se me está pasando el tiempo.

Va a haber otro programa que se va a llamar, ya se llama Tandas para el Bienestar. Todo el que tenga un pequeño negocio, que necesite un crédito para comprar mercancía, para comprar su herramienta, su equipo va a recibir ese crédito.

En promedio seis mil pesos. Se le entrega sin intereses y sin burocracia. Seis mil pesos, le llegan sus seis mil pesos, pasan tres meses y al cuarto mes empieza a pagar 500 pesos mensuales.

Termina de pagar los seis mil y automático tiene diez mil. Termina de pagar los diez mil y 15 mil. Termina de pagar los 15 mil y 20 mil, sin intereses y a la palabra.

No es que: ‘Dame las escrituras de tu casa, ¿qué me vas a dejar de garantía?’ No, la garantía es que el pueblo de México es un pueblo honesto, la mayor riqueza de México es la honestidad de su pueblo, muy contrario de lo que se piensa.

¿Saben dónde está la corrupción? Arriba.

Si yo lo decía, pero ahora lo estoy comprobando y vamos a acabar con la corrupción y con la impunidad. Cero corrupción, cero impunidad. Se acaba la robadera arriba. No va a haber huachicol ni arriba, ni abajo. Se acaba la corrupción.

Y todo lo que ahorremos va a ser para el pueblo, va a ser para beneficio del pueblo y así vamos a lograr el renacimiento de México

Y tengan confianza, yo no voy a traicionarles, no les voy a fallar. Tengo principios, tengo ideales.

Vamos a llevar a cabo entre todos la Cuarta Transformación de la vida pública de México. Me canso, ganso.

¡Que viva Mocorito!

¡Que viva Sinaloa!

¡Viva México!

¡Viva México!

¡Viva México!

Si quieres informarte más, visita: Regeneración

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