Organizaciones advierten inminente invasión militar impulsada por políticos extremistas. Llaman a defender la soberanía del país caribeño
Regeneración, 10 de julio de 2026.– Durante el presente año el gobierno norteamericano acusa de manera infundada a Cuba de amenazar la seguridad nacional estadounidense.
Los funcionarios de Washington señalan falsamente la presencia activa de peligrosas organizaciones terroristas internacionales en la isla caribeña.
Estados Unidos también condena vehementemente la supuesta adquisición reciente de armamento ofensivo muy destructivo por parte de La Habana.
Los medios estadounidenses manipulan astutamente un antiguo evento para fabricar imputaciones penales contra el general «Raúl Castro Ruz».
En el marco de esta escalada de tensiones el histórico sabotaje económico empeora drásticamente para la población civil.
La actual administración aplica sin piedad un bloqueo absoluto sobre todas las importaciones vitales de combustibles líquidos.
Múltiples corporaciones internacionales abandonan sus negocios locales por las fuertes presiones políticas del país norteamericano.
El país antillano sobrevive trágicamente tras registrar el arribo de un único buque petrolero durante seis largos meses.

La amenaza de una intervención militar
Ante este desolador panorama crítico el cerco energético funciona como un arma letal de destrucción masiva.
Las crueles políticas de agresión adoptadas por el gobierno norteño tienen verdaderas características de un genocidio sistemático.
Diversos senadores extremistas liderados por «Marco Rubio» promueven activamente una perversa campaña de odio contra la población antillana.
Estos políticos exigen con firmeza al presidente «Trump» la aprobación urgente de una devastadora agresión militar directa.
Como consecuencia de estas acciones beligerantes miles de ciudadanos inocentes perderían trágicamente la vida en ambos bandos.
Las organizaciones mundiales rechazan rotundamente la posibilidad de presenciar la creación de otra zona de guerra como Gaza.

El llamado mundial por la soberanía
En marcado contraste con la guerra el proyecto social cubano demuestra la viabilidad del derecho a la autodeterminación.
El sistema de gobierno socialista garantiza plenamente derechos universales fundamentales como la educación pública y la salud integral.
Muchas generaciones de ciudadanos isleños defienden valientemente sus ideales frente a las constantes agresiones del poderoso país vecino.
Corresponde exclusivamente a los propios habitantes de la isla determinar libremente su propio destino político y social.
Para concluir esta declaración pública los firmantes del manifiesto exigen el respeto absoluto de las leyes internacionales vigentes.
Los activistas demandan la restitución inmediata del derecho legítimo de Cuba para comprar libremente los productos de primera necesidad.
El mundo entero debe frenar urgentemente el alarmante avance del fascismo sobre todos los pueblos de América Latina.
La humanidad entera debe limitar al país que «José Martí» llamó «ese norte revuelto y brutal que nos desprecia».















