Al menos 600 personas huyeron de su comunidad luego de que presuntos integrantes de La Familia Michoacana irrumpieran en la zona.

Regeneración, 7 de enero de 2018.- Al menos 600 pobladores de San Felipe, municipio de Apaxtla de Castrejón, situado en la zona norte de Guerrero, huyeron de su comunidad luego de que presuntos integrantes de La Familia Michoacana irrumpieran en el lugar.

En entrevista con La Jornada, Roberto Álvarez Heredia, informó que este sábado ocurrió una balacera en dicha localidad entre presuntos delincuentes y elementos del Ejército Mexicano, donde un soldado resultó herido y un integrante del grupo agresor terminó muerto.

Además, el funcionario informó que arribaron elementos del Ejército Mexicano y de la policía estatal al sitio, asimismo, señaló que el alcalde Salvador Martínez Villalobos dio la instrucción de habilitar aulas para albergar a los 600 habitantes que huyeron de la violencia.

Según Álvarez, la Secretaría de Seguridad llevó ayuda a los pobladores de San Felipe pues huyeron del lugar sin llevarse nada.

“Hay un video en el que una señora narra que huyeron sin llevarse nada, por eso la Secretaría de Gobierno estará enviando ayuda a los desplazados hasta que se resuelva la contingencia”, dijo.

Por su parte, el gobierno de Guerrero informó en un comunicado que el pasado viernes, policías estatales se entrevistaron con policías comunitarios del Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón y de la comunidad de San Felipe, quienes les comentaron que a las 10:26 horas se dirigían a dar sus rondines de rutina cuando fueron atacados por personas armadas.

Los sujetos se encontraban escondidos entre la maleza y vestían ropa tipo militar. Luego de agredirlos huyeron. Por la agresión resultaron heridos tres comunitarios.

El comunicado destacó que, del poblado de San Felipe, que cuenta con unas 90 casas, huyeron 600 personas y la mayoría se dirigió al municipio de Apaxtla pero que en la comunidad siguen 40 policías comunitarios resguardando las viviendas.

En el comunicado se agregó que los habitantes del poblado de San Felipe, el cual cuenta con aproximadamente 90 casas, 600 personas abandonaron el lugar; la mayoría se trasladó al municipio de Apaxtla, pero en San Felipe permanecen 40 policías comunitarios para resguardar las viviendas.

 

 

 

Con información de La Jornada