Esposa de Korenfeld gana 50 mil pesos al mes como aviadora de SRE

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    Regeneración, 1 de diciembre de 2015.- Sandra Kershenobich, esposa de David Korenfeld, exdirector de Comisión Nacional del Agua (Conagua), sólo se ha presentado una semana a trabajar desde julio y ha estado recibiendo un salario mensual de 4 mil 995 dólares desde entonces, informó la revista Proceso.

    Es pertinente recordar que David Korenfeld, quien fue colaborador de Enrique Peña en el Estado de México, tuvo que renunciar a su cargo como director de Conagua en marzo de 2015 por hacer uso de un helicóptero oficial para iniciar unas vacaciones con su familia.

    Según una fuente anónima de Proceso (aunque la información ya ha sido confirmada por funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE)) la esposa de Korenfeld tiene un cargo en el consulado general de México en San Diego, California como «agregada administrativa C» y percibe un salario mensual de 4 mil 995 dólares aunque sólo se presentó una semana a laborar.

    La fuente anónima (quien firmó como «un mexicano indignado») envió una carta a Proceso con esta información desde San Diego. La revista Proceso llamó por teléfono a cuatro funcionarios de SRE y estos confirmaron que Sandra Kershenobich «está registrada en el consulado como empleada técnico-administrativa desde julio de 2015».

    Uno de los funcionarios dijo que Kershenobich sólo se presentó una semana al trabajo:

    En julio de este año se presentó al consulado en San Diego para trabajar en el Instituto de Mexicanos en el Exterior. Es decir, en el área de atención a las comunidades de mexicanos en Estados Unidos. Pero la señora sólo fue una semana al trabajo.

    Otro funcionario enumeró los beneficios de los que goza con su cargo:

    A la señora Kershenobich y a su familia, por pedido de la SRE, el Departamento de Estado (estadunidense) les otorgó una visa diplomática A-1. Y también es cierto, por ese estatus le fueron asignadas placas diplomáticas para sus automóviles y tiene todos los beneficios a los que se hace acreedor un diplomático.

    La fuente anónima de Proceso concluye su carta diciendo: «La señora cobra en el consulado, pero no trabaja allí. ¿No les bastó con el incidente del helicóptero? Si no denunciamos estas cosas, los de arriba seguirán pensando que México ni los mexicanos hemos cambiado nada desde las épocas más oscuras».

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