El cuerpo de Luz fue encontrado el 8 de abril en la Ciudad de México. Pero las autoridades informaron sobre el hallazgo hasta el 27 de abril. La joven había sido asesinada el mismo 31 de marzo. Los restos se encontraban en avanzado estado de descomposición. Una radiografía dental y pruebas de ADN confirmaron que se trataba de la muchacha de 19 años que amaba a los animales y quería estudiar Veterinaria.

Regeneración, 20 de junio de 2017.- Luz Adriana Castillo Vázquez tenía 19 años, había presentado los exámenes de admisión para la UNAM, la UAM e iba a entrar a un curso para presentar el examen en el Instituto Politécnico Nacional. Quería estudiar Veterinaria. Tenía una vocación absoluta por los animales. Ya había llevado a la casa seis perros y un gato. “Y no me trajo más porque ya no la dejé”, relata Wendy.

El 31 de marzo de 2017 Alán, el padre, Wendy y César, el hermano menor, saldrían desde temprano. Luz se quedaría sola en casa, en Iztapalapa. Desayunaron y después todos se fueron, menos Luz, a quien le tocaría lavar los trastes del desayuno.

Pero a la noche, cuando Wendy regresó, la casa estaba completamente a oscuras y los platos sucios seguían sobre la mesa. Además, los 90 pesos que Wendy le había dejado para gastos, se encontraban en el mismo lugar donde se los había dejado.

Subió a la recámara de su hija. Los ahorros de ésta se encontraban intactos. Luz era previsora, no se hubiera ido sin dinero. Le marcó al celular, pero nadie contestó. Eso tampoco era usual, ella siempre respondía, aunque fuera por mensaje.

Luego, a las 11 de la noche esa foto fue publicada en la cuenta de Instagram de Luz: “Quiero más fiestas como ésta”.

En CAPEA, por supuesto, le dijeron que “ni debería de preocuparse”, igual “andaba de luna de miel” con el novio. Wendy explicó que todo estaba raro: lo del dinero, lo de los platos, “pero a CAPEA no le importó nada de eso”. Por su cuenta, la familia investigó: aquel día la muchacha había ido a comer a la casa de su novio, con quien llevaba casi dos años de relación. Éste aseguró que Luz había estado ahí, pero tuvieron una pelea y ella se fue.

En CAPEA no se investigó nada. Había cámaras de seguridad cerca de la casa del novio, de una estación del Metro cercana. “Se supone que en el Metro guardan las grabaciones por 7 días, y en alta definición, 4, 5 días. Yo no lo sabía. No tenía por qué saberlo. Pero en CAPEA, ¿por qué no enviaron el oficio en tiempo y forma? Ya no se pudo rescatar información”.

HALLAN SU CUERPO

El cuerpo de Luz fue encontrado el 8 de abril en la Ciudad de México. Pero las autoridades informaron sobre el hallazgo hasta el 27 de abril. La joven había sido asesinada el mismo 31 de marzo. Los restos se encontraban en avanzado estado de descomposición. Una radiografía dental y pruebas de ADN confirmaron que se trataba de la muchacha de 19 años que amaba a los animales y quería estudiar Veterinaria.

Días antes del hallazgo, Wendy observó con detenimiento la fotografía que, supuestamente, su hija había subido a Instagram la noche que se extravió. Miró y remiró. Algo se le perdía. Hasta que todo se hizo evidente: subió corriendo a la recámara de su hija.

Revisó las prendas del clóset. Ahí estaba la blusa que Luz llevaba en la fotografía. Esa fotografía ni siquiera había sido tomada el 31. Probablemente alguien —su asesino— la había publicado para despistar, para denostarla, para que no la buscaran y dijeran que “se había ido de fiesta”. Lo más probable es que para cuando el desconocido había publicado esa foto, Luz ya había sido asesinada.

 

Con información de: El Universal