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Una académica de la UNAM detalló que entre los daños que produce el refresco de cola se encuentran diabetes, descalcificación, anemia, alzheimer, entre otros

Regeneración, 18 de marzo de 2019. En el año de 1886 se dio a conocer el primer refresco de cola, creado por el farmacéutico John Stith Pemberton como un jarabe que ayudara a la digestión y aportara energía.

Luego de 132 años, estas bebidas son de las más ingeridas y que más daño hacen debido a la gran cantidad de azúcar y químicos que contienen, causan diversas enfermedades, entre ellas sobrepeso, obesidad, diabetes, cálculos renales, asma, descalcificación, anemia, depresión, mala digestión, caries y hasta Alzheimer.

La investigadora del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, Laura Moreno Altamirano, detalló que la fórmula exacta de su contenido no viene en la etiqueta, y algunas versiones afirman que sólo dos personas conocen la misma.

La formula original contenía coca (planta endémica de Perú) y cola (traída de África), pero en Estados Unidos las prohibieron por considerarse adictivas. El refersoco de cola contenía en total siete sustancias, por lo que se llamó a la fórmula 7X. Entre otras, tenía caramelo natural para darle color, pero al ser un ingrediente costoso lo omitieron, y se buscó imitar su sabor a través de químicos que resultaron más peligrosos que los originales.

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Ácido fosfórico: causante de muchos males

La mitad del contenido del refresco de cola es azúcar, y en condiciones normales un ser humano no puede ingerir esta cantidad porque vomitaría. Debido a esto, se le agregó ácido fosfórico, una sustancia dañina que neutraliza el sabor dulce y hace posible beberla.

El ácido fosfórico causa desmineralización ósea porque no permite que el calcio se absorba adecuadamente en el organismo, debilita los huesos sobre todo en sus caras internas, provoca disminución de su densidad y promueve las fisuras y fracturas, además desgasta el esmalte de los dientes y favorece las caries.

La combinación de este ácido con azúcar provoca dificultad para absorber el hierro, por lo que podría causar anemia, mayor disposición para contraer infecciones, sobre todo en los niños, ancianos y mujeres embarazadas..

Además de esto también produce cálculos renales, y es un antioxidante muy potente, por ello se usa en plantas industriales y en casas para limpiar los baños y destapar tuberías.

Aumenta el nivel de azúcar en la sangre

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Esta gaseosa contiene un alto índice glucémico que al entrar al organismo produce bastante insulina y tiene bajo índice de saciedad, por eso no quita la sed. “Quien toma refrescos de cola rara vez se toma uno, regularmente toman hasta dos litros al día”.

Luego de 20 minutos de haber tomado un vaso, el nivel de azúcar en la sangre aumenta rápidamente y causa una enorme secreción de insulina. Así, los azucares que el organismo no logra digerir se transforman en grasa y como resultado aparece el sobrepeso y obesidad.

Adicción: azúcar y cafeína

La adicción a esta bebida se relaciona con el azúcar y la cafeína, que reactivan las terminales nerviosas del cerebro y a los 45 minutos de haberla tomado aumentan la producción de hormonas como la dopamina y la serotonina, sustancias encargadas de producir placer. “Tienen un efecto similar a la heroína”.

Laura Moreno detalló que usaban cafeína natural que altera el sistema nervioso central y el sueño, aumenta la presión arterial, pero ahora la producen de forma sintética y todavía resulta más dañina.

De manera sintética, la cafeína llega rápido al cerebro y horas después es eliminada por la orina. Con esta secreción, se genera una producción de líquido y con ello se elimina magnesio y zinc, importantes para el organismo pues son absorbidos por los huesos.

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Entre más se consume más se estimula y la adicción crece, de hecho, cuando las personas dejan de tomarla tienen una sensación de malestar, agotamiento, cansancio y hasta que no la ingieren se sienten bien. “Finalmente es una droga”.

Además, contiene un aditivo llamado E-150 que afecta el metabolismo de las proteínas y la calidad de la sangre, y con ello produce anemia, depresión y confusión, entre otros síntomas. El gas que contiene produce inflamación y mala digestión que se vuelven crónicos.

El colorante artificial que utilizan se ha asociado con enfermedades como el cáncer de pulmón, hígado, tiroides y leucemia.

En cuanto a los refrescos de cola light, la académica de la UNAM destacó que son muy dañinos, y si se consumen en grandes cantidades producirían daños cerebrales, pérdida de memoria, confusión mental, Alzheimer, daños en la retina y al sistema nervioso.

 

Si quieres informarte más, visita: Regeneración

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